Cuando el vínculo entre una madre y un hijo puede más que la ausencia física

Estreno de” Alicia” de Alejandro Rath

Por Gabriela Chamorro

Alejandro Rath le cumplió el deseo a su mamá, que por mucho tiempo le pidió una película de ficción. Sus trabajos en el cine, fueron hasta ahora documentales valientes que se circunscriben directamente con temáticas sociales que cree hay que denunciar. Uno de sus trabajos más recordados es, sin duda ¿Quién mató a Mariano Ferreyra? (2013) sobre  el militante del partido obrero asesinado durante una protesta en el 2010

Ahora en sus múltiples roles de director, guionista, productor y como si fuera poco con  un pequeño personaje también en la historia, Alejandro ve su primer largometraje de ficción concluido con “Alicia” la película que puede verse en múltiples salas del INCAA  en la provincia de Buenos Aires y también en el interior.

Alicia nos trae a actores muy queridos a la pantalla grande. Los roles principales están encarnados por Martín Vega (Jotta) y su madre Leonor Manso (Alicia) y también desfilarán por la película Patricio Contreras ( encarnado al  ex marido de Alicia) y la hija de ambos Paloma Contreras,  en el papel de una enfermera del hospital donde se atiende quien da nombre a la historia.

La síntesis de la historia es dura pero a la vez un hecho natural y bastante común: una madre enferma de cáncer en su etapa final donde no hay nada más que hacer sólo aguardar y encontrar consuelo y un hijo que atraviesa un limbo de sensaciones en esa espera agónica.

Sin embargo la historia muestra mucho, mucho más  porque las habilidades y herramientas  que Rath   tiene a la hora de filmar documentales también las utiliza aquí lo que convierte al film en una historia realista que moviliza pero que tiene el plus de  una postura ideológica respecto de temas como la religión, la muerte digna, la salud como mercancía, la situación hospitalaria en el país, el ateísmo,  la política y sobre todo la dignidad como bandera en una mujer que aún en sus momentos más dolorosos y finales sostiene al hijo y lo prepara para su ausencia.

En una charla con  Alejandro Rath  mantenida en el programa Nada Mejor, por la FM 100.3 de la ciudad de La Plata precisamente nos contó que la temática de Alicia “es un tema que se toca poco en el cine y en la vida porque  la muerte es siempre algo complicado de relatar y nombrar, como  también el cáncer”-  pero a su vez afirma que “la peli trata de correrse de ese lugar de solemnidad y  tratar ese tema con naturalidad “

En la charla también nos cuenta que la historia es una vivencia personal  y que la comenzó a pensar durante  dos semanas en que estaba en el Hospital atendiendo a su propia madre enferma de cáncer y continuó con su realización, más tarde, en la etapa de duelo.

No es casualidad entonces que la cuente en dos tiempos: comienza con su mamá ya fallecida y él haciendo una mudanza  de las cosas de ella que se hace muy larga,  armando cajas a la velocidad de una tortuga y revisando sus libros y sus recuerdos hasta el mínimo detalle y por otro lado el recuerdo de sus últimos días en un hospital público.

En este sentido Alejandro nos dice “Los dos tiempos tienen que ver con esa especie de limbo en el que uno entra  en el que es difícil comprender donde uno está parado. El tiempo se detiene aunque uno siga con su vida cotidiana y  hasta la perspectiva del tiempo te cambia a partir de un golpe tan tremendo” y aclara “Me pasaba que no podía conectar con otra cosa que no fueran esas dos semanas en el hospital esperando el desenlace y tratando de hurgar en los recuerdos y buscando cosas felices que recordar con mi vieja, con los cuales quedarme”

Alicia es una película suave, que te acaricia mientras la ves como esa madre moribunda que abraza a su hijo mientras se esconden en el baño del hospital a fumar un porro pero  también es una historia que no se queda en lugares comunes ni cómodos y dice lo que hay que decir con palabras y con imágenes.

Cine independiente con todo lo que eso implica en los momentos actuales que está viviendo el país y que tampoco escapa a la cultura en general. Alejandro nos cuenta que ve muy complicado el panorama. “ La gestión del INCAA  está haciendo una política sobre la producción y en particular sobre la producción independiente. Sus últimas medidas tienden a hacer más difícil el acceso al fomento y el acceso a la financiación para el cine independiente”  Nos pinta un futuro sombrío en el que solo va a haber lugar para las grandes productoras que tienen capital propio para bancarse y luego recuperar la plata con subsidios o ganancias; estamos hablando de las películas que  protagonizan Suar, Darín, Francella y el hijo de Darín.

“Esto tiene un correlato en la exhibición que es durísimo. El año pasado el mercado argentino se llevó el 15 % del mercado total cinematográfico  y en estos primeros meses  este porcentaje del mercado nacional  llegó al 2,5 % o sea estamos cerca de desaparecer”-sentencia.

Con lógica cuenta que debería haber una intervención del Estado sobre las salas comerciales y ponerle límite a la cantidad de copias de las películas extranjeras de manera que haya un lugar para el cine nacional en ellas y así puedan ingresar al circuito comercial. “Finalmente  es nuestra cultura, estamos hablando de nosotros mismos. Es muy importante que esas películas se encuentren con el público” nos explica

Alicia los últimos días de relación entre una madre y un hijo y la demostración perfecta de que hay vínculos que trascienden todo incluso, la mismísima muerte.

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