Cartelera cinematográfica de la semana

BUENOS AIRES- Estos son algunos de los estrenos cinematográficos de la semana

EL CAVERNÍCOLA Desde el Reino Unido llega esta película de animación que durante 89 minutos será una verdadera fiesta para los chicos. Dirigida por Nick Park  cuenta la historia de Dug, humano, y Hognob, jabalí,  que son los héroes de esta aventura en la que dos civilizaciones, la de la Edad de Piedra y la de Bronce, compiten por hacerse hueco en la historia, mientras que, por casualidad, inventan el fútbol (!!). Dug y Hognob tendrán que ayudar a su tribu, sorteando con gracia y astucia múltiples peligros, y derrotando al malvado Lord Nooth para no perder su hogar.

EL ROBO PERFECTO

Un relato de acción y suspenso que marca el debut en la dirección de Christian Gudegast, quien antes trabajó en el guión de Ataque a la Casa blanca, también protagonizada por el actor escocés Gerard Butler.

Acostumbrado a moverse en el terreno de la acción, desde 300 y hasta Londres bajo fuego, Butler es el Gran Nick, el policía fumador, violento y alcohólico a cargo de la división de delitos mayores de Los Angeles que evita el papeleo y va directo al grano. Y ahora se lanza tras los pasos de Merrimen -Pablo Schreiber-, el líder de una banda que planifica el robo de 30 millones de dólares en efectivo que diariamente se sacan de circulación en la Reserva Federal, luego de haber cometido otro sangriento delito contra un camión blindado.

El robo perfecto es la típica película de policías y ladrones pero con el interesante agregado de un barman y experto chofer, Donnie -el rapero Curtis “50 Cent” Jackson- que trabaja para Merrimen en un plan meticulosamente orquestado para no dejar detalles librados al azar.

El filme funciona gracias a sus estridentes secuencias de acción -sobre todo al comienzo y al final- y persecuciones que colocan a los dos personajes centrales en el ojo de la tormenta, paralizando la tensión y la intriga con el encuentro entre el policía y el villano de turno o desarrollando el costado afectivo y familiar de Nick, cuyo matrimonio se derrumba.

Estructurado con el nombre de personajes y lugares donde se desarrolla la acción, El robo perfecto orquesta de manera efectiva el factor distracción – al igual que la banda de ladrones- en una historia con líneas narrativas paralelas que encamina al enfrentamiento final en una suerte de western urbano, en el que los billetes impulsan el accionar del antagonista.

Con un giro en los últimos minutos, la película se potencia con la descripción de dos hombres que están en diferentes lados de la ley y borronea los límites entre el policía bueno y el criminal violento, en medio de informantes, strippers y custodios asesinados a balazos.

Reparto

Gerard Butler, Pablo Schreiber, O´Shea Jackson Jr., Curtis´50 Cent´Jackson, Sonya Balmores, Maurice Compte, Evan Jones

LLÁMAME POR TU NOMBRE

Esperada por sus nominaciones al Oscar llega desde Italia esta historia de amor dirigida por Luca Guadagnino

Es una  contundente película que retrata una historia de amor particular

Guadagnino extrae todas las mieles del libreto de James Ivory (que en principio iba a dirigir también la película), basándose en la novela de André Aciman a la que es muy fiel. Tiene pequeñas licencias que hacen bien a la narrativa, como el cambio de localización de la historia, que pasa a desarrollarse en uno de esos lugares donde el verano tiene la cualidad de detener el tiempo. La novela, que por cierto saldrá a la venta en castellano el 8 febrero y está disponible ya en preventa, ha sido galardonada con el Lambda Literary Award, y es el mejor libro del año según The Washington Post y Publishers Weekly.

Cronológicamente, nos sitúa en el verano de 1983, algo que tampoco es casual, ya que se trata de un año en el que la epidemia de SIDA todavía no ha puesto en la picota a la comunidad homosexual. La película nos habla de un amor concreto, pero está muy  bien retratado el amplio abanico de emociones y sentimientos que  desbordan la primera vez que llega el amor a la vida de una persona

Narra  cómo un joven descubre durante un verano que pasa con su familia en Italia el amor y el sexo a través del contacto con el ayudante de su padre. Elio, de 17 años y poca experiencia se enfrenta a esas primeras zozobras tras enamorarse por primera vez.

Guadagnino cuenta con un casting inmejorable en Llámame por tu nombre (Call Me by Your Name), empezando por el protagonista de la historia: el joven Timothée Chalamet que sostiene prácticamente sobre sus hombros el 90% del peso dramático de la película. Son sus dudas, sus zozobras, sus miedos, su pasión y su deseo los que sirven de guía a la historia y su trabajo es extraordinario.

