Clima político enrarecido tras el atentado en Hurlingham

HURLINGHAM. El atentado sufrido por el concejal kirchnerista Miguel Quintero , mantiene alarmada a la comunidad de Hurlingham. Cabe recordar que ayer miércoles en horas de la mañana, el concejal Quintero se sorprendió al ver su automóvil calcinado sobre la vereda del Concejo Deliberante.
Este incendio intencional del auto particular de Quintero, se produjo horas después de conocerse la decisión del edil de no seguir acompañando al intendente Luis Acuña y mantenerse en el kirchnerismo, integrando el bloque del Frente para la Victoria.
Tras la ola de repudios por el atentado, el clima político se enrareció en Hurlingham y las miradas apuntan hacia el mismo lugar. Es que las prácticas, o mejor dicho las viejas prácticas que parecían haber quedado archivadas vuelven a la luz. Pero cuando los hechos se repiten, en el distrito creen saber quién es su autor, ya que a pesar de los esfuerzos las formas y la firma es siempre la misma.
Los rumores de un autoatentado corrió como reguero de pólvora en los clásicos corrillos políticos del distrito. A nadie le llamo la atención que esto suceda, pero hizo encender las luces de alarma.
“Esto ya lo vivimos”, repiten dirigentes de Hurlingham, que ven a un Luis Acuña, el intendente, como ve modificarse el escenario que él supo controlar con mano dura, ante la presencia de un armado nuevo y joven impulsado desde la Casa de Gobierno.
A tan sólo 24 horas de que un grupo de concejales, que antes respondían al jefe comunal, decidieran seguir trabajando en sintonía con el proyecto de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y por ello formar el bloque del Frente para la Victoria, uno de ellos vio como ardía en llamas su automóvil particular.
Los recuerdos de otros dirigentes que antaño intentaron enfrentar a Acuña y sufrieron aprietes, amenazas y ataques que los hicieron retroceder sobrevolaron el ambiente político del distrito.
Tampoco a nadie extraño cuando el rumor de un autoatentado para contrarrestar el efecto negativo que le causo el episodio empezó a sonar con fuerza. El intendente no esperaba que el apoyo del arco político nacional, provincial y local al concejal Miguel Quintero, quien sufrió el atentado, se hiciera sentir con un enérgico repudio.
Es por ello que desde el cuartel del acuñismo desempolvaron el viejo manual para comenzar a pensar en la táctica del autoatentado, y parecerse a una víctima, aunque los recuerdos y casos de dirigentes y periodistas perseguidos en el distrito deja a las claras a su autor.