24 de marzo sin Marcha pero con Memoria colectiva

 

 

(Fuente Página 12)

En diálogo con PáginaI12, Giselle Tepper, de Hijos Capital, explica cómo se decidió suspender la tradicional movilización y cuenta que, en su lugar, la agrupación propone «un pañuelazo barrial, visual, virtual en el que el protagonista sea el pañuelo blanco como símbolo: pasamos de levantarlo para decir no a los genocidas y al negacionismo en tiempos de Macri a ponerlo en alto para demostrar que no pudieron bajarlo”.

Ya está dicho: el próximo 24 de marzo la mayoría de los organismos de derechos humanos no se movilizarán a la Plaza de Mayo como parte de las “medidas preventivas que hay que tomar para cuidarnos entre todes”, explicó a PáginaI12 señaló Giselle Tepper, de Hijos Capital. Sin embargo, nada de eso significa que no haya maneras de conmemorar la Memoria, la Verdad y la Justicia para los 30 mil desaparecidos que dejó la última dictadura. “No hay marcha, pero hay memoria”, ensayó Tepper a modo de consigna para las actividades que están pensando y que terminarán de delinear durante los próximos días.

Mientras, ella y otres integrantes de la agrupación se reunieron en la Casa de la Militancia-Hijos, que funciona en lo que fue la Escuela de Mecánica de la Armada, para estampar en pañuelos blancos la leyenda “son 30 mil”. “Proponemos un pañuelazo barrial, visual, virtual en el que el protagonista sea el pañuelo blanco como símbolo: pasamos de levantarlo para decir no a los genocidas y al negacionismo en tiempos de Macri a ponerlo en alto para demostrar que no pudieron bajarlo”, resumió.

–¿Qué significó para los organismos decidir la suspensión de la marcha del 24?

–Por supuesto que no lo naturalizamos. Como dijimos en el comunicado que emitimos el viernes, tiene un impacto muy fuerte el no estar en la plaza el 24, que es el lugar en el que todes nos encontramos cada año. Pero también entendimos que ésta era una necesidad del pueblo, de todes. Y como cada 24 lo construimos con el pueblo, en esto no podíamos hacer una excepción. Este año el pueblo está entiendo que hay una emergencia, que hay medidas preventivas que hay que tomar para cuidarnos entre todes. Es una necesidad del pueblo cuidar la salud pública de manera masiva y la decisión de no estar en la plaza el 24 tiene que ver con eso: con la solidaridad, con comprender que nos cuidamos, también, de esa manera. Y sobre todo porque las Madres y las Abuelas son parte de población de riesgo. Y hay que cuidarlas a ellas.

–¿De qué se trata el impacto al que referís?

–Es que nunca nos pasó de tener que suspender la marcha de esta manera. El antecedente que tenemos es la suspensión de la Marcha de la Resistencia por la nube tóxica (en diciembre de 2012), pero fue algo que tuvimos que decidir en el día. Esto es diferente. No cayó de golpe, sino que a medida que se fue acercando la fecha, más cercana era la posibilidad de suspender. Finalmente, cuando existió una medida que apuntó a promover la conciencia sobre la no concentración masiva de personas, decidimos suspender. Entendimos que no se puede ir en contra de un cuidado de la salud masiva, aunque eso no signifique que no tuviera impacto. Tiene algo de chocante el no estar en la Plaza de Mayo un 24. Y entendemos que para muchas personas este 24 en particular es una especie de vuelta a la Plaza después de años de negacionismo y de maltrato como prodigó el macrismo a todo el arco de derechos humanos. Pero también entendemos que es tan sólida la construcción de la memoria, verdad y justicia, que se mantiene a pesar de tomar esta medida preventiva.

— Es decir que no temen que este primer día de no estar siente un precedente. ¿No ven la posibilidad de que la Plaza deje de ser escenario de la Memoria?.