Bebiendo del cine de Bertolucci y lanzando un luminoso discurso por la libertad sin reivindicar nada en absoluto salvo esa bella intimidad entre dos hombres que se aman y se aceptan hasta el punto de llamarse el uno al otro por su propio nombre, Llámame por tu nombre es una de las películas de amor más honestas y hermosas de las que han pasado por pantalla en la última década. Elio descubre su propia identidad al perderse en Oliver en una de esas pasiones que te llevan por todos los estadios emocionales: la atracción, la curiosidad, el recelo, el enfado, la chispa, la confianza y la total entrega.

Mención especial a la aparentemente sencilla puesta en escena, muy natural, a la luz que contribuye a crear ese verano como marco casi bucólico para el idilio y la maravillosa banda sonora que tan bien retrata esa ilusión del primer amor. En conjunto no es una película triste, casi se diría que es luminosa y balsámica tratando con normalidad lo que es normal, por una vez, y sin embargo te despierta emociones muy potentes.

Reparto

Timothée Chalamet, Armie Hammer, Michael Stuhlbarg, Amira Casar, Esther Garrel, Victoire Du Bois

!2018: Premios Oscar tres nominaciones incluyendo Mejor Película y Mejor Actor

UNA MUJER FANTÁSTICA

Desde Chile llega a los cines esta película que también va a competir en los Oscar entre las películas de no habla inglesa. Dirigida por Sebastián Lelio y protagonizada por Daniela Vega, Francisco Reyes, Luis Gnecco, Aline Küppenheim, Amparo Noguera, Alejandro Goic, Antonia Zegers

!2017: Oscar: Nom mejor película habla no inglesa 2017: Festival Berlín: Mejor guión 2017: Globos de Oro: Nom Mejor película de habla no inglesa

Ya fue  galardonada en importantes festivales como los de Berlín, San Sebastián y La Habana, triunfadora en los premios Goya de España y en los Fénix del cine iberoamericano, y una de las principales favoritas a ganar el Oscar al Mejor Film en Idioma No Inglés el próximo 4 de marzo. El nuevo trabajo del director de Gloria aborda una historia ligada a la identidad sexual y la violencia de género con mucha eficacia, contundencia y nobleza de recursos.

Tras el éxito mundial de Gloria (2013), Sebastián Lelio y su coguionista Gonzalo Maza duplicaron la apuesta con un film todavía más audaz e igualmente eficaz como Una mujer fantástica. En principio, hay algunas conexiones entre ambas películas: protagonistas fuertes y decididas a enfrentar la hipocresía, la doble moral, la mirada paternalista, condescendiente o abiertamente despreciativa y represora de buena parte de la sociedad chilena de clase media-alta.

La heroína de Una mujer fantástica es Marina Vidal (consagratorio trabajo de la actriz trans Daniela Vega), quien deberá enfrentar los prejuicios, los condicionamientos, las presiones, las manipulaciones o directamente la violencia cuando su amante Orlando (Francisco Reyes), un hombre de 57 años, divorciado y de buen pasar económico que había decidido convivir con ella y viajar juntos al exterior, muere en circunstancias inesperadas. Desde las reacciones en el hospital por parte de médicos y policías hasta las de su ex y los familiares de Orlando queda claro que la sociedad chilena no está preparada para aceptar a una mujer como Marina: muchos prefieren mirar para otro lado “para no hacer escándalo”, pero su presencia, sus actitudes, su forma de ser incomodan e irritan a más de uno.

La idea de cuidar las formas, de mantener las apariencias, sobrevuela todo el film, así como las diferencias sociales y de clase, la codicia y los abusos del poder. Lo bueno de Lelio y Maza es que, cuando podrían haber caído en la denuncia obvia y discursiva, prefieren concentrarse en los aspectos humanos (e íntimos) de Marina.

A la dupla se la ha cuestionado desde algunos sectores de la crítica con el sello, la sombra del “crowd-pleaser”, como si eso fuera de por sí algo malo. Es cierto que tanto Gloria como Una mujer fantástica buscan la identificación, la empatía y hasta podría decirse la solidaridad del espectador, pero no siento que haya golpes bajos o artimañas demagógicas para lograr esa complicidad. Es un cine diáfano y sensible, que conecta emocionalmente sin banalizar ni bastardear la problemática. En estos tiempos en los que la diversidad sexual, la identidad y la violencia de género son de los temas más en boga apelar a un cine popular e inteligente a la vez para concientizar con recursos nobles resulta un hallazgo no menor.

LA FORMA DEL AGUA

( Crítica de Emiliano Fernández)Guillermo del Toro lo hizo de nuevo y esta vez de manera monumental: La Forma del Agua (The Shape of Water, 2017) es una de sus mejores películas a la fecha, una obra maestra extraordinaria que consigue la proeza de otorgar nueva vida a la querida fórmula de La Bella y la Bestia, el célebre cuento de hadas de 1740 de Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, a su vez abreviado en 1756 y popularizado a posteriori por Jeanne-Marie Leprince de Beaumont, centrado en la relación entre una mujer humilde y un ser cuya riqueza interior representa todo el misterio que puede esconder una superficie que no calza con los preceptos sociales de lo considerado “bello”. El objetivo manifiesto del realizador y guionista pasa por construir una fábula para adultos pensantes, muy lejos de la basura castrada que viene entregando Tim Burton y similares desde hace dos décadas… y mejor ni hablar del resto de la industria, la cual prácticamente desconoce la paciencia que requiere un relato sopesado con las tripas, el corazón y la potencia súper impiadosa del mundo real.

