Presentan el libro de Julio López en el MAM

    LA PLATA – El jueves 16 de mayo a las 18:30 se presentará en el Museo de Arte de la Comisión Provincial por la Memoria (calle 9 Nº 984 entre 51 y 53 de La Plata) el libro”En el cielo nos vemos, la historia de Jorge Julio López” del periodista Miguel Graziano.

    Estarán presentes el autor, el presidente de la CPM Hugo Cañón y la abogada de la causa por la desaparición de López, Guadalupe Godoy.

    López duele, dice el prólogo de la periodista Adriana Meyer en el libro de Miguel Graziano. López duele a casi siete años de su segunda desaparición, aquel 18 de septiembre de 2006, un día antes de la lectura de los alegatos del juicio que condenó a reclusión perpetua al ex director de investigaciones de la bonaerense Miguel Osvaldo Etchecolatz. López duele porque poco se supo de él después de aquella madrugada en la que se preparaba para volver a verle la cara a quién había sido su secuestrador y contra quién había declarado en el juicio, dos meses antes.

    El libro En el cielo nos vemos  hace un recorrido por la vida de este albañil de 77 años, peronista y colaborador de Montoneros, que desapareció por primera vez en octubre de 1976 y que permaneció en cautiverio hasta 1979. El relato de Graziano comienza exactamente el día de su segunda desaparición, en los primeros momentos en que la familia no podía creer en la repetición de la pesadilla.

    A partir de allí, retrocede en el tiempo –primero para hacer una síntesis de la historia de la impunidad hasta la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final en 2003-, y luego nos cuenta quién era Jorge Julio López antes de ser otro desaparecido en democracia.

    En la presentación que se realizó el 3 de mayo en la Feria del Libro, Miguel Graziano destacó que “el libro habla de muchas cosas: habla del regreso de Perón, de la militancia, de los jóvenes militantes que estaban en la unidad básica de Los Hornos, a la que López iba porque era vecino y porque era peronista. Y está la dictadura y está la desaparición forzada y el horror, los centros clandestinos”. Pero, fundamentalmente, el libro habla también del silencio que rodeó a López después de su liberación.

    Continúa Graziano: “por un lado el silencio de la familia, que no podía aceptar que el albañil Jorge López era un militante, un detenido por razones políticas, y lo condenó un poco a vivir en silencio; y también había un silencio social porque, por más que los ex detenidos desaparecidos quisieran justicia, estaban vigentes las leyes de obediencia debida y punto final y estaban los indultos”. Este silencio López lo resolvió “escribiendo y haciendo un esfuerzo por reconstruir la memoria”.

    Cuando tiene que hablar de las motivaciones que lo llevaron a contar esta historia, el autor dijo: “creo que era un libro necesario. Había que hacer visible a López, había que aprovechar esas cosas que decía y escribía como ‘los argentinos tienen que saber lo que pasó en la dictadura’; los argentinos tienen que saber también lo que pasó con López. El libro intenta también ser un aporte a la construcción de una democracia más genuina, más vigorosa y más legítima. Creo que cuando lo lean va a saber quién era López, la persona. López era alguien que encarnó la consigna de memoria, verdad y justicia”.