Publican trabajos históricos a 60 años del bombardeo a Plaza de Mayo

BUENOS AIRES- La Secretaría de Derechos Humanos, a 60 años del bombardeo sobre la Plaza de Mayo llevado a cabo en 1955 para derrocar al entonces presidente constitucional Juan Domingo Perón, comparte la edición ampliada y revisada de la investigación histórica realizada por el Archivo Nacional de la Memoria.

Además, presenta los testimonios registrados en el proyecto Voces Olvidadas, y la historieta “16 de junio de 1955. Bombardeo a Plaza de Mayo”, que narra ese atentado.

“Bombardeo del 16 de junio de 1955” es una investigación histórica del Archivo Nacional de la Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos, publicada por primera vez en 2010. En esta oportunidad, se difunde una edición ampliada y revisada a la luz de investigaciones complementarias y de nuevos datos aportados a la Secretaría de Derechos Humanos en estos últimos años.

En la publicación, que identifica 309 víctimas fatales y a los responsables del bombardeo, se exponen, además, los distintos conflictos políticos que precedieron a esa jornada, y los sucesos posteriores que culminaron con el golpe de Estado que destituyó al presidente Perón tres meses más tarde. Al relato de los hechos y el anexo documental se le agregaron nuevas fotografías. Para acceder a la publicación: hacer clic aquí

“Voces Olvidadas” es un proyecto de la Dirección Nacional de Gestión de Fondos Documentales del Archivo Nacional de la Memoria, que tiene por objetivo recuperar las voces de los sobrevivientes y familiares de víctimas del bombardeo. Entre 2012 y 2013 fueron registrados 25 testimonios en video y audio, los cuales se encuentran a disposición para consulta en el Archivo Nacional de la Memoria.

La historieta “16 de junio de 1955. Bombardeo a Plaza de Mayo” narra este trágico acontecimiento a través de un relato basado en uno de los testimonios de los sobrevivientes del bombardeo.

El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, expresó: “El impulso a la construcción de la memoria colectiva en torno al bombardeo es el resultado de la voluntad política del presidente Néstor Kirchner, que hizo que por primera vez el Estado argentino asumiera la responsabilidad histórica con respecto a esos hechos criminales, hasta entonces ausentes de la agenda oficial”.

“Esa decisión, continuada por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, se materializó inmediatamente en acciones concretas. Entre ellas, se destacan la instalación de un monumento en la plaza lindera de la Casa Rosada en el año 2008 y la promulgación de la ley 26.564 en diciembre de 2009, que otorga el derecho a percibir indemnizaciones a las víctimas de los acontecimientos del 16 de junio de 1955”, explicó Fresneda.

En el mismo sentido, agregó: “Hoy, la Secretaría de Derechos Humanos presenta la nueva edición, a 60 años de este hecho aberrante, y también destacamos el trabajo que venimos realizando mediante el proyecto Voces Olvidadas, que recupera con memoria los testimonios de las víctimas”.

Para acceder a la historieta: http://www.jus.gob.ar/derechoshumanos/la-masacre-del-16-de-junio-de-1955/historieta.aspx

Para acceder a la edición revisada de la publicación: http://www.jus.gob.ar/media/2910311/libro_bombardeo_anm_2015.pdf

El Bombardeo sobre Plaza de Mayo

El 16 de junio de 1955 al mediodía, en Buenos Aires, muchos transeúntes recorrían las calles céntricas de la ciudad. Algunos caminaban rumbo a sus oficinas, otros salían del banco y muchos esperaban, mirando al cielo, a los aviones que realizarían la exhibición aérea anunciada. A las 12:40 del mediodía aviones de la Fuerza Aérea y de la Aviación Naval de la Armada Argentina comenzaron a lanzar toneladas de explosivos sobre la Plaza de Mayo y otros puntos de la Capital, continuando en sucesivas oleadas hasta casi las 6 de la tarde.

Simultáneamente, grupos de comandos civiles ocuparon Radio Mitre: anunciaron, falsamente,  la muerte de Perón y leyeron una proclama golpista, que comunicaba la formación de una junta de gobierno con miembros de las Fuerzas Armadas y representantes del radicalismo, el socialismo y los conservadores. En la conspiración también actuaron  la Federación Universitaria Argentina, la Acción Católica y sectores de logias y masonería.

En Buenos Aires y sus alrededores, las bombas causaron 309 muertes y cientos de heridos. Del lado atacante no hubo víctimas. Sin lograr el apoyo integral de las Fuerzas Armadas, gran parte de los golpistas se refugiaron en Uruguay.

El Bombardeo a Plaza de Mayo fue el anuncio del golpe de Estado que se concretaría exactamente tres meses después, el 16 de septiembre de 1955.

Esta masacre fue la matriz brutal de todas las expresiones posteriores del terrorismo de Estado en la Argentina. Incluso, los jóvenes homicidas de aquel junio sangriento fueron jefes en los golpes de Estado que asolaron el país posteriormente, incluyendo el más feroz de todos, el del 24 de marzo de 1976.

Los efectos directos del Bombardeo en la población fueron el terror y el silencio. El golpe de septiembre acalló a las víctimas y a sus familiares, quienes no tuvieron dónde expresar su dolor. Los victimarios eran presentados como héroes de la democracia y la civilidad, con la complicidad de los medios masivos de comunicación. Al mismo tiempo el peronismo estaba perseguido, proscripto y clandestino.

Se necesitaron 50 años para que las víctimas fueran reconocidas como tales y que el Estado asumiera su responsabilidad emergente por la actuación de parte de sus Fuerzas Armadas en contra de su pueblo.

Recién el 16 de junio de 2005, con el gobierno de Néstor Kirchner, se realizó un reconocimiento a las víctimas del Bombardeo y sus familiares. El 25 de noviembre de 2009 se sancionó la Ley Nº 26.564 de reparación a las víctimas.

Los sectores políticos que participaron de la masacre nunca fueron juzgados como autores intelectuales y partícipes del homicidio de su pueblo. Aún queda un largo trecho en el camino de la memoria, la verdad y la justicia.