La historia gira en torno a Elisa (Sally Hawkins), una mujer muda que trabaja como personal de limpieza en una instalación secreta del gobierno estadounidense dedicada a la investigación espacial en 1962, en plena Guerra Fría contra los soviéticos. Sus únicos amigos son Giles (Richard Jenkins), un vecino homosexual dibujante con el que comparte el gusto por los musicales más desnudos y minimalistas del Hollywood Clásico, y Zelda (Octavia Spencer), una afroamericana compañera de trabajo que la ayuda en distintos detalles, en especial impidiendo que su curiosidad la meta en problemas. Es precisamente ese merodeo natural el que la lleva a averiguar qué ocultan unos tanques gigantes que un buen día llegan al edificio: evadiendo la custodia de Strickland (Michael Shannon), un esbirro policial/ militar fascista, sádico e hipócrita, Elisa descubre en los toneles a una criatura anfibia humanoide de América del Sur que los científicos y la milicia tienen encadenada de la manera más atroz, con golpes y electrocuciones esporádicas incluidas.

De a poco ella se comunicará con el ser semi acuático y tomará nota de su enigmática inteligencia, lo que provocará una mutua identificación y la planificación de un rescate cuando los militares -en su típica brutalidad- pretendan realizarle una vivisección al anfibio y luego matarlo. El convite posee una estructura y un ritmo narrativo bellísimos, concisos, apacibles, carentes de la tendencia actual a acelerar y lavar el relato para destilarlo de sexo, gore y cualquier trasfondo de izquierda o cercano a un devenir inconformista. Aquí en cambio nos topamos con una sexualidad que toma por asalto al espectador a través de la costumbre de Elisa de masturbarse en la bañera todos los días antes de ir al trabajo, la obsesión de Giles con un joven bartender a quien le compra porciones de torta, las jocosas observaciones de Zelda sobre su matrimonio, el acoso sexual de Strickland para con Elisa y finalmente la relación romántica que nace entre ella y la criatura, un tópico tratado con una elegancia y una sensibilidad que resultan increíbles en nuestra triste contemporaneidad.

La construcción de la empatía entre los personajes, la sinceridad de un planteo formal de rasgos ancestrales y la riqueza del desarrollo en su conjunto, homologado a la defensa irrestricta de los grupos sociales marginados y/ o perseguidos por los sectores en el poder, constituyen por un lado los pivotes del guión de Vanessa Taylor y Del Toro y por el otro los recursos artísticos de los que se vale Hawkins, una actriz gloriosa que hoy está acompañada de un elenco a la altura de semejante entrega. En este sentido, pensemos por ejemplo en Doug Jones, quien interpreta al anfibio y continúa imponiéndose como el gran actor fetiche del director mexicano, aquí superando por mucho a Andy Serkis en el terreno del mimetismo fantástico/ animalizado y el arte de improvisar sobre fondo verde para animar digitalmente después… aunque lo de Jones es mucho más clasicista debido a que su desempeño está muy pegado a los antiguos disfraces a secas, esos que sacaban a relucir la destreza como mimo del actor en cuestión ya que lo único valioso es la dialéctica corporal.

Unificando el horror de “monstruos humanos” de derecha como el presente Strickland o aquel Vidal de Sergi López, su homólogo de El Laberinto del Fauno (2006), la fantasía de reivindicación de una naturaleza divinizada, las aventuras de fuga de prisión, las odiseas románticas de inflexión trágica y hasta los thrillers de espionaje de mediados del siglo pasado, La Forma del Agua es una joya profundamente sensual y política que pone en interrelación el odio demencial que se esconde en los estados autoritarios de ayer y hoy y la única respuesta que se puede enarbolar ante dicha situación: hablamos de una lucha contra la ceguera y la crueldad del poder y su apetito caníbal, ese que bajo la lógica de la guerra se la pasa matando y convalidando la exclusión, el sexismo y la violencia. La libertad de la que goza el cineasta en esta pequeña semblanza de izquierda permite concluir que todavía es posible utilizar a Hollywood para crear cuentos antifascistas que restituyan en términos retóricos esa militancia y esa solidaridad comunal que viene destruyendo el capitalismo.

Dirección: Guillermo del Toro. Guión: Guillermo del Toro y Vanessa Taylor. Elenco: Sally Hawkins, Doug Jones, Michael Shannon, Richard Jenkins, Octavia Spencer, Michael Stuhlbarg, David Hewlett, Nick Searcy, Stewart Arnott, Nigel Bennett. Producción: Guillermo del Toro y J. Miles Dale. Distribuidora: Fox. Duración: 119 minutos.

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