Acuerdo entre el INADI y la Facultad de Psicología en beneficio de los adultos mayores

 

BUENOS AIRES-  La inclusión y el empoderamiento de las personas adultas mayores como sujetos plenos de la vida social, el reconocimiento de sus derechos y la construcción de una vejez «habitable» fueron los ejes del acuerdo firmado hoy entre la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires y el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

El interventor del INADI, Pedro Mouratian y la decana de la Facultad de Psicología de la UBA, Nélida Cervone, firmaron esta tarde el «Programa de Empoderamiento para Adultos\as Mayores», que tiene como objetivo promover la concientización y desarticular los prejuicios y estereotipos en torno a ese colectivo en la comunidad.

«Para nosotros y para este gobierno es muy importante enfocar el tema de los adultos mayores como actores sociales y no como la parte pasiva de la sociedad, debemos otorgarles todos los derechos que durante muchos años se fueron postergando», dijo a Télam Mouratian.

El titular del INADI explicó que el acuerdo apunta al «empoderamiento» de los adultos mayores a través de «programas que tiendan a revalorizar estas cuestiones, porque ellos son agentes verdaderos de transmisión de valores en la comunidad y quienes forjaron mucho de nuestra identidad nacional».

El programa prevé encuentros y reuniones con representantes de cada comunidad u organización interesada para trabajar sobre las prácticas discriminatorias hacia este grupo etario.

En este sentido Cervone consideró que el fin de este tipo de actividades es que haya «una fuerte inserción en la sociedad de todos los que son llamados de la tercera edad, grupos muchas veces vulnerables por fenómenos mundiales como la globalización, la falta de vínculos, que llevan a veces a situaciones en que los valores que fueron ya no son, y hay que recuperarlos».

«Hoy vemos que el viejo muchas veces queda afuera, el hecho de ser viejo a veces hace que no se tenga derecho a poder ser lo que uno es, de tener su experiencia en la comunidad», reflexionó Cervone.

La decana afirmó que «la exclusión de cualquier trama vincular y social» es una forma «encubierta» de desplazar a los adultos mayores, por lo que el trabajo conjunto con el INADI se propondrá «devolver los derechos muchas veces excluídos».

Como cierre del proyecto se realizará un encuentro general para elaborar conclusiones y futuras estrategias de implementación.

«Apuntamos a un cambio cultural, ojalá podamos convocar a muchos actores de la comunidad para que se integren, luego de estos primeros seis meses de investigación-acción nos reuniremos para hacer la mesa de conclusiones y ver cómo seguimos el camino», afirmó Cervone.

En este sentido, el psicólogo y especialista en mediana edad y vejez Ricardo Iacub dijo a Télam que este tipo de acciones apuntan a espacios, colectividades y organizaciones donde el tema de la vejez está «invisibilizado».

«Esta invisibilización muchas veces es una forma de discriminación, adultos mayores que tenían una relación con su comunidad participativa y directa llega un momento en que sienten que no tienen nada más que hacer, que no tienen posibilidades, que no son bien tratados», consideró Iacub.

Agregó que debemos pensar «qué lugar le damos a los viejos, a los niños, a los gays, a las lesbianas, si una colectividad no le da lugar a la población mayor probablemente esté incurriendo en cierto nivel de discriminación».

«Una de las peores discriminaciones que tenemos con los adultos mayores es la implícita, hay gente que dice `yo me llevo bien con los viejos pero no quiero tenerlos cerca`, o `me impresiona mi propia vejez`», dijo Iacub.

El especialista sostuvo que «este es el primer programa que verdaderamente apunta a esta temática desde un lado diferente» al que tradicionalmente se había usado. «En vez de la típica -aunque útil- propuesta del centro de jubilados tratamos de llegar a la comunidad, porque la gerontología no es solamente una cuestión de viejos, sino de la comunidad toda».

«Hay comunidades que dan lugar a sus mayores y otras que no, la cuestión es ver el nivel de participación, en qué medida se los los visibiliza como sujetos potentes, capaces. Si en una comunidad lo único que hay para adultos mayores es un geriátrico, eso nos dice mucho», consideró.

En este sentido Iacub explicó que el envejecimiento «tiene un sentido» dentro de la comunidad y que debemos «pensar el modo en que vamos a vivirla» para «construir espacios en que la vejez pueda ser habitada».

La firma del acuerdo se realizó en Hipólito Yrigoyen 3242 y contó con la participación de representantes de la comunidad judía, el colectivo afroamericano, referentes de pueblos originarios y de las comunidades uruguaya, polaca, chilena y armenia, entre otros.