Continúan las investigaciones para esclarecer el accidente de Castelar

 

MORON-  El juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, imputó sin prisión preventiva al maquinista Daniel López, quien conducía la formación del ferrocarril Sarmiento que el pasado jueves embistió a otro tren en Castelar, y dictó la falta de mérito del otro conductor, según informó la abogada de ambos y del sindicato.

La letrada Valeria Corbacho confirmó la excarcelación de López y contó que ya había sido liberado por falta de mérito Raúl Ahumada, el conductor de la formación 3725 chapa 19 que estaba estacionado el pasado jueves en las proximidades de la estación Castelar de la línea Sarmiento, cuando fue chocado desde atrás por el tren que conducía López, el chapa 1, ocasionando la muerte de tres personas y lesiones a otras 300.

Ambos maquinistas prestaron declaración el sábado ante el juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, y el fiscal Sebastián Basso, quienes investigan los hechos y tomaron las medidas que se conocieron en las últimas horas.

En este sentido, el juez decidió que López quede imputado pero sin prisión preventiva, por tratarse de una persona sin antecedentes penales, y porque el magistrado considera que no hay peligro de fuga ni que va a entorpecer el desarrollo de la causa que se tramita en el Juzgado federal 2 de Morón.

Corbacho afirmó que López es una persona muy precavida, con 31 años de servicio, y que en su declaración advirtió que los frenos «no le respondieron», aunque «no recuerda si normalizó o no el botón de emergencia».

Por su parte, el secretario de prensa del sindicato de maquinistas «La Fraternidad», Horacio Caminos, volvió a respaldar la versión de López, según la cual se trató de un accidente provocado por una falla en el sistema de frenos, aunque admitió que «no podemos hacer una defensa corporativa» del conductor hasta que se realicen las correspondientes pericias.

«Pero ante un compañero que tiene más de 25 años de experiencia en este trabajo, con una foja de servicios impecable; y un equipo primero saqueado y luego reconstruido por el Grupo Plaza, nosotros vamos a defender a nuestro compañero. Nuestro compañero no miente», dijo.

Los empresarios Aldo Benito Roggio -Metrovías- y Gabriel Romero -Ferrovías-, concesionarios de la línea ferroviaria Sarmiento, fueron ayer denunciados penalmente por el choque de trenes del jueves pasado en Castelar, que causó 3 muertos y 351 heridos.

Fuentes judiciales informaron que alrededor de 40 víctimas radicaron la denuncia en el juzgado federal de Luis Rodríguez, que investiga las causas del accidente, y a la vez pidieron que cite a declaración indagatoria a ambos empresarios, así como el secuestro de documentación en sus oficinas.

La denuncia, además, pide que se prohíba a Roggio y Romero salir del país y la realización de pericias contables en las cuentas de Metrovías y Ferrovías a fines de determinar el destino que dieron a los subsidios recibidos del Ministerio de Interior y Transporte que conduce Florencio Randazzo.

Los primeros estudios efectuados por profesionales universitarios a la formación ferroviaria que impactó el jueves pasado contra un tren detenido a metros de la estación Castelar, arrojaron como resultado que tanto los vagones como las vías y los durmientes «estaban a nuevo».

El decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, Carlos Rositto, dijo a Télam que tras la primera revisión «pudimos comprobar que tanto el vagón que chocó, como las vías y los durmientes en el lugar del accidente estaban a nuevo».

«Esto no quita que cuando se realicen estudios más profundos se descubra alguna falla» agregó Rositto y detalló: «no es que no se hizo nada, se hicieron muchos cosas, no es fácil comprar cientos de vagones nuevos y ponerlos a funcionar en un año».

Profesionales de la facultad de Ingeniería de la UBA, de la Universidad Tecnológica Nacional, de la Universidad de Lanús y de la de San Martín, quienes poseen carreras y estudios sobre ingeniería ferroviaria, fueron convocados por el Ministerio del Interior y Transporte para integrar una comisión investigadora.

«Cuando el ministro (Florencio) Randazzo nos convocó el mismo día del accidente, nos dijo que quería saber la verdad de lo que pasó y nuestro trabajo tiene un estricto perfil académico e imparcial», contó Rositto.

El decano aseguró que cuando se trasladaron al lugar del accidente «comenzamos con las tareas de campo y hasta esta noche no nos habían puesto un plazo de tiempo para emitir el informe final».

«El ministro nos mostró la documentación que tenía y que luego mostró a los medios sobre las curvas de velocidad que emite el GPS del tren chapa 1, y cómo la manija de control de velocidad estaba al máximo, al igual que las dos señales en rojo y una en amarillo que había sobrepasado», destacó Rositto.

El decano explicó que en ocasión del accidente ferroviario de Once, «el que nos había convocado había sido el juez Claudio Bonadío para que hagamos las pericias, ahora es el propio ministro el que nos llamó para iniciar una investigación».

Rositto opinó que se necesita «un gran plan ferroviario para evitar este tipo de accidentes, pero no es sólo recursos, faltan en la Argentina profesionales especialistas en ingeniería ferroviaria».

Indicó además que «si en este momento se realizara un estudio exhaustivo en materia ferroviaria, estaríamos muy justos con los profesionales».

El accidente ferroviario ocurrió el jueves pasado a las 7.07 cuando un tren con pasajeros que se dirigía a Moreno, embistió a una formación detenida a metros de la estación Castelar.

El impacto causó tres muertos y 315 heridos, de los cuales 12 permanecían aún internados con heridas de diversa consideración