Altieri acusó a los concejales por su alejamiento

MAR DEL PLATA- El intendente de Pinamar destituido, Blas Altieri, acusó  a los concejales de ese distrito bonaerense de haber evitado la lectura de su descargo porque supuestamente tenían «todo preparado» para votar en su contra y «era un final anunciado».

«Hice un escrito de más de 320 fojas, con unas 300 o más hojas de prueba, el único concejal que tengo en la banca pidió la lectura pero no lo leyeron, ya tenían todo preparado», sostuvo.

El intendente aseguró que «en el cuarto intermedio (los ediles) se fueron todos a comer» y al retornar «a las 15,30 ya tenían todo resuelto», remarcó.

«Nadie» entre los concejales leyó sus «descargos», sino que «los vecinos de Pinamar sabían que era un final anunciado», manifestó, en diálogo con radio Brisas de Mar del Plata.

Altieri no se presentó a la sesión de ayer a exponer su descargo sino que argumentó razones de salud para hacerlo por escrito.

«He presentado hace 15 días la inconstitucionalidad de la Ley Orgánica que no prevé algo importante que es que haya un juez imparcial que juzgue (a los funcionarios). Acá hay 10 concejales que actuaron de juez y parte y así no están dadas las garantías en este proceso», resaltó.

El intendente de Pinamar fue acusado de una treintena de hechos irregulares entre ellos haber entregado a dos de sus hijas viviendas destinadas a pobladores necesitados.

Respecto de ese punto, Altieri aseguró que «no hay nada raro, no hay nada ilegal» en ese hecho ocurrido durante una de sus gestiones al frente de la comuna.

«Hace 12 años la situación del país, de los planes de viviendas, el acceso de vivienda y la economía era distinta. Esto no es a modo de justificación porque si yo quisiera haber hecho una trampa lo hubiera puesto a nombre de otro, pero no lo hice porque mis hijos tienen autonomía», se defendió.

«Mis hijas entraron como todos comprando el lote, pagaron sus 12 mil dólares en cuotas y accedieron a una vivienda de 48 metros», puntualizó.

En ese predio, recordó, «se iban a hacer 48 viviendas», pero finalmente se «hicieron 25 porque no se pudieron vender las otras, no eran planes solidarios, no los aportó el gobierno, había que tener un sueldo y una familia», subrayó.

Altieri justificó los graves problemas que tuvo su gestión al señalar que «solo dos concejales» responden a su partido vecinal y por eso en el Concejo Deliberante «nunca me aprobaron el presupuesto», dijo.

«Duré estos dos años y medio con mucho trabajo y muchas penurias y en el mes de marzo se desató la crisis porque los empelados municipales pidieron un aumento y no se lo pudimos dar porque estamos trabajando con el presupuesto del 2010», justificó.

Por su parte, el concejal Hernán Muriale, que asumió como jefe comunal de Pinamar, afirmó que Altieri tiene cinco días para presentar un recurso ante la Justicia, antes de la destitución definitiva.