Para el Gobierno las protestas policiales fueron una afrenta a la democracia

BUENOS AIRES- El jefe de Gabinete Jorge Capitanich aseguró que las protestas de las fuerzas policiales que ocurrieron a mediados de diciembre en varias provincias «no pueden volver a ocurrir» porque implicaron una «afrenta a la democracia».
Capitanich expresó estos conceptos en el marco del informe que brindó ayer desde las 14.30 en el Senado Nacional, ante una consulta de la senadora radical Silvia Elías de Pérez sobre los motivos por los cuales el gobierno no había mandado la Gendarmería a Córdoba en la misma jornada que se sucedió la protesta policial y los saqueos.
En ese contexto, el Jefe de Gabinete rechazó la posibilidad de que haya existido «discriminación política» hacia Córdoba, recordó que «la Gendarmería no se transporta en forma automática sino que hay procedimientos» para que pueda ser enviada a una provincia.
Recordó que el propio gobernador José Manuel de la Sota tuvo que regresar del exterior «para resolver esta cuestión».
El jefe de Gabinete señaló que a partir de ese momento hubo «una estrategia preventiva de crisis» y «nos ha generado preocupación porque hubo una acción deliberada tendiente a lograr una desestabilización».
«Esas acciones fueron una afrenta contra la democracia», apuntó y señaló que las «fuerzas de seguridad están para preservar la libertad, el patrimonio y la vida de los ciudadanos, y no es una patente para cometer delito».
En ese sentido, Capitanich recalcó que es fundamental «el cumplimiento de la ley para que hechos de esta naturaleza no vuelvan a ocurrir».