Detienen a sujeto que mató a golpes a su novia en Ramos Mejía

LA MATANZA- (Infojus Noticias) Julieta Mena tenía 23 años y una vida por delante, que quedó trunca cuando la mano recargada de golpes de su novio, Marcos Andrés Mansilla, determinó el final. Julieta Mena murió asesinada ayer, en su casa de Pasco 289, en Ramos Mejía, y por el femicidio quedó detenido su novio, luego de que hoy fuera detenido en la casa de su hermana. La madre de la joven, Marcela Morero, expresó: “No supo valorar a quien lo amaba”. En la puerta de la casa de sepelios de San Justo, donde despidieron los restos de Julieta, también aseguró que esperaba que el novio de su hija “sufra” y se hiciera “Justicia”.

Mansilla era buscado desde ayer, cuando se conoció el asesinato. La madre de Julieta la había llamado por teléfono, pero no había tenido respuesta. Entonces, fue a la vivienda del novio pero se encontró con el mismo resultado: el silencio. Una tía del acusado encontró el cuerpo de Julieta, en el baño, y efectivos del Comando de Prevención Comunitaria de La Matanza constataron su fallecimiento.

El joven fue detenido luego de que su cuñado se comunicara con la comisaría de Ramos Mejía para avisar que Mansilla, que estaba prófugo, había llegado a su casa de Conde al 3000, de González Catán. “Vino a las ocho de la mañana y llamamos a la comisaría. Pedí por favor que vayan, lo teníamos tomando mate”, contó Diego y agregó que Mansilla habló con su mamá y le dijo “que él no fue”.

Marcos quedó a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, a cargo de Carlos Arribas.

“Es una bestia, la desfiguró”, aseguró la mamá de Julieta. Según declaró a diversos medios, los novios se conocían desde chicos: “Ella estaba muy enamorada y él era muy celoso”, contó y agregó que todos sus allegados le decían que “no era un chico para ella” porque “estuvo preso por robo tres años y medio”.

El resultado de la autopsia confirmó que Mena murió como consecuencia de la cantidad de golpes de puños y patadas, que le provocaron daños irreversibles en hígado y riñones.

Morera dijo que el crimen “fue desgarrador” y que el asesino “le destrozó la vida”. “Era un vago, trabajaba un mes, cobraba y compraba falopa y ropa”, compartió y aseguró que su hija “le pagaba las deudas”.

Una tía de Julieta, llamada Silvina, aseguró que los novios mantenían “una relación muy difícil”, que solían tener “discusiones” pero que “jamás” pensaron que “Marcos podía llegar a matar a Julieta”. Por último, agregó: “Estaba convencida de que se amaban y de que con el amor iba a poder cambiarlo”, sostuvo Silvina en referencia a la actitud de su sobrina, y añadió que la joven “nunca pidió ayuda”.