Barreda y su pareja aseguraron ante el juez que no tienen problemas de convivencia

LA PLATA- El odontólogo platense Ricardo Barreda, actualmente en libertad condicional tras haber matado en 1992 a toda su familia, y su actual pareja, Berta André, afirmaron que no tienen problemas de convivencia y que quieren seguir viviendo juntos en el departamento que comparten en el barrio porteño de Belgrano.

El abogado de Barreda, Eduardo Gutiérrez, explicó a Télam que ambos se manifestaron de esta forma durante una audiencia que mantuvieron con el juez de Ejecución platense Raúl Dalto, quien los convocó luego de que el dentista manifestara problemas de convivencia.

Barreda y su pareja partieron a La Plata en un taxi que tomaron en Belgrano y antes de subir, el odontólogo no quiso contestar preguntas de la prensa y se mostró despectivo hacia su pareja, a la que le decía «dale, dale» porque ella caminaba despacio.

«Estoy voleada. Lo que no se puede solucionar, no lo va a solucionar nadie», dijo André al ser consultada sobre si había conflictos entre ellos, aunque luego se disculpó: «No puedo abrir la boca».

Una vez en los tribunales platenses y durante cerca de tres horas, el magistrado escuchó tanto a la pareja como al psicólogo que atiende al dentista.

«El psicólogo dijo que Barreda está en condiciones normales, que no presenta un peligro para sí ni para terceros», aseguró Gutiérrez, quien señaló que la audiencia fue convocada por el juez a raíz de un informe de una asistente social

Según el abogado, en una visita de las que habitualmente efectúa el Patronato de Liberados, concurrió al departamento de Belgrano una psicóloga que habitualmente no lo hacía y volcó en un informe que Barreda le dijo que había «agresiones verbales» de Berta hacia él.

«Es una persona nueva que yo creo que malinterpretó lo que decían. Ellos están un poco sordos, hablan en voz alta, pero lo que yo creo que lo que pasa es que no se escuchan», sostuvo Gutiérrez, que consideró que los problemas de convivencia que tienen son «normales».

El abogado descartó que Barreda vaya a perder la libertad condicional por los supuestos problemas de convivencia y dijo que ese beneficio el juez sólo se lo puede quitar si comete un nuevo delito.

Además, aclaró que, a diferencia de lo que ocurría cuando su cliente estaba con prisión domiciliaria, ahora puede vivir solo, en cualquier lugar del país y no necesita de un garante.

No obstante, fuentes judiciales dijeron que el juez aguardará otros informes y podría adoptar alguna decisión respecto de Barreda.

En una entrevista concedida ayer a TN, Berta primero sostuvo que los problemas con Barreda son «pavaditas» y «solucionables», pero cuando la cronista insistió, contestó: «Pasa una mosca y le molesta».

Al ser consultada sobre si su pareja estaba «irritable», la mujer respondió «exactamente», aunque luego bromeó con que «el juez lo llama para felicitarlo por las novias que tiene».

Barreda se encuentra en libertad condicional desde marzo de 2011, luego de ser condenado en 1995 a prisión perpetua por haber matado a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra, Elena Arreche (86), y a sus dos hijas Cecilia (26) y Adriana (24), en noviembre de 1992.

Previamente, en mayo de 2008, había salido de la Unidad Penitenciaria 9 de La Plata y lo beneficiaron con la prisión domiciliaria en el departamento de André después de que la mujer se comprometiera a ocuparse de él.