“Rencores”

    OPINIÓN:
    Por Claudio Gómez*

    El control cambiario, el rechazo a una reforma constitucional que incluiría una nueva reelección presidencial, la inseguridad, por ¿la libertad?, contra los números del Indec y otras. Allí las abstractas
    consignas que convocaron a muchísima gente en distintos puntos del país contra el Gobierno nacional. Como se ve, se trata de un significante vacío, que sólo se logra visualizar cabalmente en la comunión de personas que tienen un profundo rencor de clase.

    Y esto no significa que el Gobierno esté indemne a las críticas, cualquiera de esos asuntos es, probablemente, materia de debate. Pero lo que aquí aparece es, otra vez en nuestra Historia, el estigma de los que se cansan de la felicidad ajena.

    Esa felicidad probablemente esté desligada de razones económicas. Quien más quien menos lucha todos los días por el mango y lo hace a fuerza de sacrificio. Sin embargo, en la coyuntura política de hoy existe un ambiente que no vemos o que quizás hemos naturalizado demasiado: el florecimiento de la cultura y el arte.

    Se que no se vive de ferias artesanales ni de recitales al aire libre ni de libros y relatos hasta la actualidad postergados. Pero también estoy convencido de que esa gente que ayer se movilizó en el país no advierte (ni le interesa advertir) que el país atraviesa uno de sus más prolíficos momentos de libertad cultural. Que hoy se vive una transición hacia un momento social en el que por fin podríamos sentirnos más a gusto con una linda canción tocada entre los postergados del Pueblo, que adquiriendo una camisa de Etiqueta Negra.

    Ojo, porque si este segmento de clase, amparado el el «sentido común» de quien no puede acceder intelectualmente ni espiritualmente a otro estadio más profundo de razonamiento, se queda con el Poder, entonces, el retroceso social y cultural nos volverá a la peor de las miserias: la humana.

    Y el Gobierno debe tomar en cuenta esta manifestación. Allí está el número de descontentos y es grande. Y por aquí también tenemos algunas críticas ¿No será hora de revisar las efectos de la soberbia joven encarnada en altos puestos de administraciones estatales de todo tipo la que no ha funcionado como debía funcionar? ¿No será que los integrantes de la Cámpora carecen de lectura política para militar más humildemente en favor de los postergados? ¿No será momento para activar políticas sociales que acerquen al Pueblo al proyecto, en lugar de caminar de aquí para allá entre cuatro paredes con el sordo celular de última generación?

    ¿No será hora de volver a saltar la valla y aún a riesgo de golpearnos la cabeza en la multitud para tocar las manos de callosas de los trabajadores? Hubo un hombre que lo hizo y una mujer antes que se abrazó con los leprosos. De ellos, hay memoria.

    Recordemos a Perón: «Si vamos solamente con los buenos, somos muy pocos». Es cierto que el poder se ejerce, pero también es verdad que ese poder se construye con política y la política se hace. Nadie tiene nunca la Historia ganada.

    Suenan las cacerolas de teflón y por consistencia concreta, porque no se abollan como las de aluminio, de aquí a diciembre sonarán cada vez con más fuerza. Ojalá no nos aturdan.

    *Ex Director del Diario Diagonales y Vice Rector de la Facultad de Periodismo de la UNLP