Al cumplirse 19 años del atentado a la AMIA miles de personas se congregaron en un acto

 

BUENOS AIRES– Miles de personas se congregaron  sobre la calle Pasteur para recordar a las víctimas del atentado a la AMIA, en un acto cuyos momentos más emotivos se dieron cuando el conductor radial y televisivo Andy Kusnetzoff leyó una carta dedicada a un amigo, y cuando cantó Patricia Sosa.

Los primeros manifestantes en llegar a la sede de la Amia fueron una treintena de integrantes de un grupo denominado Embajada de Activistas por la Paz quienes portaban carteles con la leyenda “justicia”.

El público, que se extendió sobre Pasteur desde Viamonte hasta la calle Lavalle, unos 200 metros, escuchó en silencio los discursos y se mostró particularmente conmovido con la carta leída por  Andy Kusnetzoff y por el tema cantado por Patricia Sosa.

Kusnetzoff fue convocado para leer un texto que escribió el año pasado en homenaje a Diego De Pirro, fallecido en el atentado, a quien recordó como un “compañero” en su celebración de Bar Mitzvá, “algo parecido a la comunión para la religión católica”, explicó.

En el texto, escrito para los 18 años del atentado con el que quiso recordar “la mayoría de edad” del ataque a la AMIA, contó cómo sus vidas habían tomado diferentes caminos “hasta que Andrés -dijo despersonalizándose- volvió a escuchar el nombre de Diego luego del atentado a la AMIA y pensó que nunca iba a volverlo a ver. Pasaron 18 años -ahora 19- y esa diferencia entre los dos ya cumplió la mayoría de edad”, dijo.

“Diego estudiaba Ciencias Económicas, en cambio Andrés estudió comunicación, se equivocó, cometió errores, tuvo aciertos, volvió a equivocarse… y hoy Andrés está parado acá, ante ustedes, siempre reclamando justicia”, concluyó al remarcar la máxima diferencia entre dos destinos tan opuestos como la vida y la muerte.

Patricia Sosa recordó que “a veces sobran las palabras. Acá hay una emergencia que sólo se sostiene con el alma elevada. Esto nos pasó a todos, y por eso estamos acá”, dijo antes de comenzar a cantar su tema `Adiós`, “para despedir a gente querida”.

“Decir adiós es dejar un poquito de mi corazón. Por lo que fuimos, yo me despido, juro que nunca te olvidaré…”, versa una estrofa de la canción elegida por Sosa quien terminó de cantar pidiendo justicia mientras una gran parte del público secaba sus lágrimas.

Una de las asistentes, Ruth, dijo que sentía “una mezcla de emoción y dolor”, mientras que Clara Weinstein, Madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) por la desaparición de su hijo Mauricio, acompañaba con sus ojos transparentes y plenos de lágrimas.

Eduardo Waingortin, rabino llegado desde Santiago de Chile, recordó que “podría haber estado aquí si no cambiaba el horario de una reunión”.

“Recordar es volver a dar vida” dejó como mensaje final este rabino argentino antes de retirarse de la calle Pasteur.