María Jimena Monsalve, candidata al Consejo de la Magistratura: “No puede haber administración de justicia que no sea diversa porque sería sesgada”

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A partir de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de que el Consejo de la Magistratura adapte su funcionamiento a la ley de 1998, con una integración de 20 miembros, en lugar de los 13 con los que funciona desde entonces, se abre un proceso de incorporación de nuevos miembros.

El Consejo de Magistratura administra el presupuesto del Poder Judicial, organiza los concursos de los nuevos jueces y analiza el desempeño de los magistrados, con la facultad de sancionarlos e incluso separarlos de sus cargos. A partir de la reforma de 2006 que fue anulada por la Corte, el Consejo está compuesto por 3 jueces, 2 abogados, 4 legisladores de la mayoría, 2 legisladores de la minoría, 1 académico y 1 representante del Poder Ejecutivo.

Ahora cada estamento incorporará nuevos miembros hasta completar el número de 20. En el caso del estamento de jueces se decidió que se sume una mujer jueza de primera instancia. La elección se realizará el 7 de abril y los jueces y las juezas de todo país deberán elegir una de las tres juezas mujeres que compiten para ese cargo. Una de ellas es María Jimena Monsalve.

Monsalve es Jueza Nacional de Ejecución Penal en la Ciudad de Buenos Aires, especialista en Derecho Penal y Ciencias Penales y Presidenta y fundadora de la Asociación Argentina de la Justicia de Ejecución Penal y fundadora de la Asociación Argentina de Justicia Terapéutica. Además es Prosecretaria General de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Nación, e integrante de la Asociación Argentina de Mujeres Jueces y la Red de Mujeres para la Justicia.

Entrevistada en el programa Las Brujas que Salem (FM LA96 La Plata), María Jimena Monsalve habló sobre su perfil más federal, por su labor específica que la lleva a recorrer distintos puntos del país. Ella lo explica de este modo: “Tengo una historia muy cercana con la Justicia Federal porque allí trabajé 23 de los 30 años de carrera judicial que tengo. Pero además, en los últimos años trabajo en la Cámara Federal de Casación Penal, con mucho vínculo con los tribunales federales de todo el país. Por mi trabajo carcelario tengo jurisdicción en las 35 cárceles federales, con lo cual tengo un conocimiento amplio sobre cómo funciona la Justicia en todo el país”.

Como en todos las actividades, la mirada desde Buenos Aires es diferente a la que se puede tener desde otros puntos del país. Al respecto Monsalve afirma: “nosotros que vivimos en Buenos Aires o en las zonas más centrales creemos que muchos de nuestros problemas son los problemas de todos y eso no es así. Cada jurisdicción tiene problemas peculiares y cada caso muy particular. No es el mismo servicio de justicia el que se presta en la provincia de Formosa que en Tierra del Fuego. Hay mucha variedad de casos, de los delitos que llegan a los tribunales, de tipo de conflictos”.

Sobre la importancia de la presencia de mujeres en el poder judicial en general y en el Consejo de la Magistratura en particular, María Jimena Monsalve asegura que “la Justicia tiene que tener paridad y diversidad. Los problemas que nosotros atendemos están relacionados con los problemas que tiene la ciudadanía en los cuales sabemos que hay, incluso, más ciudadanas mujeres que varones y la diversidad también tiene que entrar en este aspecto. Hoy los tres consejeros que representan a la judicatura son tres varones. Es muy necesario que nosotros pensemos en cada uno de los procesos, incluso en la selección de la judicatura de quienes van a ser los que van a juzgar, que haya una opinión que esté basada justamente en la paridad para los criterios de selección. Y la realidad es que si nosotros queremos ofrecer una buena respuesta, indudablemente hoy no podemos, ya a esta altura del partido, desconocer cuál es la composición social sobre la que tenemos que trabajar. El proceso es de transformación y va a ser un proceso lento… la justicia tiene estructura patriarcal, históricamente ha sido así, hay espacios reservados por y para los varones y ni hablar de mi materia: yo he sido la primera mujer, junto con otra colega, que llegamos a la Justicia de Ejecución, nunca había habido una jueza mujer en ese ámbito y para trabajar justamente con las cárceles que también replican un modelo terrible” y puntualizó que esa transformación “es imprescindible”.

