Rodolfo Bebán, el gran actor nacional que pudo ser intendente de Morón

Télam / Rodolfo Bebán
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Protagonista indiscutible del espectáculo argentino falleció a los 84 años.

El pasado 13 de agosto falleció a los 84 años el actor Rodolfo Bebán, gran figura de la escena local con una intensa labor en teatro, cine y televisión.

Su nombre real es Rodolfo Tilli. Nacido el 25 de mayo de 1938 en Ciudadela, fue en Morón donde transcurrió su infancia y juventud. Vecino de Castelar comenzó su carrera artística en el Teatro Municipal de Morón, donde, luego de superar una prueba de actuación, fue parte del elenco de la obra “Fuenteovejuna”.

Gran bailarín de tango, hincha del Deportivo Morón, habilidoso esgrimista, por el arte escénico dejó de lado su proyecto de ser aviador.

Su popularidad llegó por el rol protagónico que tuvo en exitosas telenovelas “El amor tiene cara de mujer” (1964) de Nené Cascallar, y dos años después en “Cuatro hombres para Eva”, donde esos varones perfectamente trajeados hablaban de sus cuitas con el sexo femenino en un programa considerado “para mayores”. Los otros eran Jorge Barreiro, Eduardo Rudy y José María Langlais.

Para 1972 era el actor mejor pago de la televisión. Fue cuando protagonizó “Malevo”, una telenovela con Gabriela Gili y María Aurelia Bisutti que trascendió las fronteras y hasta creó modismos -“…Y ya me estoy yendo”- que quedaron en el habla popular.
Más tarde estuvo al frente de “No hace falta quererte” (1975), “El Gato” (1976) y “El cuarteador” (1977), donde se puso en la piel de Prudencio Navarro, popular personaje de un tango de Francisco Canaro y Enrique Cadícamo. En ese estilo, protagonizó “Nazareno Reyes” (1984) otra obra de Abel Santa Cruz.

También en TV hizo memorables especiales, muchos de ellos en el ciclo “Alta Comedia” de Canal 9. En 1966 protagonizó con Evangelina Salazar una versión de “Romeo y Julieta” de Shakespeare bajo la dirección de María Herminia Avellaneda, fue una versión de más de dos horas con un elenco que también integraban figuras como Claudia Lapacó, Tito Alonso, Ernesto Bianco, Osvaldo Pacheco, Susana Rinaldi y Sergio Renán. Eran las épocas en que el país se detenía por un programa de televisión.
En 1969 dirigido por su padre Miguel Bebán, hizo una maravillosa  interpretación en otra obra de Shakespeare, en este caso “Otelo”, que se pasó por Canal 13; del dramaturgo británico también hizo “Hamlet” dirigido por Rodolfo Graziano; en 1978 llevó a la televisión en un formato de miniserie, la obra de Emily Bronte, “Cumbres Borrascosas” junto a Fernanda Mistral y Alicia Bruzzo y en 1980 protagonizó junto a Graciela Borges, “El Túnel” de Ernesto Sábato.

Ya era una estrella popular cuando llegó al cine filmando en 1966 la picaresca “Hotel alojamiento” de Fernando Ayala, y “Del brazo y por la calle”, de Enrique Carreras, a los que siguió el exitazo de “Los muchachos de antes no usaban gomina” (1969), de Carreras, con guion del “Flaco” Norberto Aroldi sobre el original de Manuel Romero de 1937.
En 1972 protagonizó en el cine “Juan Manuel de Rosas” de Manuel Antín, con guion del director y el historiador José María Rosa –quizá el primer ejemplo de revisionismo histórico en el cine nacional– e hizo lo mismo con la explosiva “Juan Moreira”, que por mucho tiempo disputó el cetro de la más taquillera del cine nacional con “Nazareno Cruz y el lobo”, del mismo Leonardo Favio, hasta que títulos más modernos terminaron con ese sitial.

