Cinco municipios de la Provincia fueron declarados libres de humo

BUENOS AIRES-  Se trata de Berazategui, Coronel Rosales, Bahía Blanca, San Nicolás e Hipólito Irigoyen. El principal factor contaminante en los espacios cerrados es el humo de cigarrillo. Los especialistas advierten sobre los beneficios de “limpiar” el aire.

Cinco distritos de la provincia de Buenos Aires fueron declarados libres de humo por el ministerio de Salud provincial, luego de que las autoridades sanitarias verificaran que se cumplía la ley antitabaco, a través de una serie de inspecciones en lugares públicos y privados. El humo del cigarrillo es el principal factor contaminante en espacios cerrados. Por eso, en el marco del Día Mundial del aire puro que se celebra mañana, los especialistas insisten sobre los beneficios de una “respiración limpia”.

“Cada vez más personas toman conciencia sobre la relación que une la salud de una población con el cuidado del medio ambiente. Respirar aire puro y fresco promueve una mejor circulación de la sangre y mejora el rendimiento físico e intelectual”, explicó el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia.

Los distritos certificados como “libres de humo” fueron inspeccionados por las autoridades del ministerio de Salud en el marco de un protocolo que se sigue ante el pedido concreto de cada Ejecutivo municipal. “Nos acercamos hasta la comuna y verificamos, a través de una serie de inspecciones en oficinas públicas, instituciones, clubes y lugares de trabajo, que no haya personas fumando, que no existan ceniceros ni colillas de cigarrillos, en fin, comprobamos que se esté cumpliendo la ley antitabaco”, explicó el director provincial de Atención Primaria de la Salud, Luis Crovetto.

Sucede que el principal contaminante del aire en un ambiente cerrado es el humo del cigarrillo. En Argentina, unas 5 mil personas mueren anualmente por ser fumadores pasivos, es decir, por inhalar el humo del tabaco que otros consumen, eso sin contar a los fallecidos a causa de esa adicción, cifra que se eleva a 40 mil.

“El humo del tabaco tiene unas 6.000 sustancias. De ese total, 60 son cancerígenas y el resto, tóxicas”, explicó Mario Virgolini, especialista con amplia trayectoria en la lucha contra esta adicción. Además, y lejos de lo que podía pensarse, la contaminación del aire luego de encender un cigarrillo persiste en el ambiente durante mucho tiempo. “No alcanza solo con ventilar, las sustancias tóxicas del humo se adhieren a la ropa, a las cortinas y alfombras”, añadió.

Por eso, las autoridades insisten en la importancia de promover los lugares 100 por ciento libres de humo. “Las zonas de fumadores que existían antes dentro de los espacios cerrados, como bares, boliches y restaurantes, también eran perjudiciales para el resto de las personas aunque se encontraran separados por una puerta, porque el humo se distribuye igual por todo el ambiente”, explicó Crovetto.

Beneficios del «aire puro»

Promover los ambientes 100 por ciento libres de humo trae muchas ventajas. En principio, ayuda a los fumadores porque al tener que salir a la calle para prender un cigarrillo, fuman menos. Además, disminuyen las situaciones de conflicto que pueden darse por el tema en el ámbito laboral, y  reduce el riesgo de incendios y el deterioro de las instalaciones.

Pero sobre todo, garantizar un espacio libre de humo puede salvar miles de vidas. “Cuando el nivel de concentración del humo es elevado el riesgo de contraer cáncer aumenta en un 30 por ciento”, indicó Virgolini. “Y los chicos son los más vulnerables, porque al respirar más aceleradamente que un adulto, ingresan más sustancias tóxicas, lo que se agrava en función del tamaño de su cuerpo”.

Las embarazadas y los bebés recién nacidos también se ponen en peligro. “El humo del cigarrillo es el principal factor de riesgo para el síndrome de muerte súbita del lactante”, agregó

“Pasó de moda”

Los especialistas advierten sobre una nueva tendencia: los adolescentes no sólo se preocupan más por el cuidado del medio ambiente que otras generaciones, sino que además cada vez menos contraen el hábito de fumar. “El cigarrillo ya no es un elemento que presume seguridad e independencia. Hoy, por suerte, fumar está mal visto entre los jóvenes”, indicó Virgolini.

En parte, este importante cambio sanitario y cultural se debe a las legislaciones (en la Provincia ley 14.381 modificatoria de la 13.894) que prohíben la publicidad y el fumar en espacios cerrados de uso público. A través de esta legislación, en lo que va del año, la subsecretaría de Control Sanitario realizó unas 180 inspecciones en locales diurnos de 25 distritos, en la mayoría de los casos, motivados por las denuncias voluntarias que pueden realizarse a través del formulario web que figura en la página del Ministerio: https://sistemas.ms.gba.gov.ar/saludsinhumo/denuncias.php.

Es que mantener los ambientes sin humo reduce la aceptación social de fumar y produce lo que las autoridades denominan un “impacto simbólico”, ya que quienes deben salir a la calle para encender un cigarrillo quedan “vulnerados” y “relegados” del resto de los grupos.

Es por esto que cada vez fuman menos personas: “La tasa de fumadores baja alrededor de un punto por año, sobre en los adolescentes que tienen entre 13 y 15 años, franja etaria clave, porque es en la que se empieza con el mal hábito”, indicó Virgolini.