Oporto: «El ausentismo debe preocupar por lo pedagógico no por el presupuesto»

LA PLATA- El ex Director General de Cultura y Educación bonaerense, Mario Oporto, analizó la salida de Silvina Gvirtz y el desembarco de Nora de Lucía al frente del área provincial; aseguró que “siempre que uno renuncia o le piden la renuncia es porque hay una crisis más amplia que un hecho coyuntural”, dijo que no hay que confundir el debate en torno a las “suplencias” y el “ausentismo”, y sentenció: “El ausentismo nos tiene que preocupar a todos por lo pedagógico, no por lo Presupuestario”.
Además, dijo que es lógica la relación fluctuante entre Scioli y Mariotto cuando hay visiones distintas dentro de un partido “heterogéneo, como el peronismo”, y admitió como “un déficit” del oficialismo, la falta de espacios de debate interno para no dirimir esas diferencias de manera institucional y pública.
El actual diputado nacional expresó por primera vez su opinión en torno a la traumática salida de Silvina Gvirtz, su sucesora al frente de la Dirección de Escuelas, y dijo que eso fue “una consecuencia de la crisis muy grande que se generó con el desdoblamiento del pago del Aguinaldo, hasta que se resolvió”.
“Eso generó muchas tensiones, porque la mayor resistencia a esa medida, si bien fue del conjunto de los trabajadores, se sintió por lo que impacta, en la educación; y el Gobernador (Scioli) a partir de ahí, pensó un plan de ahorro para poder cumplir con los compromisos de agosto hasta diciembre e incluyó a la Educación; y ahí se ve que la Ministra estuvo en desacuerdo, y decidió renunciar”, dijo Oporto, aunque remarcó que, después, “el Gobernador ha dicho que no va a haber ajuste, así que eso también se desestima”.
Según dijo Oporto, «cada vez que hay dificultades presupuestarias, e incluso durante las paritarias, se revisan los números de la Educación, porque el que está afuera siente que Educación es un lugar donde el presupuesto es muy amplio, y que –consecuentemente- hay abundancia, y sobrantes, y que si se administra mejor se podría ahorrar”.
“Eso –continuó- implica que el Ministro de Educación siempre tiene que tener un debate con el resto del Gobierno. Yo he tenido debate con Ministros de Economía, mostrándole los números del déficit educativo; porque la Educación, que ha avanzado muchísimo en los últimos años, sobre todo desde el Gobierno de Néstor Kirchner, todavía es un área de carencias”.
Aunque evitó confrontar con la administración provincial, el ahora Diputado nacional aseguró que contra lo que se piensa, en el ámbito educativo, “no sobra”, sino que “falta mucho” por hacer. “Hay carencias”.
“Yo nombré 25 mil cargos nuevos, pero la verdad es que no pude hacer nada mejor,” porque esos, “eran pocos”, dijo el ex titular del área. En ese sentido, explicó que “el sistema tiene 320 mil cargos” y dijo que si se considera “el crecimiento del sistema, que es entre un 10 y 11%, por lo tanto uno tendría que haber nombrado 30 mil nuevos cargos, además de la deuda que tiene el sistema, porque hay escuelas que no tienen inglés; colegios sin secretarias ni bibliotecarias”.
Oporto, negó además un “ausentismo” superior al 20 por ciento como se remarcó desde el Ejecutivo provincial, dijo, a tono con los sindicatos y su sucesora renunciada que esa cifra estará cerca del 10 u 11%, y pidió ser “prudentes”, cuando se habla del tema.
“Hay que ser cuidadosos. En general, lo que pueden decir es que el 23- 24% son suplentes. Eso no significa que ese cargo sea pagado dos veces, porque quien me reemplaza a mí en mis horas titulares, por mi cargo de Diputado Nacional, es suplente. Pero yo no cobro”, explicó el ex funcionario provincial, tras lo cual aclaro que “el ausentismo debe estar en el 11%” en la Provincia de Buenos Aires, aunque –dijo- “habría que reducirlo a la mitad, a un 5%”.
Y más allá de admitir que puede eventualmente haber ‘excesos’ que hay que controlar; justificó, como lo hizo en su momento Gvirtz, el ausentismo en las escuelas públicas, al asegurar que la de docente “es una profesión altamente feminizada, y en edad fértil: o sea hay una gran suplencia por maternidad, y es lógico y está bien y es correcto”. “Después –siguió- hay enfermedades laborales”.
Pero por ese tipo de ausencias, “hay una que no es presupuestaria, que es la que más me preocupa: es la ausencia del que falta un día, o llega tarde dos horas; porque ese docente no tiene reemplazo y ahí no hay un giro presupuestario, lo que hay es un deterioro institucional y pedagógico” para los alumnos.
“El ausentismo nos tiene que preocupar a todos por lo pedagógico, no por lo presupuestario. Tenemos que abordar ese tema por un problema pedagógico”, sentenció.
La reemplazante, Nora de Lucía.
El ex funcionario provincial aconsejó se “prudentes” y no apresurarse a “juzgarla”, en a la nueva titular del área. “Juzguemos las políticas –que ejecuta- de aquí para adelante”, dijo Oporto.
“Yo trabajé cuatro años en el Gabinete con Nora de Lucía; ella era subsecretaria del Ministerio de Economía, pero aparte trabajaba activamente en el tema educativo porque participaba en las paritarias, y participar en las paritarias significa también participar día a día de las decisiones políticas educativas, porque la mayoría hacen casi siempre a la masa salarial”; explicó.
Por eso, sostuvo que prefería “no apresurarme en juzgarla”. “El cargo que tuvo, lo hizo idóneamente, espero que también lo haga en Educación, porque a mí me gustaría que no haya retrocesos en el área”, dijo.
La relación entre Scioli y la Nación, y dentro de la Fórmula provincial
En otro tramo de la entrevista, Oporto desdramatizó la relación tirante entre la Nación y la Provincia e, incluso, hacia el interior de la fórmula bonaerense al asegurar que el peronismo es así: “un movimiento muy heterogéneo, multigeneracional; policlasista y que tiene muchas contradicciones”, pero resaltó que hay en el partido “un consenso: el Jefe político decide la estrategia y cuando no se espera que se defina la estrategia, se generan tensiones, pero después desaparecen para ponerse de acuerdo y gobernar juntos”.
Admitió, no obstante, que faltaría debate interno, para evitar algunos cortocircuitos en público.
En ese sentido, dijo que “el mayor déficit es que no generamos espacios de debate interno, para poder dirimir tensiones sobre las políticas públicas”.
“Un ministro tiene que rendir cuentas al que conduce, pero además generar espacios partidarios, no sólo para debatir, sino para convencer a quienes están en mi partido, que en el ámbito educativo mi proyecto es el mejor. Cuando esos espacios no existen, o se cierran, explota por otro lado. Lo que hay que hacer es abrir el debate interno”, concluyó.