Oporto: “Sorprende que Massa, Binner y Cobos estén ausentes en los debates legislativos”

Mario Oporto criticó a los dirigentes de la oposición por su escasa presencia en Diputados. Dijo que cualquiera de los 7 precandidatos kirchneristas es mejor que los de la oposición.

Mario Oporto no duda: cualquiera de los siete precandidatos a presidente del Frente para la Victoria es mejor que las alternativas que se manejan en la oposición. Sí, cualquiera: Daniel ScioliSergio Urribarri, Julián Domínguez, Juan Manuel Urtubey, Agustín Rossi, Aníbal Fernández Florencio Randazzo. El exdirector de Cultura y Educación de la provincia y actual diputado nacional llegó a Mar del Plata para acompañar el lanzamiento de Domínguez, titular de la Cámara baja nacional, pero prefiere no optar por alguno de los que suenan. “Valoro a todos”, resume.

Argumenta que frente al kirchnerismo habrá un espacio conservador encarnado por Mauricio Macri y Sergio Massa y el espacio “socialdemócrata” con el ala más conservadora del radicalismo: “Neoliberalismo, con un poquito de descuento humanizante”, lo define. No obstante, aclara que hoy es “muy difícil enfrentarse al poder mediático que valora más el show que las ideas”.

Oporto entiende que el peronismo atraviesa un momento histórico. Señala que está acostumbrado a que el jefe político sea el presidente. A partir de 2015, si gana alguno de los candidatos oficialistas, no será así: Cristina Kirchner será la jefa política y habrá otra persona sentada en el sillón de Rivadavia. Por eso entiende que  las Paso le dará al PJ “una vida que en este momento histórico necesita”.

-Muchos hablan de un ciclo terminado del kirchnerismo. ¿Usted qué cree?

-No, nunca existe un ciclo terminado para un proyecto de un pueblo. Aun mirándolo desde la visión más liberal de la Constitución del 94 a lo sumo es un gobierno que termina su mandato constitucional y detrás hay un partido que constituye un frente para tener un candidato que lo continúe. Esa es la alternancia. La alternancia no es que venga un modelo o un partido de otro signo, sino que otra persona pueda continuar este proyecto. Por supuesto, enfrentándose a modelos antagónicos.

-¿Cómo ve a la oposición?

-La oposición se va a agrupar en dos espacios. Un espacio conservador que tendría que llamarse del Partido Conservador como ocurre en cualquier lugar del mundo, con sus vertientes más modernas y neoliberales…

-Massa…

-Claro, y Macri también está en ese sector. Y en esos espacios también hay sectores más arcaicos, menos democráticos, vinculados al conservadurismo más agrario tradicional.

-Entonces, ¿la centroderecha la representarán Macri y Massa?

-Si, la centroderecha haciéndole un guiño generoso hacia el centro (risas).

-¿Y qué otro sector?

-Después habrá un espacio socialdemócrata sin ninguna tradición peronista seguramente, que va a representar los ideales de la socialdemocracia más europea: neoliberalismo con un poquito de descuento humanizante. Eso va a reunir la tradición del liberalismo en la Argentina, el ala más conservadora del radicalismo. También habrá sectores más progresistas, como Unen. Así se da la política argentina: espacios heterogéneos.

-Hizo una descripción de todas las propuestas que se pueden dar desde lo ideológico. ¿Cuánto cree que influye la ideología a la hora de votar para el común de la gente?

-Hoy es muy difícil enfrentarse al poder mediático que valora más el show que las ideas, más la imagen que la confrontación de proyectos. Pero la presidenta es muy ordenadora desde lo ideológico. Cada vez que ella sale al ruedo uno puede adherir, muchos se pueden enfrentar, pero lo hacen a partir de un ordenamiento ideológico que ella genera. Dice: “Yo pienso esto del Estado, esto de los empresarios, del contexto internacional”.

-Obliga a los demás a posicionarse.

-Claro. Muchos dirigentes candidateables de la oposición prefieren la mezcla, la no definición, la confusión ideológica en pos de una imagen que trata de ser televisiva, fresca, aun cuando hay otro sector de la oposición que sí se opone desde una visión conservadora.

-¿Y en el oficialismo no hay nadie así?

-El oficialismo también es un frente que tiene candidatos más vinculados a la construcción política militante. Éste de Mar del Plata fue un buen ejemplo de militantes que vinieron por decisión individual. Hay otros compañeros que están más abocados a la gestión y esa será su plataforma de lanzamiento. La gestión como ministros, la gestión como gobernadores.

-¿Le sorprende el presente de Massa, teniendo en cuenta que fue parte importante del kirchnerismo?

-Yo tengo una deformación profesional que es la historia y todos los movimientos tienen desgranamientos. Muchos llegan a una idea o un partido por distintos motivos. Él prefirió hacer el partido propio, tampoco es la ruptura de un conjunto de dirigentes que forman un nuevo partido a través de una nueva doctrina. Es la ambición personal que fue arrastrando adherentes que ven la posibilidad de ganar atrás de él. Afirmó diferencias que venía marcando desde hace un tiempo y afirmó también relaciones sociales y económicas. Nunca estuvo cómodo en un gobierno que no dudaba en plantarse frente a las corporaciones. Esa incomodidad la transformó en ruptura y esa ruptura en proyecto alternativo.

-¿Lo ve como el principal rival?

