Fuertes mensajes a políticos del mundo en la misa del Papa Francisco

 

CIUDAD DEL VATICANO- El papa Francisco advirtió  que «con frecuencia el hombre no elige la vida» y «se deja guiar por ideologías y lógicas que ponen obstáculos a la vida, que no la respetan, porque son dictadas por el egoísmo, por el interés, por el provecho, por el poder, por el placer y no por el amor, por la búsqueda del bien del otro».

Esta afirmación fue el paso central en la homilía de Jorge Bergoglio en la celebración de la misa para la jornada del Evangelio de la Vida, en el marco del Año de la Fe, desde la explanada de la basílica de San Pedro en el Vaticano, según reportó la agencia Ansa.

«Digamos sí al amor y no al egoísmo, digamos sí a la vida y no a la muerte, digamos sí a la libertad y no a la esclavitud de los tantos ídolos de nuestro tiempo», fue la exhortación dirigida por el pontífice.

«En una palabra -reafirmó- digamos sí a Dios que es amor, vida y libertad y nunca nos desilusiona».

El papa Francisco consideró que «cuando el hombre quiere afirmarse a sí mismo, cerrándose en el propio egoísmo y colocándose en el lugar de Dios, termina por sembrar muerte».

«El egoísmo lleva a la mentira, con la cual se trata de engañar a sí mismo y al prójimo», subrayó.

Los diez mandamientos son «un camino que Dios nos indica para una vida verdaderamente libre, para una vida plena; no son un himno al no, no debes hacer esto, no debes hacer lo otro, pero sí a Dios, al amor, a la vida».

Poco antes de la misa, con una nueva decisión fuera del protocolo, Francisco salió otra vez fuera del territorio vaticano para recorrer la vía de la Conciliación a bordo del jeep descubierto, bendiciendo y saludando a los fieles, incluyendo a los motoqueros de la concentración de los Harley-Davidson.

El Pontífice luego entró a plaza San Pedro haciendo una vuelta por varios sectores donde, en espera de la misa, estaban reunidos también ancianos, enfermos y discapacitados en peregrinaje a la tumba de Pedro, en la jornada del Evangelio de la Vida.

En el mismo tono trascendió que  el papa Francisco dijo en una carta enviada al premier británico David Cameron que «el dinero y los otros medios políticos y económicos deben servir y no gobernar», en vísperas de una reunión del G8, destacando que «la solidaridad gratuita y desinteresada es clave, de manera aparentemente paradójica, para un buen funcionamiento económico global».

En la carta, Jorge Bergoglio aprecia el hecho que la presidencia británica del Grupo de los Ocho haya incluido en la cumbre que comienza mañana en Irlanda del Norte iniciativas que «apuntan a la legalidad como eje del desarrollo», según reportó la agencia Ansa.

En este sentido, el Papa destacó la importancia de «evitar la evasión fiscal y asegurar la transparencia y responsabilidad de los hombres de gobierno».

«Estas medidas apuntan a las raíces éticas profundas de los problemas, visto que -como ha señalado mi predecesor, Benedicto XVI- la crisis global actual demuestra que la ética no es algo externo a la economía, sino parte integral e ineludible del pensamiento y la acción económica».

Al mismo tiempo  pudo saberse que el papa Francisco se apresta a nombrar en forma inminente al cardenal Giuseppe Bertello como nuevo secretario de Estado vaticano en reemplazo de Tarcisio Bertone, según la prensa italiana.

Bertello, presidente del gobernatorado del Vaticano, ex nuncio apostólico en México y en Italia, fue incluido por el papa Francisco en el comité de consulta restringido de los purpurados que estarán junto al Pontífice en el gobierno de la Iglesia universal, según despacho de la agencia Ansa.

Se trata de una especie de comité de sabios, del todo desvinculado de la Curia Romana, que Jorge Bergoglio consultará cada vez que se deban tomar decisiones fundamentales y estratégicas para el futuro del mundo católico.

La designación de Bertello sería una demostración del aprecio y de la profunda confianza del Pontífice respecto al purpurado, que entró en la diplomacia vaticana en 1971.

El nombramiento el sábado de monseñor Battista Mario Salvatore Ricca como prelado del IOR (Instituto para Obras de Religión) o sea el banco vaticano, es tan sólo el primer acto de una revolución que en los próximos meses llevará a cambiar completamente la curia romana.

El 29 de junio, en particular, fiesta de los santos Pedro y Pablo, es una fecha considerada importante, escribió hoy el diario La Repubblica.

En ese día podrían ser anunciados traslados de algunos jefes de ministerios, «promociones» útiles para redibujar el gobierno vaticano.

Estos movimientos permitirán al Papa llevar a puestos claves a prelados con energías nuevas y, sobre todo, a personas de su total confianza, prosiguió el diario.

Sobre el nombre del nuevo secretario de Estado, cargo clave, ya que es el números dos del gobierno Vaticano, rige la máxima reserva. Pero en «pole position» está el cardenal Bertello.

En alternativa circula otro nombre muy considerado por Bergoglio: el actual nuncio en Venezuela, Pietro Parolin, ex número tres de la misma secretaría de Estado.

El cardenal Bertello, se afirmó, tiene un curriculum que corresponde al del sacerdote que debe ir a la periferia, a los confines del mundo para evangelizar y proseguir la misión apostólica como tantas veces Francisco repitió en estos meses de pontificado.