«Guilligan» el funcionario de Macri que esconde ahorros en paraísos fiscales ¿querrá comprarse su propia isla?

 

CAPITAL FEDERAL- Valentín Díaz Gilligan fue denunciado en los medios internacionales por una cuenta que manejó en Andorra. Es otro escándalo de cuentas con dineros turbios dentro del Gobierno. «No era plata mía, era un favor que le hice a Paco Casal», dijo el funcionario. El funcionario que comparte apellido con el otrora famoso actor de la «Isla de Guilligan» es probable que solo sea un fanático de la serie  y tan solo soñaba con tener su propio archipiélago y por eso se estaba haciendo un colchoncito y lo estaba escondiendo en el exterior para que se le multiplique el dinero mientras esa evasión  le permitía no pagar los respectivos impuestos en el país ni declarar de dónde eran esos ingresos.

Lo cierto es que por supuesto esta información no provino de la oficina de Laura Alonso sino que la dio a L conocer el diario El País de España y sacudió las olas políticas hasta este lado del océano Atlántico. Otra funcionario de Mauricio Macri tiene depósitos en el exterior del país, en este caso por 1.200.000 dólares.

El implicado es el subsecretario de Presidencia, Valentín Díaz Gilligan, quien no incluyó el fondo en la Banca Privada d’Andorra (BPA) en su declaración jurada.

El dinero, estaba en una cuenta abierta en 2012 y operó hasta finales de 2014, etapa en la que Diaz Gilligan se desempeñaba como funcionario en el gobierno porteño. Según indocó el mismo medio, el depósito estaba a nombre de una empresa inglesa dedicada a la intermediación en los pases de futbolistas, Line Action, a su vez propiedad de una firma panameña llamada Nashville North Inc, en la que Díaz Gilligan era accionista, según reprodujo el diario Perfil

Las cuentas registraron movimiento en 2014, Gilligan aseguró haber vendido esa firma a fines de ese año, aunque el diario español asegura que hay registros del Reino Unido que indican que habría vuelto al mismo cargo poco después.

Gilligan, quien además es vocal del Club River Plate, dijo que había depositado ese dinero en Andorra «para hacerle un favor a un amigo, Paco Casal», el representante uruguayo de futbolistas.

«La plata nunca fue mía», justificó el funcionario. «Casal tenía algunos problemas en Uruguay y me pidió el favor, pero yo no ejercía entonces cargos púbicos, solo facturaba como asesor», le dijo al diario español.

 

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