-Por su triunfo en la provincia de Buenos Aires, por lo que dicen los sondeos es una figura destacable. Yo no descarto en el mismo espacio de pensamiento a Macri, que está haciendo una gestión en la Ciudad de Buenos Aires que también lo posiciona. Una alternativa conservadora tendrá en ellos dos a sus candidatos. A Macri lo veo que define más sus ideas, lo veo más difuso a Massa, porque está en la etapa de acumulación y trata de traer radicales, peronistas, independientes, lo que le permite acumular, pero también lo lleva a tensionarse. Me sorprende que no se haya entusiasmado con la diputación, que sea tan ausente del debate legislativo, porque es un buen escenario para sentar posición. Le gustan más las cámaras que la Cámara (risas). Lo mismo pasa con Binner o con Cobos. No se los ve usando ese espacio como una tribuna para mostrar su liderazgo.

-¿Del Frente para la Victoria prefiere a alguno de los nombres que suenan en particular?

-Creo que cualquiera de los siete (NdR: Daniel Scioli, Julián Domínguez, Agustín Rossi, Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, Sergio Urribarri y Juan Manuel Urtubey) es mejor que cualquier alternativa opositora. Si elijo al azar a cualquiera de ellos yo lo acompañaría frente a cualquier alternativa opositora. A partir de que el PJ los valida como candidatos en el congreso nacional es el momento de la clarificación de ideas, de posicionarse, de plantear con transparencia y solvencia cuál es el proyecto de Nación que dentro de nuestro espacio ideológico y principios doctrinarios ellos imaginan. A partir de allí podremos elegir quién es el que en este momento histórico está más apto o hace la mejor síntesis para ser nuestro candidato.

Estoy muy entusiasmado por lo que está haciendo Julián Domínguez, tengo una profunda admiración por Agustín Rossi, además de mi afecto tengo una visión muy positiva de la gestión de Randazzo, valoro la gestión que está haciendo Urribarri en Entre Ríos, trabajé 4 años con Scioli y sé de su voluntad política…

-En una entrevista dijo que si pudiera elegir no sería Scioli su candidato. ¿Es así?

-No, nunca dije eso. Me preguntaron si Scioli era el candidato a presidente del frente y yo dije que será él si no hay otro, si hay otro habrá unas Paso. Pero me parece que Scioli tiene todas las legitimidades para ser candidato: vicepresidente de la Nación, dos veces gobernador de la provincia de Buenos Aires, un hombre que en la opinión pública mide con alta adhesión. No tenerlo como un dato fundamental de la política argentina y dentro de nuestro partido sería una equivocación.

-¿Cuál debería ser el rol de Cristina? ¿Elegir ella un candidato o dejar que se resuelva en las Paso?

-Ella ya hizo un ordenamiento del Partido Justicialista y la voluntad de Cristina no es ajena: aquí hay siete hombres que han manifestado su voluntad y deseo de ser candidato a presidente. Eso fue aceptado y es un primer ordenamiento. Ella va a ser la jefa estratégica y va a acompañar este proceso hasta las Paso y estará junto a nuestro candidato. Su papel es el de ser jefa política de este movimiento.

-En general, el peronismo, y el kirchnerismo particularmente, siempre eligieron un único candidato. ¿No cree que está dispersión de nombres le resta posibilidades electorales?

-Los momentos históricos cambian y la inteligencia de los movimientos políticos es adaptarse a esos cambios. Los peronistas hemos estado acostumbrados a que la jefatura política y la jefatura de gobierno fue una sola. Estamos en un momento inédito. Sería la primera vez que el peronismo tiene que vivir esta transición: no hay una jefatura vacante, hay un jefe viviente y un presidente que lo sucede. Tenemos una experiencia parecida entre Néstor y Cristina, pero esa unidad de pareja lo hacía más sólido. Igual, vivimos ese acostumbramiento en los primeros meses cuando Cristina era presidenta y Néstor, una referencia enorme. Por eso hay que hacerlo con inteligencia. Hoy las Paso le darían una vida al partido que en este momento histórico necesita. Cuando hay una jefatura excluyente el partido se diluye en esa jefatura. Es bueno que la voluntad de todos en las primarias se vea.

“Voy a estar entre quienes recorren la Provincia”

Oporto se define como un dirigente provincial con dos años de experiencia nacional. Por ende, piensa en la provincia. No quiere apresurarse a dar definiciones, pero está dispuesto a formar parte de la contienda.

-¿Cómo ve el panorama en la Provincia?

-Se va a dar similar. Hay que esperar que decante la selección nacional, porque en ella hay tres bonaerenses que en caso de no ser candidatos a presidente podrían aspirar a la Provincia, como son Randazzo, Julián Domínguez y Aníbal Fernández. Descarto al cuarto bonaerense que es Scioli que no puede. Atrás de ellos seguramente habrá otros aspirantes. Es bueno que el partido esté movilizado, que los habitantes de cada distrito escuchen muchas voces. Eso le da mucha vida, es muy enriquecedor para el partido. Que seamos muchos los que hablamos.

-¿Usted qué aspiraciones tiene?

-Yo dije alguna vez que me sentía capaz de ser gobernador. Cuando tiene mucha trayectoria uno tiene siempre aspiraciones mayores. Yo soy un dirigente provincial, con dos años ahora de experiencia nacional como diputado, que a uno le da una dimensión más grande y puedo aportar a la Provincia. Voy a estar entre los que recorren la Provincia llevando una idea y aportando al conjunto. Si me toca ser candidato a algo, a gobernador o vicegobernador,  diputado nuevamente, a la legislatura provincial, se verá en su momento. Me entusiasma cualquiera de esas cosas.

 

Por: Mariano Suárez para 0223.com.ar El Diario Digital de Mar del Plata