“Siempre habrá una Pucho para un trucho”

Por RODY RODRÍGUEZ

MAR CHIQUITA.-Hay innumerables historias de “muletos”. Atrevidos que se hacen pasar por otros y a veces, les va bien.

Pero hay ocasiones en las que estos personajes que lucran con la mentira se encuentran cara a cara con la verdad, y ahí se termina el juego.

Pasó en Coronel Vidal, cabecera del Partido de Mar Chiquita, hace casi 20 años. Fue en el Club River Plate, frente a la plaza. Casi todo el pueblo se congregó en el club para ver el promocionado recital de Antonio Ríos. El “Maestro” había iniciado recientemente su carrera solista. Muchos de los que lo seguían en los tiempos del grupo Malagata, concurrieron emocionados para verlo de cerca.

Antonio subió al escenario en medio de aplausos. Cuando empezó a sonar “Yo me estoy enamorando”, -que fue tal vez su primer gran éxito- la gente vibraba entusiasmada.

Pero había en el público una mujer con dudas. Una mujer fanática del Maestro, que había llegado desde General Pirán para ver a su ídolo. Gabriela Ramírez, -“La Pucho” para los íntimos-, conocedora cabal del artista, sospechó que detrás de los juegos de luces, del humo que inundaba el escenario y debajo del sombrero no estaba el Maestro Ríos.

La Pucho no se bancó la incertidumbre, atravesó una barrera humana y subió al escenario. Se puso al lado del cantante y a viva voz descubrió la mentira: “Este no es Antonio Ríos. Es un trucho” vociferó. Y el descontrol se apoderó del club.

Todos gritaban e insultaban, mientras el impostor que se hacía pasar por Antonio Ríos, huía por los fondos.

“La Pucho” fue la cara de la verdad esa noche en Vidal, un tenue consuelo frente a la frustración de no haber podido conocer personalmente a su querido artista.

Pero hubo revancha para ella. Fue el pasado lunes 16 de febrero. General Pirán, otra localidad de Mar Chiquita, festejó sus 125 años, y la Plaza Libertad se vistió de fiesta para la ocasión.

Entre las muchas actividades anunciadas por la Municipalidad de Mar Chiquita, se destacó la presentación del ahora legendario exponente de la música tropical Antonio Ríos. Casi 20 años después del accidentado show en el River de Vidal, “La Pucho” Ramírez estaba otra vez esperanzada en ver a su ídolo.

Todos conocían la historia, por eso, para que no haya dudas, el secretario de cultura municipal, don Fernando Córdoba con buen tino invitó a Gabriela Ramírez al escenario para hacer una especie de control de calidad.

Frente al público, la Tota Santillán le acercó el micrófono a la mujer, que escrutaba con rigurosidad científica el rostro del cantante. Segundo después llegó el anuncio más esperado: “Este es el verdadero Antonio Ríos”. Y todo fue una fiesta.

La gente feliz al comprobar que esta vez no había un tramposo dispuesto a engañarlos.

Con esta experiencia, es probable que Gabriela “La Pucho” Ramírez, pueda cumplir una tarea cívica en esto de detectar farsantes, y en este año electoral pueda plantarse en un escenario y por ejemplo, desenmascarar a un Paredi que haciendo abuso de su apellido trata de confundir a los vecinos.

Las historias se repiten. Este Paredi que sponsorea Sergio Massa, tiene de Jorge Paredi, el actual intendente del Frente para la Victoria, lo mismo que aquel Antonio Ríos que se escondía bajo el sombrero tiene del verdadero Maestro de la música tropical.

Pero, por suerte, siempre habrá una Pucho para un trucho.