Abundando sobre el tema y a propósito de los reclamos de una Reforma Judicial Feminista, María Jimena Monsalve opinó que “la feminización de la justicia tiene que tener varias aristas. La que a mí más me interesa, o quiero poder pensar en un futuro, es que podamos hacer un camino conjunto con los magistrados (…) todos y todas -aún también mujeres- tenemos incorporadas ciertas estructuras patriarcales, porque es una cuestión histórica que no vamos a poder sacar en cinco minutos” y agregó: “para mí la feminización de la justicia indudablemente tiene que ver con una mejora de administración de justicia, no puede haber administración de justicia que no sea diversa porque sería sesgada. Pero tiene que ser un trabajo conjunto, no nos podemos plantar las mujeres de la justicia como si los varones fueran nuestros enemigos. Me parece que ese es un error porque tenemos que poder trabajar en conjunto y poder hacerle ver a los varones que hay cosas que tenemos que cambiar y que también hay cosas que tenemos que cambiar las mujeres. Entender que todos estamos en proceso de reconstrucción”.

Monsalve cree que “la transformación tiene que ocurrir” y desea que “llegáramos algún día a no tener que discutir que haya tribunales que estén integrados solo por varones… Yo puedo decir que en mi juzgado somos 20 y hay 10 mujeres y 10 varones, cumplo eso a rajatabla, te puedo decir que todas las personas de mi juzgado están capacitadas en Ley Micaela, bueno cada uno para adentro también puede hacer ese proceso de feminización”.

Sobre la excesiva prolongación en el tiempo de juicios vinculados a violencia de género, Monsalve sostiene que “desde los espacios que nosotros ocupamos, en mi caso en Compromiso Judicial, hay realmente una intención muy firme de llevar adelante una administración de justicia correcta y adecuada. No es un buen mensaje para la ciudadanía que estos casos no tengan una respuesta judicial rápida como tampoco es un buen mensaje para la ciudadanía que los procesos de denuncia, del ámbito disciplinario, sean prolongados o eternos (…) Estas cuestiones causan mucho estupor y mucha conmoción social, y tenemos que tener muy presente ese marco de responsabilidad y con esto quiero ser muy contundente, tanto para decir que un funcionario o una funcionaria no hicieron lo que correspondía como para poder decir que si lo hicieron. Pero hay que avanzar, no se puede dejar abiertas esas heridas tan profundas que para la ciudadanía son terribles”.

María Jimena Monsalve, que además es integrante de la Red de Mujeres para la Justicia, habló sobre la presentación del decálogo por un poder judicial sin violencias, acosos y discriminaciones por razones de género, presentado esta semana por esa organización. Sobre el tema esto dijo: “la Red de Mujeres está muy comprometida en cómo solucionar los problemas de violencia de género para adentro del Poder Judicial, para que podamos también tener la respuesta que necesita el afuera. Y debemos poder resolver esto sin silencios, sin encubrir conductas que no son las adecuadas y sobre todo pensando que muchas veces en este proceso de deconstrucción que estamos viviendo todos y todas, hay algunas conductas que no están identificadas como ofensivas o conductas violentas. Entonces esta forma de sensibilizar hacia adentro, de contar con recursos que sean efectivos para que las personas que son víctimas de estas situaciones puedan tener un acompañamiento, una contención, una respuesta rápida, es un ejercicio que hay que hacer, porque por más capacitación de la Ley Micaela que nosotros y todas hagamos, indudablemente, eso no está surtiendo los efectos esperados”. En ese sentido expresó su deseo que el decálogo “sea una fuente de inspiración para muchos tribunales, para muchas superintendencias y para que realmente las víctimas puedan encontrar un espacio de contención y que esas conductas terribles que provocan situaciones espantosas se vayan desenquistando de estos espacios”.

Finalmente, la aspirante a integrar el Consejo de la Magistratura, consideró que fundamental la comunicación, el contacto con la opinión pública: “si nosotros como operadores de la justicia y servidores públicos que somos, no podemos comunicar adecuadamente cuál es nuestra forma de pensar, nuestra forma de resolver, nuestra forma de trabajar… qué confianza puede tener la ciudadanía en nosotros y nosotras”.

La nota completa en Las Brujas que Salem:

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