La Rotonda de Hurlingham en el Congreso de Cultura Viva Comunitaria en Bolivia

HURLINGHAM. Por  Leandro Rodríguez. Cinco integrantes de movimiento “La Rotonda Cultural”, viajaron entre el 17 y el 22 de mayo al 1° Congreso de Cultura Viva Comunitaria que se realizó en La Paz, Bolivia. Uno de esos integrantes, Daniel Sticotti, fue entrevistado por El Diario en su edición del 11 de junio, y comentó los pormenores de ese encuentro.

-¿Qué es Cultura Viva Comunitaria?

-Es un congreso planteado desde y para las organizaciones que venimos trabajando con el eje centrado en el arte como una herramienta transformadora, rescatando la cultura y la historia de nuestros barrios y comunidades.

La Rotonda Cultural forma parte desde hace unos meses de la red nacional Pueblo Hace Cultura (El Mercado hace Productos ? El Pueblo Hace Cultura) integrada mayoritariamente por expresiones de la cultura viva comunitaria. Venimos reclamando desde mediados del 2011 por una ley de apoyo a la cultura comunitaria. Basados en la experiencia de Brasil con el programa de Puntos de Cultura el año pasado desde Pueblo Hace Cultura -PHC-  presentamos un proyecto de ley en apoyo a la cultura comunitaria, luego de haberse encajonado volvimos a hacer la presentación formal este año, previo al Congreso en Bolivia.

A su vez PHC forma parte de la plataforma continental Puente Cultura Viva Comunitaria, conformada por otras redes latinoamericanas y de varios países de nuestro continente. Así es como nació este congreso, y desde donde hicimos eco de nuestro mayor reclamo de destinar el 1% de los presupuestos nacionales a la cultura (tal cual lo recomienda la UNESCO) y el 0,1% a la cultura comunitaria, entendiendo que en América Latina existen más de 120.000 expresiones de Cultura Viva Comunitaria, a la que se la puede definir como las expresiones de nuestras comunidades que privilegian en la cultura los procesos sobre los productos; una cultura que vive y se renueva permanentemente en los barrios, con el aporte de la gente, con la idea de que todos hacen cultura, y así aportar en la construcción de su territorio.

-¿Cuáles fueron las experiencias?

-En Bolivia nos encontramos más de 1.200 compañeros y más de 300 organizaciones de 17 países de nuestro continente que venimos trabajando con el arte y la cultura en los barrios. También participaron funcionarios públicos y legisladores de 10 países.

Además de intervenir artísticamente los barrios de La Paz, y seguir haciendo eco de nuestro reclamo por una ley de apoyo a la CVC, se generaron “Círculos de Visión” donde nos encontramos compartiendo experiencias y herramientas de nuestro trabajo en territorio, la relación con el estado, con nuestras comunidades; y viendo así que los problemas que tenemos que afrontar las organizaciones culturales, autogestivas y comunitarias son muy similares en todo el continente.

-¿Cuál es la situación de la cultura en Hurlingham?

-Desde nuestro punto de vista creemos que el arte es una herramienta necesaria para la transformación de nuestra sociedad, nuestro sueño y propósito es hacer visible la cultura de nuestros barrios, con el arte ocupando las calles y las plazas, generando así espacios de encuentro y reflexión con nuestros vecinos.

Y desde hace varios años, pero más focalizado en estos últimos dos años, algo sucedió en Hurlingham que estos sueños se fueron haciendo realidad, ya sea desde el festival Imaginando Culturas que aglomera a las organizaciones, espacios y colectivos que venimos trabajando con el arte como nuestra mayor herramienta, o la creación de los espacios culturales de Arte y Conciencia en Morris, o La Rotonda Cultural con trabajo en Villa Tesei y Hurlingham, o el regreso multitudinario de los carnavales a nuestro distrito. Es algo que nos alegra y nos da ganas de hermanarnos aún más entre las organizaciones y así seguir luchando por la transformación de nuestra sociedad, en una sociedad más justa, más viva, más comunitaria…

-¿Hay algún tipo de apoyo municipal a la cultura comunitaria?

-No, desde el Municipio no hay ningún tipo de apoyo a la cultura comunitaria. Tampoco es de extrañar considerando que la inserción del estado municipal en nuestros barrios es casi nula, y más aún si lo llevamos al ámbito de la cultura. Pero así como sucede en Hurlingham, pasa todavía a nivel nacional, donde casi no existen herramientas que apunten directamente al apoyo de la cultura comunitaria. Esperamos que en los años venideros, nuestro proyecto de ley se ponga en ejecución, y se valore la importancia de las organizaciones culturales comunitarias y nuestro trabajo en el territorio.