En Hurlingham Braciaventi confunde derechos con favores y reclamos con proyectos

Por RODY RODRÍGUEZ

El presidente del Concejo Deliberante de Hurlingham, Juan Carlos Braciaventi cruzó con declaraciones fuertes el pedido realizado por los concejales del bloque del Frente para la Victoria, quienes reclamaron el pago del rubro “antigüedad” en sus dietas.
Braciaventi reflexionó: «debemos presentar proyectos por el bienestar del distrito, promover acciones en favor de los vecinos y no pensar en aumentar los sueldos de los funcionarios, estas cosas hay que pensarlas antes de tomar el compromiso de ser concejal. Nosotros representamos al pueblo y no considero que esta sea una preocupación de los ciudadanos» y agregó «desde el Frente Renovador y junto al departamento ejecutivo creemos que hay que trabajar fuertemente en cuestiones de la seguridad y proyectar una ciudad mejor, lo del Frente para la Victoria me parece lamentable”.
Braciaventi demostró una vez más escasa habilidad a la hora de buscar argumentos para no pagar lo que corresponde.
Lo solicitado por los concejales Hilda López, Carmen Cittadino, Miguel Quintero, Mario Palleiro y Ernesto Benítez no fue un aumento de sueldo, pidieron cobrar el rubro antigüedad en la dieta que perciben. Los concejales se basan en la Ley provincial 14.293, que modificó la Ley Orgánica de las Municipalidades, para dejar en claro que “Los concejales tendrán derecho a percibir (…) la dieta fijada en cada Concejo Deliberante, la bonificación por antigüedad y el sueldo anual complementario”. En el mismo texto de la Ley se establece que la implementación de los porcentajes por antigüedad de los concejales será para aquellos que acrediten antigüedad en la administración pública nacional, provincial o municipal.
La Ley a la que hacemos referencia es del 2011, y es una modificación de otra Ley, la 13.924, del 2009, aprobada por la Legislatura provincial, y a través de la cual, todos los concejales bonaerenses deben percibir este derecho.
Si Braciaventi persiste con su idea y no hace caso al reclamo de los concejales, habría un componente malicioso al querer hacer confundir el cumplimiento de una Ley, haciéndolo pasar como un simple reclamo de aumento de dieta, incurriendo además en una falta a sus deberes de funcionario público.
Lamentablemente, la tarea legislativa en los distintos niveles, municipal, provincial o nacional, suele no tener “buena prensa”. Muchos concejales, diputados y senadores han dado motivos de sobra para desprestigiar un poder que debería ser el símbolo de la vida democrática, de hecho es el único cuyas actividades quedaron suspendidas en cada interrupción militar durante las dictaduras sufridas en nuestro país.
Hoy con 30 años de Democracia ininterrumpida todavía hay quienes sostienen que la tarea legislativa debería ser Ad honorem. Discusión que debería haber sido saldada a fines del siglo XIX.
Con sus declaraciones Braciaventi alienta a las voces que se alzan para denostar a los concejales. Como presidente del Concejo Deliberante, debería ser el primero en defender los derechos de sus colegas y valorarlos en su condición de “representantes del pueblo”.
Su voz debería escucharse para defender a los concejales que honran la tarea legislativa y cumplen con corrección su mandato, no para criticarlos por reclamar un derecho.
Por otra parte, es casi un absurdo que un cuerpo dedicado a sancionar ordenanzas, no cumpla con la ley.
Además con no menos malicia Braciaventi presenta el pedido de los concejales como un proyecto, para difundirlo en la prensa como “el primer proyecto presentado por los concejales kirchneristas”. Todo como parte de una misma estrategia que termina perjudicando no solo a un bloque político si no a todo el cuerpo que él preside.
Es probable que Braciaventi responda a sugerencias del Departamento Ejecutivo, desde allí el intendente Luis Acuña, pese a que también fue concejal, suele tener una actitud despectiva hacia el Concejo Deliberante. Hay concejales de su propio espacio político que reconocen que “si fuera por Acuña en Hurlingham se gobernaría sin concejales”.
No todos saben que la dieta que percibe un concejal de Hurlingham apenas supera los 7.000 pesos. Si es mucho o es poco será motivo de otro análisis. Seguramente es menos de lo que el común de la gente supone. Es un dato más que sirve para poner en la balanza el reclamo hecho por los ediles.