–No. Tengamos en cuenta que el año que viene, encima, serán los 45 años del golpe de Estado. Pero, además, cada 24 nos confirma que la Plaza ya es un punto de encuentro que excede la convocatoria de los organismos. La gente llega y se encuentra en la plaza a diferentes horarios, antes o después de la lectura del documento. Se siente un lugar de memoria de manera espontánea. Y creo que esto tiene que ver con las cosas sobre las que aún no tenemos respuesta, como el lugar donde están los cuerpos de los desaparecidos. Estar en la Plaza cada 24 significa, para muchas familias, también estar en un lugar de recuerdo, memoria y encuentro, algo que sucede con diversos espacios en todo el territorio. Y que, como decidimos nosotros en CABA, también lo están decidiendo a nivel federal.

–¿Cómo lo tomaron las Madres y Abuelas, que suelen participar con especial energía de cada movilización del 24?

–Bueno, no son ajenas a lo que sucede en relación con el coronavirus. Vera Jarach transita una cuarentena y participa de manera remota de las reuniones que mantuvimos en relación con qué hacer con la marcha (regresó hace poco de Italia); Taty Almeida está de viaje en este momento. Están al tanto y rápidamente entendieron el pedido de solidaridad que emitió el Gobierno y que requirió el pueblo. Fueron de las primeras que asimilaron que esto era algo que había que hacer e hicieron hincapié en que no estábamos decidiendo nada, sino respondiendo a un requerimiento de la sociedad, que nos pedía que fuéramos solidarios entre todes.

–Están, entonces, frente al desafío de pensar otras maneras de conmemorar el día, de manifestarse…

–Sí. Pensamos varias y las vamos a terminar de lanzar en la semana. Desde Hijos Capital propusimos una convocatoria a poder visibilizar desde los lugares en los que podamos la participación en la construcción de la Memoria, la Verdad y la Justicia con un pañuelo blanco. En el balcón, en la ventana de tu casa, en el brazo, en el cuello. La idea es llevar a cabo el 24 un pañuelazo barrial, visual, virtual. La idea es que no hay marcha, pero hay memoria, que a pesar de tener que tomar medidas preventivas, que en algunos casos son de aislamiento, sigamos construyendo colectivamente la fecha de memoria y reivindicación. El protagonista es el pañuelo blanco como símbolo: pasamos de levantarlo para decir no a los genocidas y al negacionismo en tiempos de Macri a ponerlo en alto como símbolo de lucha para demostrar que no pudieron bajarlo. Queremos tener el símbolo de las Madres y las Abuelas en las calles a pesar de que no haya marcha. El discurso que todos los años se lee en la Plaza, en esta ocasión se leerá, pero con una mecánica distinta. Se va a grabar y se habilitará luego esa grabación para quien quiera reproducirlo. Lo que se iba a decir en la Plaza, se va a decir igual. Se están alterando situaciones de nuestra vida cotidiana, pero de todos modos hay maneras de comunicar lo que los organismos queremos decir el 24. La palabra de ellos va a estar.

Más actividades suspendidas

Agrupaciones en diferentes puntos del país siguen de cerca la decisión de los organismos que integran la Mesa Nacional de Derechos Humanos y suspenden, o posponen en algunos casos, las actividades relativas a la conmemoración del Día de la Memoria. Así, Hijos Escobar Campana Zárate y la Multisectorial por los Derechos Humanos suspendió la tradicional vigilia que realizan los 23 de marzo en Campana, mientras que desde Hijos La Matanza tomaron la misma decisión respecto de la que sostienen cada año en la Plaza de San Justo. En Bahía Blanca, los organismos decidieron suspender «todas las actividades previstas para el mes de la memoria», mientras que en Tucumán, las agrupaciones decidieron postergar la movilización del 24: «La situación sanitaria actual nos lleva a adherir a las medidas que se vienen tomando desde el Estado, asumiendo de esta manera la responsabilidad social que nos toca en la provincia de Tucumán». Definirán en las próximas semanas una nueva fecha. Lo mismo definieron en Córdoba.

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