En la contra cumbre Cristina habló de los “Hitler modernos”

Aviso publicitario
banner moron

 

Cristina inició su intervención con el neoliberalismo, la deuda y la desocupación como principales ejes, a casi 3 años de haber dejado la Presidencia. «Pocas veces en la historia se pueden contraponer dos modelos de gobierno con tan poco tiempo de diferencia», comenzó Cristina.

«En 3 años el neoliberalismo volvió a endeudar al país, volvieron al Fondo con un préstamo de 57 mil millones de dólares y la desocupación está en dos dígitos», consideró la ex mandataria.

Apuntó además contra «algunos Hitler modernos que acusan a los inmigrantes de tener la culpa de que no haya trabajo».

«Creo que la culpa por la falta de trabajo, fábricas y comercios que se cierran, debe buscarse no en los inmigrantes sino en las políticas públicas que se han implementado», dijo la senadora del Frente para la Victoria, en respuesta a discursos que afloraron en los últimos meses de parte de dirigentes del oficialismo y de la propia oposición peronista.

«Cuando se agota la argumentación del capitalismo en algunos sociedades comienzan a surgir los movimientos de extrema derecha que tratan de explicar los problemas encontrando culpables», planteó la senadora nacional, luego de comparar estos discursos con los relatos sobre los que se montaron el nazismo y el fascismo en la Europa de la preguerra.

En otro tramo de su discurso, la ex presidenta se refirió al debate por el aborto legal y aseguró que en el frente político opositor «no debe haber una división entre los que rezan y los que no rezan», ya que en el seno del movimiento «hay muchos pañuelos verdes pero también hay pañuelos celestes».

A su vez en este 1er Foro Mundial de Pensamiento Crítico mostró que existe una alternativa regional al neoliberalismo. La ex presidenta de Brasil Dilma Rousseff instó a la unidad de todos los que están contra el autoritarismo y Cristina Fernández de Kirchner llamó a construir “un frente social, cívico y patriótico”

Rousseff agregó que el modelo es neoliberal y también  “y neofascista”.

Cristina dedicó el primer tramo de su mensaje a hablar específicamente de números y  sobre los estragos generados por el gobierno de Cambiemos, el que –resaltó– dentro de 20 días cumplirá tres años. “En los diez primeros meses de 2015, la inflación fue del 19,8 por ciento. Tres años después, es del 38,2 por ciento. Duplicó la inflación el Gobierno que proclamaba que iba a ser el problema más fácil de resolver”, marcó la senadora del Frente para la Victoria. También subrayó las diferencias en cuanto a consumo popular –“hoy los supermercados están literalmente vacíos”– y la política de desendeudamiento de los 12 años del kirchnerismo. “Hoy han vuelto al FMI con un préstamo de 57.700 millones de dólares, que convierten a la Argentina una vez más en meros gestores de políticas que les son impuestas de afuera, además de tener que devolver el dinero”, indicó. Evaluó que si hoy la gente aguanta el ajuste es gracias el entramado social construido durante sus gestiones con medidas como “las AUH, las jubilaciones”.

“Debemos acuñar una nueva categoría de frente social, cívico, patriótico, en el cual se agrupen todos los sectores que son agredidos por las políticas del neoliberalismo”, planteó Cristina Kirchner, algo que viene hablando con cada dirigente con que se reúne en el Instituto Patria. “La división es un lujo que no nos podemos permitir”, definió, y aclaró que en el espacio entraban los pañuelos verdes de las militantes pro aborto pero también los celestes. “Tenemos que aprender a aceptar eso”, aconsejó.

Planteó también la idea de crear una nueva arquitectura institucional –que no terminó de delinear– que refleje la actual estructura de poder y así “preservar el funcionamiento de la democracia”. Cerró hablando de la camisa que llevaba puesta –“que la tengo transpirada porque hace un calor infernal”–, que le habían regalado cuatro ex empleadas de la marca Chocolate, que cerró por culpa de la crisis. “Cuatro pibas que se acaban de quedar sin trabajo juntaban plata y me mandaban este regalo. ¿Cómo no creer en la solidaridad y el amor?”, cerró.

 

DEJA UNA RESPUESTA