Miramar recibe en sus calles a la II Bienal Internacional de Arte

MIRAMAR- La II Bienal Internacional de Arte en Miramar, una ascendente propuesta local, tendrá su epicentro en un parque cultural frente al mar ubicado a la entrada de la ciudad balnearia, donde más de una veintena de artistas nacionales e internacionales realizarán murales y esculturas entre el 17 y el 26 de abril próximo, obras que se sumarán al patrimonio de este paseo único en el país.

Congregados bajo la temática «Arte por la Paz-Encuentro con la tierra» artistas argentinos y llegados desde México, Mozambique, Bolivia, Italia y Canadá, realizarán durante diez días frente al público y al aire libre seis esculturas y diez murales en paneles que se convertirán en patrimonio miramarense.

Tras la I Bienal, realizada en 2013 con el lema «El hombre y su relación con la naturaleza», más de 30 artistas hicieron murales con técnicas de esgrafiado y mosaiquismo, perdurables en el tiempo. El resultado de este encuentro fueron 28 obras estilo monumento que le dieron vida al Paseo de los Murales, un novedoso espacio público en formato radial a la vera del arroyo El Durazno y que es único en su tipo en Argentina.

«Ningún mural ha sido vandalizado, las obras son muy respetadas por la comunidad. Están intactos», aclaró orgullosa en diálogo con Télam María Eugenia Bove, secretaria de Turismo, Cultura y Deportes de Miramar.

«Este año se van a sumar veinte murales de las mismas características con el desafío de hacer seis esculturas en el transcurso de 10 días. Será un espectáculo para ver a los artistas trabajar en vivo», agregó la funcionaria, quien destacó el aporte de la comunidad al donar materiales que son «un granito de arena para que este patrimonio quede entre nosotros y para las generaciones futuras».

Entre los artistas, llegarán este año desde Buenos Aires, Florencia Delucchi, Sol Ramos y Juan Bauk; los jujeños Carlos Miranda, Fabiana Guevara y Ariel Rafael Rioja; la neuquina Elisa Algranati; los tucumanos Patricia Nader y Daniel Ruiz Holgado; Kike Yorg, de Chaco; la marplatense Jorgelina Galicer y, de Miramar, Wanda Malmierca.

Del exterior participarán de la Bienal Moisés Zambo, de Mozambique; la boliviana Rosario Molina Mitru; los mexicanos Pancho Cardena y Martín Rojas Hernández; el escultor canadiense Alberto Cerritos, el italiano Maurizio Bovernatori y el paraguayo, Juan Pistili.

Miramar, una ciudad balnearia de 30 mil habitantes y cabecera del partido de General Alvarado, fue fundada en 1887 por Fortunato de la Plaza, siguiendo los adelantos que vivía Mar del Plata, a apenas 45 kilómetros.

Conocida por ser un centro de veraneo familiar muy tranquilo, en los últimos años comenzó a mostrar su costado más artístico, entre bicisendas, entorno natural y una colorida vida nocturna.

La Bienal centrada en murales al aire libre «surgió gracias a la artista local, Marité Svast, una muralista muy conocida que participa en encuentros en todo el mundo; su padre -que ya murió y fue un gran constructor de la ciudad- siempre pregonó la idea de un hacer un parque en esa zona, en la entrada de la ciudad, que estaba en desuso», contó Bove.

El sueño del constructor se unió al de la artista, quien durante años le propuso al Municipio la creación de un paseo con murales.

«Nos hicimos eco y sumamos organización. La primera Bienal fue una experiencia que nos encantó y la planteamos cada dos años de aquí en adelante, sea cual fuere la administración», agregó la Secretaria.

Otro motor fue el proyecto para transformar el paisaje urbano fuera de temporada. Cuando concluye el verano, muchos negocios sobre la peatonal -la calle 9 de julio- cierran sus puertas y tapian las fachadas, dejando un camino fantasmal.

Pero, recientemente, «por ordenanza municipal los locales que en invierno están cerrados deben tapiar con fenólico blanco, para que sean intervenidos por artistas locales. Es una idea dinámica que le cambió la cara a la ciudad», explicó la funcionaria sobre este proyecto que convirtió el centro fuera de temporada en una suerte de museo al aire libre, con pinturas y graffitis por donde se mire.

Otro aporte que refuerza este lado artístico fue el proyecto «Murales en Refugios de Pasajeros», lanzado en noviembre y que impulsa a artistas plásticos miramarenses pongan en valor los refugios de tránsito de la ciudad y los ubicados en la ruta Interbalnearia N° 11 que une Miramar con Mar del Plata.

Pero el maridaje miramarense con las artes tiene historia, como la huella que dejó la pintora y escultora Raquel Forner, que perteneció al Grupo Florida, ganó muchos premios como la medalla de oro en la Exposición Internacional de Parí­s en 1937 y vivió en su amada Miramar, tras la muerte de su marido, el escultor Alfredo Bigatti, otro enamorado de la ciudad.

El rescate de ambas figuras se produjo en 1986 cuando quedó inaugurada la plazoleta Alfredo Bigatti y en 1989, la bautizada Raquel Forner, con obras de ambos, «Pureza» y «Alba», un inmortal homenaje frente al mar.

«La I Bienal fue algo sorpresiva para la comunidad; pero el efecto posterior fue sumarse y colaborar. La gente cuida mucho el parque, un espacio público que reaviva el orgullo y la identidad local. Nosotros le ponemos mucho empeño y garra y lo vivimos muy apasionadamente. Quedan todos invitados», concluyó la funcionaria.