Sigue la polémica tras el acto de UNEN a Capital Federal

CAPITAL FEDERAL-  La diputada y líder de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, aseguró que no se enojó con Fernando «Pino» Solanas y que sólo se fue «a comer pizza» porque «no estaba de acuerdo» con el tono antimacrista del discurso del senador durante el lanzamiento del FAU porteño.

«Me retiré respetuosa y silenciosamente; hay gestos que valen mil palabras», respondió a radio Continental Carrió, consultada sobre el contrapunto que protagonizó ayer con Solanas, a partir de sus diferencias por la posibilidad de sumar al PRO al armado del frente.

La chaqueña argumentó que se retiró del salón donde anoche se desarrolló el acto para no «convalidar» con su presencia «agravios gratuitos a gente que piensa diferente», en alusión a los dichos de Solanas, quien sostuvo que en el frente Unen no hay lugar para la «derecha moderna».

«No soy de izquierda, pero estuve con Pino; no soy de derecha,  pero además no creo en las ideologías; creo en la libertad, creo en la conducta, creo en la República», justificó Carrió y consideró que «no hay que ofender a una sociedad que acompañó y que hizo senador» a Solanas con su voto en los últimos comicios.

Carrió juzgó que Pino «discriminó» a «mucha gente de centro y centroderecha independiente que lo votó, no porque pensara igual, sino porque quería que los tres senadores (por la ciudad) fueran de la oposición».

«Me pareció que no estaba de acuerdo y me fui a comer pizza, no es que me enojé, estaba comiendo pizza en Los Inmortales, que estaba riquísima», insistió.

Además, Carrió defendió su cercanía con dirigentes del PRO, como la senadora Gabriela Michetti, y se preguntó por qué debería pelearse con ella «si es buena gente».

«¿Quién asigna qué es Unen? Como tampoco me quiero pelear con Pino porque me encanta que sea senador; no me arrepiento, es una figura política que merecía ser senador, le di el lugar, le dije a mucha gente de centro y centro derecha: vótelo», fundamentó.

Por último, garantizó que «Unen sigue», que su dirigencia está «muy bien» y que todos volverán a mostrarse juntos en Mendoza.

«Como Unen va a ser un éxito hay muchos sectores que quieren boicotear», concluyó.

«Soy sólo una diputada de la Nación, que quiere defender al Pueblo de la Nación, cualquiera sea su ideología; la verdad es que cuando la miseria llega, no pregunta si es radical o macrista. Llega y llega para quedarse», había tuiteado más temprano Carrió.

También, a través de su cuenta en la red social, aseguró que seguirá denunciando «fuera de Unen o dentro de Unen» a los que cometan delitos y se pronunció a favor de un espacio «lo más amplio posible» para las elecciones de 2015.

Cobos por su parte abogó para que el Frente Amplio UNEN «siga consolidando su espacio» con miras a las elecciones de 2015.

«Son dos personalidades con carácter fuerte», dijo Cobos en declaraciones a radio Diez, tras la polémica que se generó  en un acto de UNEN luego de que Carrió se retirara mientras Solanas daba su discurso y fustigaba un posible acuerdo con el PRO.

Para Cobos, «de nada nos sirve abrirle la puerta a un espacio político que va a originar que otro espacio político se vaya por otro lado».

«Ante esta situación, prefiero consolidar nuestro espacio como lo venimos haciendo hasta ahora», dijo el ex vicepresidente, quien abogó por «seguir construyendo la confianza» entre los socios de UNEN.

En tanto, consideró que -ante la controversia entre las dos figuras del espacio- «alguien tiene que ceder» y consideró que

«cuando uno decide conformar un espacio más amplio, tiene que saber que no todo puede ser como uno lo piensa, sino que hay que pensar en construir una meta colectiva».

«Sabemos que estas cosas no contribuyen, no favorecen, pero son propias de esta transición que estamos viviendo», concluyó.