Por supuesto el teatro fue un ámbito en el que se lució haciendo clásicos y también obras de las denominadas comerciales como cuando protagonizó junto a Palito Ortega “La extraña pareja”, de Neil Simon; “Las mariposas son libres”, con Ana María Campoy, Susana Giménez y Gabriela Gili; » Atrapado sin Salida» con Fernanda Mistral y Carlos Carella; “Las amorosas”, con Susana Campos, Fernanda Mistral, Lidia Lamaison, Adrianita y Norberto Suárez.  Se destacó en “Lorenzaccio” de Alfred de Musset, junto a Alfredo Alcón y en “Vivamos un sueño”, de Sacha Guitry, con Claudia Lapacó. Justamente fue con Lapacó más Alcón que volvió a subir a un escenario tras una larga pausa en “Filosofía de vida”, del mexicano Juan Villoro (2011), para demostrar que su arte estaba intacto, incluso al confrontarse con esos dos monstruos del escenario.

En la escena se recuerdan asimismo sus trabajos en “Las tres hermanas”, de Anton Chéjov, dirigida por Armando Discépolo en el San Martín en 1962, “Un tal Joe Miller”, de su padre Miguel Bebán y con su dirección, “Diario de un loco”, de Nicolai Gogol, también con dirección de su padre, “Un guapo del 900” de Samuel Eichelbaum, con dirección de Rodolfo Graziano, más “El sable” de Pacho O’Donnell, dirigido por Daniel Marcove en 2004, donde volvió a interpretar al Restaurador de la Leyes.
También grabó discos con recitados de poesía y llevó al vinilo el clásico de Juan Ramón Jiménez, “Platero y yo”.

Uno de los episodios más curiosos en la vida del actor, fue cuando se le propuso ser candidato a intendente de Morón representando a la Unión Cívica Radical. Fue en setiembre de 1994. En Morón gobernaba Juan Carlos Rousselot y el radicalismo no encontraba la figura que pudiera enfrentarse con éxito al polémico dirigente menemista.

Uno de los dirigentes de peso en la UCR de ese entonces era Manuel Titi Martínez, al parecer fue él quien promocionó esa idea. Incluso se habla de que hubo una reunión de Martínez con Bebán y el entonces senador Fernando de la Rúa, para darle forma a ese experimento electoral. Paradójicamente ese año el actor protagonizaba un éxito televisivo llamado “Marco, el candidato”.

En una nota en el diario La Nación, Marcelo Stiletano reseña de este modo el rol de Bebán en esa novela de Hugo Moser: “Era tan enfática la honestidad del personaje que algunos imaginaron la posibilidad de postular a Bebán, afincado toda la vida en la zona oeste del conurbano, como candidato a intendente de Morón para frenar el dominio que por entonces ejercía allí desde ese cargo otro hombre de los medios, el cuestionado exlocutor Juan Carlos Rousselot”.

La supuesta candidatura fue muy promocionada por algunos medios televisivos como “El Periscopio” de Jorge Rial, que se ocupa de hacer compulsas callejeras en las que se sumaban opiniones muy favorables hacia la candidatura del galán.

Bebán nunca habló del tema y pese a las encuestas que lo ubicaban muy por encima de Rousselot, la postulación del actor quedó en la nada.

En los últimos años su carrera solía tener interrupciones: en TV debieron pasar nueve años entre su actuación en “Hombres de honor” (2005) y “Camino al amor” (2014), que fue su despedida.

Hombre reservado, poco amigo de las fiestas y los lugares de la farándula tuvo su sitio en los medios muy a su pesar -algunas de sus parejas no oficiales fueron María Aurelia Bisutti, Thelma Biral y Susana Giménez-, pero su vida familiar fue el ancla que siempre buscó: se casó con las actrices Claudia Lapacó y Gabriela Gili y estuvo en pareja con la modelo Liz Amaral Paz: en total fue padre de seis hijos.

Falleció alejado desde hacía varios años de la actuación y residente de una institución geriátrica de Ciudadela.

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