Se agiliza la identificación de los soldados caídos en las Malvinas

BUENOS AIRES- Con la colaboración de la Cruz Roja Internacional, el Estado reunió más de 60 muestras de ADN de las 102 familias que aceptaron la búsqueda.
El rol del Equipo de Antropología Forense (EAAF) y las claves de un plan por la memoria.
Soldado argentino sólo conocido por Dios», reza el epitafio de 123 caídos en la Guerra de Malvinas cuyos restos reposan en el cementerio de Darwin, ubicado en las cercanías del puerto de la isla Soledad. La frase no es casual, sus cuerpos no han sido identificados.
A casi 32 años de que perdiesen la vida, aquellos combatientes podrían dejar de ser considerados NN. Ocurre que el Estado argentino inició el proceso para lograr su reconocimiento: ya ha recopilado más de 60 muestras de sangre de los familiares, paso previo a reconstruir los ADN, y espera contar con la colaboración de la Cruz Roja Internacional, a la que contactó en 2012 para iniciar la tarea.
«La Cruz Roja prometió que nos ayudará a gestionar la identificación de los cuerpos», aseguró el canciller Héctor Timerman, el 3 de marzo pasado, tras reunirse en Suiza con el titular de aquella institución, Peter Maurer. El funcionario detalló que la idea es llevar a cabo un trabajo forense en el cementerio. Para lograrlo es necesario, primero, reunir el ADN de los familiares para luego cotejarlo con el de los restos que descansan en Malvinas.
Ese trabajo lo está realizando un equipo interdisciplinario que está compuesto por personal de los Ministerios de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, y de Desarrollo Social, y por integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y el escribano de la Nación.
La causa avanza a paso firme: ya se recopilaron más de 60 perfiles sanguíneos –que permiten deducir el ADN– de las 102 familias que fueron contactadas y suscribieron la búsqueda.
El equipo recorre una a una la casa de los padres de los caídos para recoger las muestras de sangre. Mediante un cuestionario confeccionado por la Cruz Roja, se les realiza una entrevista en profundidad a los familiares y se les consulta si están de acuerdo con el procedimiento. Si lo aprueban, se procede a la extracción. La conservación de aquel perfil es sumamente importante por lo que se divide en tres sobres lacrados que están bajo custodia.
Uno de los protagonistas del equipo es el escribano general del gobierno, Natalio Etchegaray, quien se ocupa de certificar la firma y la correcta extracción sanguínea. El contó al diario Tiempo Argentino: «Hay algo común en el relato de las madres. Cada historia personal trunca da cuenta de una mínima porción de aquel desastre que fueron la guerra y la dictadura.»
Para reparar mínimamente aquellas tragedias que fueron impulsadas por el Estado genocida, la presidenta le escribió una carta al titular de la Cruz Roja Internacional, dos años atrás, cuando se conmemoró el 30º aniversario de la guerra, y lo convocó a «que tome las medidas pertinentes e interceda ante el Reino Unido para poder identificar a los hombres argentinos y aún ingleses que no han podido ser identificados, porque cada uno merece tener su nombre en una lápida». «Cada hermana, cada viuda, cada padre tiene ese derecho y por eso hemos reclamado que la Cruz Roja Internacional interceda para que podamos realizar de la manera que ella lo disponga como autoridad internacionalmente reconocida por todos nosotros y lograr así la identificación de los que aún faltan, ingleses y argentinos, más argentinos que ingleses», había afirmado Cristina Fernández. Para realizar la compleja tarea de exhumación y el posterior estudio genético –fundamentales en el proceso de identificación–, la Argentina propuso al experimentado EAAF, que realiza una tarea de expertos en la identificación de los cuerpos de desaparecidos por la última dictadura.
Justamente, durante su estadía en Suiza, una semana atrás, Timerman resaltó que la Argentina cuenta con «valiosos profesionales especializados en esa materia», en referencia a aquellos antropólogos que trabajan en el reconocimiento de las víctimas del Terrorismo de Estado. «Tenemos la certeza de que la Cruz Roja nos ayudará con este tema.
Próximamente vamos a tratar esta cuestión con el gobierno de Gran Bretaña para tener su cooperación en esta noble causa», destacó entonces el canciller. En el cementerio de Darwin reposan los restos de 237 soldados caídos (sólo 114 fueron reconocidos). De concretarse la identificación, se haría un acto de justicia y la identidad de los 123 NN dejaría de ser «sólo conocida por Dios» para ser conocida por todos. « Observatorio en Mendoza
El próximo lunes se firmará el acta fundacional del Observatorio Cuestión Malvinas de Mendoza. El acto será encabezado por los rectores de las siete universidades de la provincia; por el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, Guillermo Carmona; y por el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas de Cancillería, Daniel Filmus. El objetivo del organismo será contribuir a la difusión de la cuestión Malvinas con actividades, debates, docencia e investigación sobre el tema. En la ceremonia, prevista para las 13 en la bodega Lagarde, de Luján de Cuyo, también se designará al presidente de la entidad, que tendrá mandato por dos años y su lugar será rotativo entre los rectores de las casas de altos estudios. El Observatorio Malvinas de Mendoza tiene como miembros fundadores a la Universidad Tecnológica Nacional, la Universidad de Mendoza, la Universidad del Aconcagua, la Universidad Juan Agustín Maza y la Universidad Champagnat.