En vísperas de celebrarse el Día Mundial por el Cáncer de Mama suman más mamógrafos a la provincia

 

BUENOS AIRES- El ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, confirmó  la compra de 50 mamógrafos que serán licitados este año y adquiridos e instalados durante 2014, en el marco de conmemorarse el sábado el Día Mundial del Cáncer de Mama.

«Hoy tenemos 98 mamógrafos distribuidos en hospitales y centros de salud públicos de la Provincia de Buenos Aires, con la nueva compra llegaremos a 148», con lo que en cada municipio del sistema de salud público «habrá un mamógrafo, como mínimo, por primera vez».

En Argentina se diagnostican, al año, 18.000 nuevos casos de cáncer mamario y se sabe que, de esa cifra, unos 7.000 pertenecerán a mujeres bonaerenses.

La titular del Instituto Provincial del Cáncer, Alejandra Fontao, afirmó que “el mejor tratamiento para el cáncer de mama es la prevención, por eso la importancia de la posibilidad de acceder en forma gratuita a una mamografía”.

La importancia de este estudio es que se trata del único capaz de detectar un tumor de menos de 1 centímetro, lo que significa una detección temprana y permite una curación de hasta el 95 por ciento de los casos; en tanto, si el tumor es detectado cuando mide de 1,1 a 2 cm la curación es del 60 a 70 por ciento.

“Por eso es tan importante la prevención, el auto examen personal y, sobre todo, la mamografía una vez al año a partir de los 40”, informó Fontao.

Los mamógrafos que adquirirá la Provincia tienen un costo estimado de más de 30.000 dólares cada uno. Una mamografía supera los 300 pesos en el ámbito privado y, según el último censo, en la provincia de Buenos Aires el 35,4% de la población no cuenta con obra social.

“Los mamógrafos en los hospitales públicos dan asistencia sanitaria pública a todas las mujeres, con o sin obra social, y garantizan la calidad y la equidad en la salud a todos los habitantes”, concluyó Collia.

El diagnóstico por imagen, en especial la mamografía, es el método más eficaz para la detección temprana de cáncer mamario, ya que permite encontrar anomalías antes de que éstas sean palpables, lo que aumenta la probabilidad de cura.

Así lo informaron especialistas al difundir que el 54,3% de las mujeres recurrió a una consulta recién luego de advertir «algo sospechoso».

La estadística, difundida con motivo de conmemorarse el 19 de octubre el Día Mundial del Cáncer de Mama, fue arrojada por un flamante registro sobre esta enfermedad elaborado por la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), una iniciativa que constituye la primera base de datos epidemiológica que ya cuenta con información de unos 8.000 pacientes de Argentina.

«La palpación que hace un especialista o el autoexamen que puede hacer la mujer sirven, y mucho; pero sólo las mamografías, en algunos casos complementadas con otras imágenes, permiten la detección de cáncer en estadios subclínicos, es decir, no palpables o menores de un centímetro, y esto es importante porque en más de un 95 por ciento estos casos son curables», explicó a Télam Roberto Castaño, presidente de la SAM.

El médico ginecólogo y mastólogo indicó que «esta estadística es un promedio nacional, en los centros de salud donde van personas con mayores recursos la cifra es inferior, en tanto en los sectores más vulnerables es más alta no sólo por falta de información, sino por una cuestión de acceso a los controles».

«Otro elemento central del diagnóstico temprano es que permite la conservación de la mama, símbolo por excelencia de la femeneidad, por eso las consecuencias psicológicas de esta intervención son muy importantes», detalló.

Castaño recordó que «a partir de los 40 años, las mujeres deben consultar al menos una vez por año a un especialista y realizarse una mamografía; en tanto en las mujeres más jóvenes las ecografías mamarias pueden ser una buena herramienta de diagnóstico».

En el caso de las mujeres con más de un antecedente de cáncer mamario en familiares directos, y en particular si estas mujeres tuvieron cáncer antes de los 35 años, es conveniente realizar antes las consultas y los controles.

En referencia al Registro de Cáncer de Mama (RCM), el presidente de la SAM afirmó que «se trata de una herramienta única en el país y en Latinoamérica que nos permitirá saber dónde estamos realmente parados en cuanto a la enfermedad y a partir de ello también podemos pensar dónde hay que poner foco en la prevención».

En la base se cargan un total de 236 variables de cada paciente que van desde la edad, el motivo inicial de la consulta, el tipo de cáncer que padece, la clase de tratamiento que se le ha practicado, la sobrevida y el seguimiento.

«Fueron convocados a integrar la información todos los centros referentes a nivel nacional (hospitales públicos y privados, sanatorios y consultorios) de distintos puntos de nuestro país. La iniciativa cuenta hoy con los datos pormenorizados de más de 8000 pacientes», detalló Castaño.

Del análisis de los últimos datos clasificados en el RCM sobre 4.400 casos que corresponden a centros ubicados en la Ciudad de Buenos Aires y La Plata se desprendió que el 99,6% de los casos corresponde a mujeres con una media de 57,7 años, en tanto el 68,8% eran mujeres postmenopáusicas.

En Argentina, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en mujeres: se producen 5.400 muertes por año y se estima que se producirán 18.000 nuevos casos por año, lo que representaría el 17,8% del total de incidencia de cáncer nacional.