Continúa el misterio por la desaparición del empresario

MORENO- Pasaron 19 días y nada se sabe de Alberto Cumba. Ante la posibilidad de que el hombre haya muerto en su casa y el cuerpo haya sido consumido por el fuego, el fiscal ordenó nuevas pericias en la vivienda

El hecho ocurrió el 28 de marzo, en una vivienda ubicada en la esquina de Marconi y el Camino De la Ribera, de la localidad de Paso del Rey. Los efectivos policiales incluso utilizaron un chaleco propiedad de Cumba para que los perros busquen su rastro.

Posibles restos de combustible, testigos que declararon en la fiscalía y algunas supuestas deudas que Cumba tenía, orientaron en las últimas horas la pesquisa dirigida por el fiscal de Moreno Federico Luppi, a la posibilidad de que se trate de un doble homicidio y no de un incendio accidental.

La casa de Cumba fue encontrada incendiada por completa, y si bien en un principio creyeron que los esqueletos con tejidos carbonizados hallados en la vivienda eran suyos y de su mujer, Erica Adriana Faina, los médicos forenses descubrieron en la autopsia que los restos atribuidos al hombre eran en realidad del perro de la casa.

En la autopsia de la mujer y el análisis de los restos del perro, los médicos no encontraron proyectiles, traumatismos o fracturas que indiquen que hayan sido baleados, apuñalados o golpeados previo a ser consumidos por el fuego.

Sin embargo, por el estado de carbonización en que se encontraban los cuerpos, ese resultado no es concluyente y se esperan estudios complementarios.

Un ex abogado del constructor desaparecido, Roberto Casorla Yalet, informó al fiscal que sabía que «en los últimos tiempos Cumba podía estar amenazado o con algún tipo de problema», según reconoció.

Los investigadores también revisaron los videos de las cámaras del municipio de Moreno, ya que se investiga si Cumba llegó a su casa en su camioneta junto a un auto que lo seguía.

Voceros judiciales indicaron que esa camioneta, cuando fue revisada por los bomberos, fue encontrada toda revuelta, como si hubiesen buscado o llevado algo de su interior.

“En un primer momento todo apuntaba a un crimen pasional. Pero la hipótesis fue descartada rápidamente porque el empresario tenía una excelente relación con su esposa»

Y añadió: «Ahora hay que investigar si el hombre fue secuestrado o asesinado por algún negocio que salió mal, si desapareció por propia voluntad o si está muerto ”.

En línea con esa hipótesis,  y ante la posibilidad de que el hombre haya muerto en su casa y el cuerpo haya sido consumido por el fuego, el fiscal ordenó nuevas pericias en la vivienda para intentar dar con el cadáver del empresario.

Cumba «se metía en todo tipo de negocios con tal de ganar dinero»: compraventa de autos usados; adquisición de casas usurpadas a bajo costo para luego revenderlas; gastronomía (tenía cinco restoranes) y actualmente había armado una pequeña fábrica de ladrillos de hormigón.