Realizan la señalización de “La Escuelita”

BAHIA BLANCA- La secretaría de Derechos Humanos provincial participó de la marcación de La Escuelita, el centro clandestino del V Cuerpo del Ejército en la ciudad de Massera y Astiz, a través de su Programa de Memoria, Verdad y Justicia

El titular del organismo, Guido Carlotto, subrayó el trabajo “monumental” del Equipo Argentino de Antropología Forense: “Acá seguramente nuestros ´topos´ de la Verdad y la Justicia, los integrantes del EAAF, van a encontrar pruebas que van a incriminar aún más a los responsables de la dictadura cívico-militar”.

“Tenemos que seguir señalizando todos y cada uno de los centros clandestinos de detención donde haya pasado un compañero”, afirmó el secretario provincial.

El V Cuerpo del Ejército amanece convulsionado: cientos de personas, decenas de autos, montones de cámaras y micrófonos van y vienen sobre el camino de La Carrindanga en las afueras de Bahía Blanca.

Seguramente no es la primera vez que allí hay semejante movimiento, pero en esta ocasión la motivación es diferente: las banderas que flamean con el viento frío son banderas de amor y compromiso social; ahí, al costado del camino, se erige un enorme cartel de 7 por 3 metros que aviva la memoria: “En este predio del Ejército argentino funcionó el centro clandestino de detención ´La Escuelita´ de Bahía Blanca durante la dictadura cívico-militar de 1976 a 1983”. Y, finalmente, enseña: “A 36 años del golpe de Estado: los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles. Por eso están siendo juzgados. Nunca más terrorismo de Estado”.

El tiempo histórico inaugurado el 25 de mayo de 2003, cuando el Estado argentino tomó las banderas y la lucha de las organizaciones de la sociedad civil para convertir los derechos humanos como política de Estado, regala una postal con contradicciones deseadas: la ciudad donde “Massera vivió como en un feudo”, la ciudad del viento que los mapuches consideraban maldita, en la que el principal medio gráfico le da la espaldas a los juicios de lesa humanidad, la ciudad que tiene la base Naval de Puerto Belgrano, la Jefatura del V Cuerpo del Ejército, de Gendarmería y Prefectura, es ahora la misma ciudad que tiene esta señalización, en la que próximamente comenzará el primer juicio por delitos de lesa humanidad y, dato no menor, la ciudad cuyo municipio incorporó desde diciembre pasado una Dirección de Derechos Humanos.

Memoria, Verdad y Justicia. Los valores intrínsecos que habitan en esa consigna que a la vez es una concepción rectora de modos y prácticas políticas y sociales, están haciéndose carne en los ciudadanos. Y Bahía no es la excepción.

Flanqueado por Matías Moreno, el coordinador del Programa de Memoria, Verdad y Justicia del organismo provincial, Guido Carlotto admira el enorme cartel a la vera del camino. “Ellos –por los genocidas- pensaron que destruyendo y dinamitando los centros clandestinos nos íbamos a olvidar o pensar que no podíamos hacer nada”, afirma.

Para Carlotto, la militancia es uno de los pilares de este tiempo histórico. “Cómo se equivocaron con nosotros: con las Abuelas, con las Madres, con los H.I.J.O.S., con los familiares, con los fiscales. Cómo se equivocaron con la militancia. Cómo se equivocaron con los que sobrevivimos a la dictadura militar cuando pensaron que lo que pasó iba a quedar sepultado, cuando pensaron que nos iban a doblegar”.

En ese sentido, el titular del organismo provincial de Derechos Humanos subraya el trabajo “monumental” del Equipo Argentino de Antropología Forense: “Acá seguramente nuestros ´topos´ de la Verdad y la Justicia, los integrantes del EAAF, van a encontrar pruebas que van a incriminar aún más a los responsables de la dictadura cívico-militar”.

Carlotto recuerda su último paso por Bahía, hace casi cuatro décadas antes de la persecución y el exilio, y retoma el presente: valoriza la voluntad política de crear desde el municipio una dirección de Derechos Humanos mientras dialoga con su responsable, Pablo Reinafé.

“Tenemos que reconstruir la Memoria. Debemos contarles a nuestros hijos lo que pasó porque un pueblo que no tiene Memoria, vuelve a sufrir los mismos atropellos. Por eso es de vital importancia este acto maravilloso en el medio de la ruta en una ciudad difícil. En esta ciudad vivió Massera como en un feudo”, afirma Carlotto.

“Por eso la importancia de que en cada municipio haya un área de derechos humanos –continúa el Secretario provincial-: llegar el territorio sobre ejes de gestión definidos y, al mismo tiempo, articular en sintonía fina para abordar las problemáticas particulares de cada distrito. La intención es poner a los derechos humanos como concepción rectora de todas las políticas públicas en territorio bonaerense. Buscamos un cambio de paradigma, y para eso contamos principalmente con el apoyo del Gobernador y también de Nación”.

“El compromiso de esta secretaría que hemos rescatado es tocar absolutamente todos los temas: no hay temática de DDHH que esta Secretaría no aborde, ni temas ocultos ni temas vetados. No hay especulaciones cuando hubo 30 mil compañeros que dieron la vida para que hoy estemos aquí y disfrutemos de la democracia. No hay excusas para llegar a las entrañas de lo que fue este genocidio”.

En el acto de la señalización, Carlotto finalizó con un mensaje que es una convocatoria y una declaración de principios: “Cuenten con quién les habla, con la Secretaría y con todo el equipo de compañeros que hemos formado porque no tenemos límites en nuestro compromiso y nuestra gestión: los límites son la Memoria, la Verdad y la Justicia”.