El 80 % de las víctimas de trata son engañadas con promesa de trabajo o vivienda

SALTA-  El 80 por ciento de las víctimas de trata de personas en el país para explotación sexual o laboral son captadas con falsas promesas de obtener trabajo o vivienda, y son elegidas en su gran mayoría en sectores empobrecidos, concluyó un encuentro internacional realizado en esta provincia.

«El engaño es la forma más fácil de reclutar. El secuestro, en cambio, implica un costo y un riesgo», sostuvo Viviana Caminos, coordinadora de la Red Nacional Alto al Tráfico y la Trata (RATT), una de las panelistas del encuentro de organizaciones no gubernamentales para la prevencion de ese delito, realizado en la Universidad Nacional de Salta.

Caminos aseguró que los tratantes de personas eligen sus víctimas principalmente entre ciudadanos «vulnerables, sometidos a la pobreza y el abandono».

La estrategia, según describió, es llevar a las víctimas lejos de su lugar de residencia, con promesas de trabajo o de conseguir una casa.

Una vez trasladadas, agregó, son sometidas a maltratos, vejaciones y amenazas contra sus seres queridos, para luego obligarlas a prostituirse o trabajar en condiciones de esclavitud.

El mayor porcentaje de las víctimas son sometidas a la explotación sexual y se considera esta actividad como la de mayor rentabilidad junto al narcotráfico y venta ilegal de armas.

Las organizaciones sociales participantes pidieron cambios a la ley de trata, aprobada en 2008, introduciendo el castigo para el «ofrecimiento» de una persona a redes que lucran con la explotación.

La figura, advirtieron, serviría por ejemplo para condenar la complicidad de un padre que entrega o vende a su hija, mientras demandaron que se tomen denuncias anónimas y haya más estructuras de prevención.

Además, reclamaron que los casos tengan un trato igualitario para víctimas mayores o menores de edad, ya que actualmente son necesarios varios requisitos para probar que alguien adulto fue sometido contra su voluntad y no con su consentimiento.

La norma que reprime la trata de personas fue sancionada hace 4 años y estipuló penas que van de 3 a 15 años de prisión, por lo cual durante el encuentro se reclamó que las penas sean superiores a 6 años para que no se puedan cumplir fuera de la cárcel, como sucede con los delitos leves.

Las modificaciones a la ley están contempladas en un proyecto que tiene sanción del Senado de la Nación.

En tanto, la diputada boliviana Mirta Arce Camacho sostuvo que en la Argentina habría unos 7.000 talleres de indumentaria que ocupan mano de obra esclava proveniente de su país.

La legisladora dijo que la mayoría de los establecimientos ilegales se encuentra en Buenos Aires y agregó que «también hay explotación en el sector agrícola y en las fábricas de ladrillos».

La diputada indicó que es necesario mejorar los controles migratorios para luchar contra el tráfico humano.

«En Bolivia la captación de víctimas ya no se hace solo por medio de anuncios en periódicos, sino que también hay secuestros», sostuvo.