Para Mosquera hay una situación de violencia creciente en las cárceles

BUENOS AIRES- Alejandro Mosquera, secretario Ejecutivo de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) aseguró que «hay una situación de violencia creciente en la unidades carcelarias bonaerenses», pero señaló que «están empezando a escucharse una serie de proyectos como quitar a la policía de la provincia la investigación penal de los delitos complejos».
El análisis surge del séptimo informe anual sobre cárceles y comisarías de la provincia de Buenos Aires presentado ayer por la CPM.
El trabajo fue realizado en base a las 120 visitas que realizan por año a unidades penales, comisarías, destacamentos policiales y centros de detención de niños.
Mosquera, en una entrevista en la TV Pública, subrayó que en 2011, «de los 10.400 casos de violencia registrados sólo en el servicio penitenciario, en ocho de cada diez `marcan´ (lesionan) los cuerpos de los detenidos», lo que significa que «una parte de esa violencia es del propio servicio penitenciario sobre los detenidos».
El secretario Ejecutivo de la CPM remarcó también que «contabilizamos más de 7.000 violaciones de derechos humanos» y que «la tortura, los malos tratos y las vejaciones son prácticas que se sostienen en el tiempo».
«Esto se acompaña de la violencia policial sobre los jóvenes, que pasa de la tortura en comisarías hasta armados de causas y amenazas», agregó Mosquera, y recordó que «el caso testigo en Buenos Aires sigue siendo el de Luciano Arruga, al que secuestraron, golpearon, torturaron y desapareció por no haber aceptado la exigencia de un grupo corrupto de la policía que le exigía robar para ellos».
Sobre los avances obtenidos a partir de estos relevamientos, Mosquera destacó en primer lugar que «nos recibió el gobernador (Daniel) Scioli y eso rompe la idea de negacionismo».
«El negacionismo es una parte de hacer que las torturas, las vejaciones, perduren, porque es la idea de que se puede hacer y no pasa nada», explicó Mosquera, al tiempo que remarcó que «el Estado tiene que dar una respuesta firme contra la tortura, el gatillo fácil y la violencia policial».
Mosquera añadió que «el segundo dato primordial es que una serie de proyectos que hacen a las modificaciones que estamos intentando llevar a cabo empiezan a escucharse».
«El primero y principal -indicó- es que hay que quitar a la policía de la provincia de buenos aires la investigación penal de los delitos complejos que ha llevado a una situación de violación de derechos humanos, porque arbitrariamente arman causas para que se trabaje para ellos, o a situaciones de ineficacia».
Por último, Mosquera dijo que «también hay que discutir con la sociedad, porque estamos en un país donde hay integración social y políticas para derrotar en la provincia de Buenos Aires esos núcleos de tortura, de creer que el otro, el joven morocho de las barriadas populares, no tiene derechos».