El gobierno descarta una «contramarcha»

BUENOS AIRES- Diputados del FpV negaron que el Gobierno esté impulsando una movilización para este jueves en contraposición a los cacerolazos que tuvieron lugar la semana pasada en distintos puntos del país
Así lo expresó el diputado bonaerense del Frente para la Victoria Fernando «Chino» Navarro salió al cruce de esas versiones y afirmó que «no hay ninguna necesidad» de una «contramarcha», dado que «ya quedó claro que nosotros hemos obtenido el 54% de los votos y la oposición no».
«Pensar una contramarcha a partir de lo que ocurrió el jueves no corresponde, no hay ninguna necesidad», pero consideró que «tenemos que escuchar, analizar, ser humildes y no creernos los dueños de la verdad».
“Si algo ha demostrado la historia en los últimos tiempos a este proceso político que conducía Néstor (Kirchner) hasta el 2007 y luego asumió la Presidente es que cuando estamos en una encrucijada hay que avanzar y construir más trabajo, más salario, más seguridad y más educación», disparó.
Y agregó: «Todos quieren vivir mejor, los que votaron a favor de Cristina en octubre y también los que votaron en contra. La diferencia que hay son los métodos y los instrumentos para llegar a ese objetivo».
Sobre la marcha del jueves pasado, Navarro reiteró que «expresa descontento de determinado sector social» y opinó que «la mayoría de los que marcharon, por lo menos en la Ciudad ya expresaron su voto contrario a la Presidente en la elección de octubre (de 2011)».
«Nuestra obligación es escuchar, respetar y trabajar para que pronto tengamos una Argentina justa, equitativa, que es el desafío que nos queda como gobierno», agregó al respecto.
Por su parte, el diputado nacional por el Frente para la Victoria Edgardo Depetri también negó que el kirchnerismo esté organizando una contramarcha en apoyo al Gobierno y en contraposición a los cacerolazos.
Afirmó que el Ejecutivo- toma «nota» de la manifestación, aunque la descalificó porque el «discurso» con el que fue convocado «es muy violento» y con características «destituyentes», ya que busca «arrinconar» y «desgastar» al Gobierno.
«Nosotros no estamos armando ninguna contramarcha, nosotros estamos apuntando a la unidad, construyendo un desarrollo territorial todos juntos», expresó y agregó que hablar de esa posibilidad «es caer en la imaginación de los que escriben» esas informaciones.
«Sería mejor que los que conducen ese proceso tuvieran una cara política y un sector para resolver sus demandas», dijo, tras lo cual afirmó que «el Gobierno escucha todas las voces».
Por su parte el jefe de Gabinete reiteró sus críticas contra quienes se manifestaron el jueves. Además, negó que haya una «estigmatización» contra la «clase media y media alta» porque «no son ni mejores ni peores que el resto de los argentinos»
También sostuvo que el cacerolazo opositor del jueves último lo llevaron a cabo personas que en otros tiempos «recurrían a golpes militares» para mantener «sus privilegios».
«La Argentina no tiene, como en el resto del mundo, un partido de derecha fuerte que canalice ciertos reclamos, entonces se recurría a los cuarteles y hoy a los grandes medios de comunicación», insistió.
En ese sentido, ratificó que el Gobierno continuará con sus políticas y reclamó a los sectores que se manifestaron que «se organicen, que armen un partido político» porque «van a dejar de ser minoría cuando ganen una elección presidencial».
«Mientras tanto nosotros seguiremos con este rumbo», remarcó, tras lo cual opinó que muchos de los reclamos escuchados el día de la marcha son «por lo bueno» que está haciendo el gobierno, como la asignación universal por hijo, la privatización de YPF, entre otras, que «molestan» en esos sectores sociales.
El funcionario aseguró que trata de «un sector que desde el principio se ha opuesto al proyecto de inclusión social» del kirchnerismo. «El tema no preocupa al Gobierno pero sí me interesa como cientista social el odio y el insulto, pareciera que lo único que hubo el jueves es una agresividad brutal», insistió.
Negó, además, que se trate de una «estigmatización» decir que las personas que salieron a protestar pertenecen a la «clase media y media alta» porque «no son ni mejores ni peores que el resto de los 40 millones de argentinos».
Esas expresiones «valen lo mismo que cuando se expresa otro sector social», agregó. «Esa gente que va en auto a la marcha no tiene más valor moral que los que van en un ómnibus», destacó, en referencia a las marchas que organiza el oficialismo.
Asimismo, rechazó que haya existido espontaneidad en la convocatoria porque «algo que se arma 15 días antes deja de ser espontáneo».
Los sectores que salieron con sus cacerolas, agregó, demuestran que «no pueden ser canalizados por expresiones políticas» existentes porque «nadie quiere quedar demasiado pegado a esta agenda», como ocurre en otros países donde hay importantes partidos de derecha, aseguró.
De todas formas, indicó: «No estamos hablando de toda la clase media alta o toda la clase alta», sino de «sectores que no están acostumbrados y no toleran una Argentina igualitaria “
Por su parte el diputado del PJ disidente Francisco de Narváez sostuvo que la oposición debe «sin demoras» construir un «frente de unión nacional con valores claros» y sentarse a dialogar para acordar algunos puntos a defender como «la constitución, una política de seguridad, de inversión, de empleo».
Advirtió a los representantes de la oposición que quienes participaron del cacerolazo «reclamaron al gobierno nacional por lo que está haciendo mal» pero también «a nosotros por lo que no estamos haciendo bien», por lo que llamó a los dirigentes a realizar una «autocrítica».
«La gente quiere y necesita que quienes tenemos este compromiso y convicción la representemos en una forma de unión, de coherencia, sin descalificaciones, sin poner límites, límites se le pone a aquel que se quiere excluir», sostuvo De Narváez a la vez que aseguró que desde la oposición «creamos una expectativa y no la cumplimos».
En este sentido, el legislador calificó como «fuertísimo» el mensaje del jueves y llamó a «encontrar un camino de paz y prosperidad, resolvamos los problemas verdaderos y no generemos mas confrontación».
Para el diputado, el jueves la gente pidió que «los representen» y agregó que él está dispuesto a ir «donde me ponga la gente a través de un proceso de internas; demos crédito a la gente. La gente nos va a ordenar».
«Cuando llegue el tiempo electoral, quienes tenemos este compromiso, ganas de representar y vocación, que nos ordene la gente, es la forma más democrática de resolver», concluyó.