Investigan extraño secuestro con móviles económicos ocurrido durante la dictadura

BUENOS AIRES – Un fiscal promovió la investigación del secuestro de un empresario durante la dictadura presuntamente para apoderarse de su empresa, productora de contenidos para televisión.
Se trata de Reynaldo Defranco Fantín, ejecutivo de la ex editorial Abril, quien fue secuestrado en julio de 1980 por el aparato represivo de la Armada, que por entonces controlaba el Canal 13 de televisión y había acordado la venta de 360.000 segundos de espacios publicitarios por la suma de 3.400.000 dólares para que el empresario promocionara sus productos, entre ellos «Tía Vicenta» y «El Libro gordo de Petete».
Defranco Fantín pagó por el espacio publicitario pero nunca recibió la contraprestación y cuando reclamó por el incumplimiento, fue secuestrado y tras ser «blanqueado»permaneció tres años detenido.
El fiscal federal Federico Delgado pidió la investigación al juez federal Sergio Torres.
El grupo económico Defranco Fantín (DF) estaba compuesto durante la dictadura por más de 14 empresas en el país y en el exterior; en febrero de 1980, a través de la firma LADEFA adquirió de Canal 13, cuyo interventor era el capitán de navío Roberto Martínez Christian, el espacio publicitario.
El canal nunca le cedió los espacios publicitarios y, en cambio, utilizó el dinero recibido «para arreglar una situación financiera comprometida y cambiar el equipamiento blanco negro por el de color» de Canal 13, que por entonces se incorporaba a la era de la televisión en colores.
Defranco Fantín gestionó el pago por todas las vías a su alcance, incluido un almuerzo «con la plana mayor del Comando en jefe de la Armada» el 10 de julio de 1980 en el restaurante Harpers, de Recoleta «para plantearles su disconformidad frente al incumplimiento», explica en su dictamen el fiscal Delgado.
Defranco Fantín fue entonces secuestrado junto con sus colaboradores Elida Mayol, Jorge Luis Naput, José María Blanco, Jorge Grande, Carlos Baratta y José Luis Pujalte, y la dictadura inició una causa penal por supuesta «subversión económica» en la que intervino el ex Eduardo Marquardt, de reconocida afinidad con el régimen.
En los tres años de cautiverio, las empresas fueron intervenidas y el grupo económico que lideraba Defranco Fantín «fue literalmente vaciado», sostuvo Delgado.
El fiscal destacó que «el Banco Central decretó tres quiebras del grupo DF y nombró a los síndicos que terminaron de vaciarlas», y responsabilizó por esa conducta a «las autoridades del comando en Jefe de la Armada y el interventor de Canal 13; el juez Marquardt y su secretario Daniel Saint Jean -indicado como pieza fundamental-; los interventores Mariano Wechler y Macra; y las autoridades del BCRA que intervinieron las entidades financieras y la casa de cambio».