Repercusiones sobre la muerte de Videla

CAPITAL FEDERAL – El represor Jorge Rafael Videla falleció hoy de muerte natural mientras cumplía condena a prisión perpetua en  la cárcel «común» de la localidad bonaerense de Marcos Paz, por la comisión de delitos de lesa humanidad.

Según el parte médico, a Videla, de 87 años, «se lo encontró en su celda sin pulso ni reacción pupilar, por lo que se le realiza un ECG (electrocardiograma) constatándose su óbito, siendo las 08.25 hs del día de la fecha».

Tras constatarse su muerte «de conformidad con los trámites de rigor, se cursó comunicación del deceso al Juzgado Federal Nº 3, Secretaría Nº 10, de Morón».

Tras ser condenado en 1985 a prisión perpetua en la causa 13 en el emblemático Juicio a las Juntas, Videla fue indultado por el entonces presidente Carlos Menem el 28 de diciembre de 1990 y estuvo libre hasta 1998, cuando el entonces juez federal de San Isidro Roberto Marquevich lo detuvo en una causa por sustracción de menores, el único delito que quedaba fuera de la órbita del indulto presidencial.

En esa causa fue procesado con prisión preventiva por el ahora ex juez federal Adolfo Bagnasco. Videla gozó por un breve lapso de arresto domiciliario en su casa sobre avenida Cabildo, en el barrio porteño de Colegiales, pero luego fue denunciado por violar las condiciones de ese beneficio y se lo envió a prisión.

El 5 de julio de 2012 fue condenado a 50 años de prisión por el Tribunal Oral Federal 6 al ser encontrado responsable de la puesta en marcha de un plan sistemático de sustracción de menores a secuestradas en centros clandestinos de detención y puntualmente condenado por 18 casos, entre ellos el de Guido, el nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

La pena de 50 años se transformó en prisión perpetua al unificarse con dos condenas anteriores a perpetua, la de la causa 13 y otra dictada en la provincia de Córdoba en diciembre de 2010 por el asesinato de 31 presos políticos.

Hoy tras conocerse la noticia de su muerte, fueron varias las voces que se expresaron al respecto. El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, señaló hoy que el genocida Jorge Rafael Videla, “murió juzgado, condenado y encarcelado por un gobierno democrático, viendo el renacer de la militancia que quiso exterminar”.

“En la historia argentina quedará marcado para siempre que en esta década ganada la justicia les llegó a los que derramaron sangre inocente e hipotecaron los destinos del país, y esto lo condujeron Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner”, sostuvo Domínguez en un comunicado.

En Tanto, el gobernador bonaerense Daniel Scioli se expresó hoy sobre la muerte del genocida como quien representó “el símbolo de la dictadura, del terrorismo de Estado, de años trágicos para la Argentina por los desaparecidos, por lo institucional, económico y social”.

«Esta es mi reflexión y todo lo que genera en esta etapa dramática a la inmensa mayoría del pueblo argentino”, señaló el gobernador en declaraciones que formuló en el Estadio Único de La Plata.

«Videla murió juzgado, condenado, preso en una cárcel común y repudiado por todo el pueblo argentino», escribió el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, en su cuenta personal de Twitter.

En tanto, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, dijo que «no celebro la muerte de nadie, sí consagro una Argentina que ha sabido conseguir justicia».

Desde los organismos de derechos humanos, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, manifestó que con la muerte de Videla «un ser despreciable ha dejado este mundo» y señaló que «la historia evaluará el genocidio y el oprobio de la dictadura cívico-militar que encabezó y de lo que no se arrepintió».

«Ya acá fue juzgado y condenado», señaló en declaraciones a radio Continental, y consideró que a pesar de estar bautizado, haber tomado la comunión, confesado y vuelto a comulgar «no irá al cielo» porque «a pesar de lo que diga el hombre en la Tierra, el que está arriba dirá otra cosa».

También el legislador porteño Juan Cabandié, nieto recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo, lamentó que Videla se haya «llevado a la tumba información muy importante en relación a los nietos que faltan encontrar y al destino» de los desaparecidos.

En tanto, el titular de la bancada del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi, eligió una frase para recordarlo: «Lo peor que nos pasó fueron los Kirchner» que Videla pronunció en febrero de 2012.

Por su parte, el diputado de la Unión Cívica Radical, Ricardo Alfonsín, destacó el «coraje» del pueblo argentino al haber juzgado a los responsables de la dictadura durante el primer gobierno democrático que comenzó en 1983, al considerar que en ese momento los represores «todavía estaban con el poder intacto».

Para el líder del Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, «Murió Videla: lloramos las 30.000 víctimas de su dictadura», según escribió en su cuenta de la red social.

El dirigente social Luis D´Elía, sostuvo: «Ha muerto el genocida Videla, uno de los seres más despreciables de nuestra historia. Vivan nuestros 30.000 desaparecidos. Viva Perón carajo».

En tanto, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, afirmó: «Murió Videla, un hombre que ha hecho mucho daño al país y a la humanidad. No se ha cerrado un ciclo, hay que buscar más verdad y justicia».

Por último, la CGT de Azopardo, también emitió un comunicado al respecto en el que señala que : “Nos alienta que este tipo de genocida termine sus días condenado y en una cárcel común, aunque todavía falte desarmar parte del entramado jurídico y legal que cercena derechos laborales y sociales a millones de argentinos luego de 30 años de democracia”.