Estaba recién operado: lo asaltaron y lo mantuvieron cautivo

 

MORÓN- Un hombre recientemente operado y con una bolsa de drenaje en la zona abdominal fue asaltado por ladrones armados en el partido bonaerense de Morón, que le robaron en su casa, amenazaron a su mujer, lo despojaron de dinero y finalmente lo dejaron en libertad.

La propia víctima, identificada como Roberto Gali, relató en declaraciones que al menos tres delincuentes armados lo interceptaron cuando manejaba su automóvil Honda City, lo amenazaron con dispararle y lo retuvieron mientras dos de ellos ingresaban a robar a su casa, en la localidad de Morón.

«Vinieron acá a mi casa, dos se metieron y amenazaron a mi señora y a la chica que está ahí adentro, todo rápido, segundos, habrán estado un minuto, dos», relató Gali, quien detalló que a su mujer le dijeron: «Si no me das más plata, lo matamos a tu marido que lo tenemos acá arriba del coche».

El hombre, recientemente intervenido por un cáncer de próstata y con un visible drenaje que salía de la zona abdominal y terminaba en una bolsa fijada a un pie, dijo que mientras estaban dentro de su vivienda, él era apuntado por un arma «con silenciador» y debía estar «con los brazos cruzados y mirando al piso», sin poder levantar la cabeza.

Además, Gali destacó que «por suerte», en el momento del asalto no se encontraba el hijo de su mujer, con síndrome de Down, quien en ese momento estaba en la escuela.

«A mi señora le sacaron como 7 u 8.000 pesos», relató Gali, e informó que luego los ladrones volvieron a su vehículo y le dijeron «dame todo que sos boleta».

Por esta razón, el hombre les entregó otros 3.000 pesos que tenía para hacerse «una dentadura», tras lo cual iniciaron nuevamente la marcha y lo llevaron a recorrer «todo Morón, dando vueltas».

La víctima dijo que los delincuentes contaban con otros cómplices de apoyo, pero que tenían dificultades para comunicarse con ellos, por lo que circularon por todo el municipio: «No encontraban el coche de apoyo que tenían, hasta que por fin lo encontraron, se conectaron con ellos».

«Hablaban con otro de otro lado, el padre de uno de los muchachos, el padre de uno de los delincuentes también estaba de apoyo», dijo Gali, de acuerdo a lo que alcanzaba a escuchar desde el asiento trasero del vehículo, y recordó que los captores «estaban muy nerviosos» y que era «toda gente que no llegaba a los 30 años».

Según informó la víctima, en un momento dado el ladrón que conducía el auto notó la bolsa que llevaba en la pierna y le preguntó «¿qué tenés en el pie?», a lo que él respondió que se trataba del drenaje producto de su enfermedad.

Al escuchar esa respuesta, agregó Gali, el captor y sus cómplices «se apiadaron un poquito».

Finalmente y tras unos «quince o veinte minutos» desde que lo abordaron, los delincuentes dejaron a Gali «atrás de (el parque industrial) La Cantábrica»: «Me dejaron las llaves, el documento, se llevaron la plata nada más».