La Corte bonaerense confirmó la condena a perpetua de Arce y su madre por el crimen de Rosana Galliano

ZARATE CAMPANA-La Suprema Corte de Justicia bonaerense confirmó la condena impuesta al viudo y su madre, Elsa Aguilar, por el homicidio de Rosana Galliano, asesinada en 2008 en su casa de la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el máximo tribunal provincial desestimó por «inadmisible» el recurso extraordinario de inaplicabilidad de la ley interpuesto por la defensa de los condenados.

No obstante, la decisión no modifica la situación de Arce (64) y Aguilar (84), quienes actualmente se encuentran cumpliendo la condena en prisión domiciliaria con monitoreo electrónico por razones de salud y de edad, respectivamente.

El recurso llegó a la Suprema Corte luego de que el 10 de julio último la sala I del Tribunal de Casación Penal también desestimó los planteos de la defensa y confirmó la condena a perpetua aplicada por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Zárate-Campana en 2013.

En esa sentencia, se encontró a madre e hijo instigadores de «homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas».

El defensor Ricardo Matossian tachó de «arbitraria» la decisión, porque a su entender no hay pruebas contra sus asistidos, y descalificó lo declarado por los testigos en el juicio oral.

Pero con la firma de los jueces Luis Genoud, Hilda Kogan, Eduardo Pettigiani y Eduardo de Lázzari, la Suprema Corte desestimó el planteo.

El fallo citó el análisis que oportunamente hizo Casación sobre el hecho, cuando se afirmó que «Arce y su madre tenían (por despreciables que resulten) sólidos motivos para matar a la víctima y aquél lo había verbalizado y actuado en lo que constituyen los pródromos de la violencia de género».

Casación entendió que había una «nutrida prueba testimonial» de lo sucedido en base a lo declarado por familiares y amigos de la víctima, quienes detallaron la conflictiva relación entre Arce y Rosana tras su separación.

El crimen de Rosana fue cometido el 16 de enero de 2008 en su quinta del barrio «El Remanso», de Exaltación de la Cruz, donde Arce había acordado que le iba a llevar a los hijos que tení­an en común.

Galliano recibió una llamada a su celular realizada por su esposo y cuando salió de la casa para hablar -ya que adentro habí­a poca señal- fue sorprendida por una persona que la mató a balazos.

Los jueces valoraron el testimonio de Mónica, hermana de Rosana, quien estaba con la víctima la noche del crimen y detalló las «excusas» que Arce puso durante todo el día para dilatar la entrega de sus hijos y de este modo tener una excusa para llamar a su ex mujer.

Remarcaron además que tanto la «descompensación» como el «llanto» manifestado por Arce en un hospital en el que se encontraba cuando supuestamente le avisaron de la muerte de su mujer fueron «un montaje».

Aunque en el fallo se reconoce que no se encontró aún al autor material del crimen, los jueces afirmaron que «era claro que Arce no podía ni quería hacerse cargo de la ejecución y también que para ello contaba con la excelente disposición de su madre y su dinero».

Arce estuvo en prisión por ordenar el crimen, pero en febrero fue beneficiado con un arresto domiciliario por razones de salud en una casa del partido de Pilar, donde también viven su madre y los hijos que tuvo con Rosana.

Es que si bien la familia Galliano reclamó reiteradamente a la justicia la tenencia de los niños, nunca le fue concedida.

¿Cómo puede estar con mis sobrinos, en su quinta, habiendo matado a la mamá?», se preguntó Oscar Galliano, hermano de Rosana, cuando a Arce le morigeraron las condiciones de detención.

Arce, Galliano, Rosana Galliano, Corte Suprema de Justicia,