Avanza la investigación por el asesinato de un joven  en Villa Gesell  a golpes por parte de un grupo de rugbiers

 

Así lo aseguró el fiscal general de Madariaga, Walter Mercuri. «Hay pruebas contundentes contra los acusados», agregó.

El fiscal general de Madariaga, Walter Mercuri, a cargo de la causa del crimen del joven Fernando Báez Sosa en la puerta de un boliche de Villa Gesell, informó que el caso fue caratulado como “homicidio agravado por la participación premeditada de dos o más personas” que, de ser hallados culpables, los rugbiers detenidos tendrían una condena de prisión perpetua.

“Dos de los 11 aprehendidos son coautores y el resto son partícipes necesarios”, expresó Mercuri en diálogo con Crónica. “El resto lo que hacían era alejar a los amigos mediante golpes de puño y patadas para evitar que pararan la pelea”, añadió.

De ser encontrados culpables, todo el grupo recibiría la misma condena. Mercuri informó también que se ordenaron pericias toxicológicas a todos los detenidos”.

Con respecto al último detenido, Pablo Ventura, se presume que se fugó minutos después de la pelea, a pesar de que su padre aseguró que en el momento del crimen estaba con él cenando, y que de Zárate planeaba irse del país.

En las últimas horas una testigo que auxilió  la víctima dio detalles escalofriantes de lo que pasó

Se trata de una menor que ya declaró ante la Justicia, pero que también contó detalles del ataque, dónde estaba la policía y cómo vio a Fernando Báez Sosa luego de la golpiza que le dieron.

Una adolescente que auxilió a Fernando Báez Sosa contó que la ambulancia demoró entre «35 y 40 minutos en llegar» al lugar del hecho. En ese lapso, unos policías y ella intentaron reanimar al joven de 19 años luego de que lo acató un grupo de rugbiers en Villa Gesell.

«Lo vi tirado en el piso y que le seguían pegando patadas, cuando estaba en pleno estado de inconsciencia», relató la adolescente de 17 años, cuya identidad queda reserva por ser menor de edad, que se encuentra de vacaciones con su familia.

La chica ya declaró ante la Justicia por el hecho que se inició a las 4.50 de este sábado, cuando del boliche Le Brique retiraron a un grupo de chicos «del cuello» y a otros «por otro lado». En diálogo con Crónica TV este domingo, reveló que ella se encontraba a metros de la víctima y que cuando comenzaron a pegarle «los policías de la zona estaban en otra pelea» en las inmediaciones.

También relató que, finalizado el ataque y los agresores escaparon, ella, al ver que «nadie hacía nada», se acercó a Fernando y como ella había realizado un curso de RCP trató de reanimarlo.

«Recién 35 o 40 minutos después llegó la ambulancia», señaló la chica y detalló que cuando arribaron los médicos, la víctima «tenía pulso».

«No convulsionó en ningún momento y estaba inconsciente. Tenía cortes en la cabeza y en la cara, y nunca reaccionó ni habló», relató.

Según la testigo, entre su intervención y el arribo de la ambulancia, la víctima también fue asistida por sus amigos y los policías que fueron llegando al lugar.

Consultada de si la víctima y sus amigos estaban alcoholizados, la testigo aclaró que ella no los vio «en mal estado» y que no sabe cómo se encontraban los agresores porque no tuvo contacto directo con ellos.

«Gritaban ‘¡dale, ¡dale!, ¡dale!’. Una locura», recordó la adolescente sobre la actitud de los agresores.

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