Investigan banda de cerca de 20 miembros que realiza sus atracos en la zona oeste

MORON- La Fiscalía Federal 1 de Morón investiga si una misma banda conformada por entre 15 y 20 delincuentes, de los cuales ya hay ocho sospechosos detenidos, es la que cometió desde marzo los últimos cinco secuestros extorsivos ocurridos en la zona oeste del conurbano.
Por el «modus operandi», la descripción de los delincuentes, los vehículos que utilizan y una serie de escuchas telefónicas, el fiscal federal de Morón, Sebastián Basso, y los detectives antisecuestros de la Policía bonaerense creen que se trata de una misma organización.
«Estamos hablando de una banda con distintas células que se van rotando. En total, creemos que son entre quince o veinte secuestradores, pero se van turnando para cometer los hechos», dijo uno de los investigadores judiciales.
Además, explicó que «primero van a las casas de las víctimas a robar todo lo que puedan y, después, no conformes con eso, se llevan a la víctima y piden un rescate».
Las fuentes explicaron que ya hubo dos tandas de detenciones, la primera el 27 de marzo, donde se apresó a cuatro sospechosos ya procesados, y otros procedimientos la semana pasada, en los que se fueron aprehendidos otros cuatro presuntos integrantes de la organización, con lo que en total hay ocho detenidos.
«Todos los detenidos tienen antecedentes, algunos de ellos bastante pesados, no son ningunos improvisados y tenemos varios prófugos», comentó el informante.
«Son cinco los secuestros extorsivos en los que ha actuado esta gente», precisó.
Entre los hechos que se le atribuyen, está el sufrido el 12 de marzo en Ituzaingó por la ex esposa y dos hijas del secretario administrativo del Senado, Juan Zabaleta, y los tres novios de estas mujeres.
La banda interceptó a la ex mujer del funcionario, Mariana Bagatelas, cuando circulaba en una camioneta Volkswagen Tiguan por el Acceso Oeste, y la llevaron a su casa de Ituzaingó donde la desvalijaron y tomaron también como rehenes a su actual pareja, a sus dos hijas y a los novios de estas chicas.
Los secuestradores pidieron un rescate por las seis víctimas simultáneas a las que fueron liberando paulatinamente hasta que el funcionario pagó 40.000 dólares de rescate cerca del Hospital Posadas de Haedo.
Otro de los hecho que se le imputa a esta organización es el que sufrieron los hermanos empresarios Pedro y Pablo Dinatolo, quienes el 8 de mayo también fueron capturados en el Acceso Oeste, en la colectora, a la altura de Moreno, cuando circulaban en dos autos de lujo: un Mini Cooper y un Mercedes Benz.
La banda pidió 30.000 dólares de rescate, pero liberó a los Dinatolo una hora más tarde sin que se concretara el pago.
Horas más tarde se cometió el secuestro que recién trascendió hoy, el del piloto de Aerolíneas Argentinas Fabio Del Castro que fue secuestrado por delincuentes que le robaron en su casa de la localidad bonaerense de Ramos Mejía, lo mantuvieron cautivo durante cuatro horas y finalmente lo liberaron cerca de una villa de José León Suárez tras el pago de 20.000 pesos de rescate.
«Cuando se subieron a mi auto me dijeron que se trataba de un secuestro y que me iban a tener una semana. Enseguida empezaron a pegarme culatazos y trompadas. Querían plata, pero `plata grande`», dijo esta mañana a la prensa el piloto Fabio de Castro (38).
Los investigadores policiales aseguraron que el hecho que se conoció hoy ocurrió la tarde del martes de la semana pasada cuando De Castro salió de la casa de sus padres en la calle Cardozo y José Mármol, de Ramos Mejía, a bordo de su auto Peugeot 207.
Según el relato que hizo la propia víctima ante la policía, tras recorrer unos cien metros, fue sorprendido por delincuentes que le cruzaron un auto y lo amenazaron con armas.
«Me cruzaron un vehículo oscuro con cinco delincuentes, me bajaron del mío y me tiraron en el asiento trasero del otro. Tres de los ladrones se subieron a mi auto y se fueron», relató De Castro, aún con heridas en el rostro sufridas durante el hecho.
«Me empezaron a pegar culatazos y trompadas en la cara para amedrentarme y para que entre en pánico. Querían plata, yo les di lo que tenía encima pero querían `plata grande`. Mientras tanto, me preguntaban de dónde venía. Les dije que venía de lo de mis padres, pero que ellos habían salido al bingo», dijo el hombre.
Ante esa situación, los ladrones lo llevaron a su propia casa, en Oro al 1300, también de Ramos Mejía, donde ingresaron y revolvieron todo en busca de dinero y objetos de valor.
No conformes con lo que obtuvieron, los delincuentes volvieron a subir a De Castro en un vehículo y se lo llevaron privado de su libertad nuevamente.
Mientras lo mantenían cautivo y lo golpeaban, el piloto fue obligado a llamar a su hermano y le pidió que junte 20.000 pesos de rescate porque lo tenían secuestrado.
Fuentes policiales confirmaron que cuatro horas después de comenzado el hecho, el hermano de la víctima pagó la suma exigida como rescate en proximidades de una villa en la zona norte del conurbano bonaerense.
«Ellos se manejaban dentro de la zona y se manejaban muy bien. Querían plata básicamente grande, cajeros. No lo que uno puede tener guardado en una casa», explicó en declaraciones periodísticas.
Tras la liberación, el hombre tuvo que ser asistido en un hospital y fue dado de alta unas horas después tras las curaciones.
Investigadores de la DDI de Morón realizaron varios allanamientos en zona norte y oeste del conurbano y lograron la detención de cuatro personas que presuntamente participaron del hecho.
«Yo creo que el robo fue un robo al voleo y, bueno, esta vez me tocó a mí. En la zona de Ramos Mejía, por lo menos hubo cinco casos parecidos», agregó De Castro.
Los investigadores analizaban además las cámaras de seguridad del municipio para intentar observar las imágenes del momento del asalto, pero determinaron que en la esquina donde comenzó el hecho la cámara enfocaba para otro lado.
La sospecha de los pesquisas es que los delincuentes corrieron el ángulo de enfoque para evitar ser grabados.
El hecho es investigado por personal de la comisaría de Ramos Mejía y de la DDI de La Matanza y de Morón, quienes trabajan bajo las órdenes del fiscal federal de Morón Sebastián Basso.
Una fuente judicial que participa de la investigación informó hoy a Télam que el fiscal Basso está convencido de que una misma banda «con distintas células que van rotando» e integrada «por entre quince y veinte delincuentes», es la que cometió los últimos cinco secuestros extorsivos en la que tuvo que actuar su Fiscalía Federal de Morón.