Se multiplican las palabras en Tecnópolis

Por REGINA GARRIGA LACAZE

VICENTE LÓPEZ. Se aproxima el V Encuentro Nacional de Bibliotecas Populares. Los días 27,28,29 y 30 de marzo, bajo el lema “Multiplicar las palabras”, las bibliotecas populares compartirán intercambios de desafíos y conocimientos entre bibliotecarios, dirigentes y voluntarios de todo el país. El escenario para dicho encuentro será Tecnópolis, lugar donde se tendrá la oportunidad de afianzar a estas organizaciones civiles y, a su vez, se dará espacio a debates y reflexiones con intelectuales, periodistas, especialistas, entre otros.

Algunas de las actividades que se realizarán durante el encuentro cultural, serán desde mesas temáticas, conferencias y capacitaciones, hasta shows musicales. Estas distintas actividades están pensadas como territorios y medios multiplicadores de la palabra y la cultura.

Asimismo este V Encuentro tiene como objetivo destacar y afianzar el rol esencial de las bibliotecas populares; la multiplicación de la lectura. Este eje apunta a la relación de los niños y los jóvenes con la lectura a través de nuevas interfaces y los desafíos que acarrean los nuevos soportes digitales. Además se trabajará sobre la oralidad y las lecturas colectivas y en voz alta.

Estas jornadas culturales también tienen como propósito pensar a las bibliotecas populares no sólo como articuladoras de la palabra, sino, además, como multiplicadoras de voces, concibiendo a las nuevas tecnologías de comunicación como zonas de visibilidad de su labor y como herramienta para el trabajo en conjunto. De esta manera, se reflexionará acerca de la relación entre los medios de comunicación y las bibliotecas populares, partiendo de la idea de concebir las capacidades para desarrollar medios propios, gestión de contenidos y la articulación con propuestas y medios de comunicación de sus comunidades.

El V Encuentro de Bibliotecas Populares, esta a cargo de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), quien es la encargada de fortalecer la red de bibliotecas populares y de impulsar su valoración pública para la construcción de la ciudadanía.

Un poco de historia

Una biblioteca popular es una asociación civil autónoma establecida por iniciativa de un grupo de vecinos de una comunidad. Su objetivo es brindar a la sociedad espacios de consulta y expresión, desarrollar actividades culturales y de lectura, y extender el mundo de las letras una manera libre, amplia y pluralista.

La historia de las bibliotecas populares, se remontan a 1870, cuando Domingo Faustino Sarmiento promulgó la ley 419 que concebía a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, impulsando así la creación de las mismas en todo el territorio nacional. Sin embargo, es el mismísimo creador de la ley propulsora de esta creación cultural quien años más tarde vota la derogación de la ley 419, dejando sin protección a las bibliotecas populares.

A fines del siglo XIX el país comienza una transformación política, social y cultural con la llegada de los inmigrantes. Es así que las bibliotecas populares comienzan a ampliar su diversidad, generándose, a la par del movimiento obrero, bibliotecas constituidas por estos. Y así, en 1908, se logra restituir la ley 419.

Entre 1945 y 1955, las bibliotecas populares comienzan a expandirse y multiplicarse por el país, naciendo en espacios como fábricas, sindicatos, zonas rurales y hospitales. Nace así el Estatuto del bibliotecario y la Federación Argentina de Bibliotecas Populares.

La agitada esfera política, social y cultural de la década del ’60 y ’70 en la Argentina, provocó que las bibliotecas populares fueran escenario de discusiones y debates políticos. El golpe militar de 1976 intervino también en este movimiento cultural, interviniendo en las bibliotecas a través de los préstamos de libros, donde se investigaba a los socios y lectores. Entre 1970 y 1983, fueron cerradas 652 bibliotecas populares.

En 1986, se creó una ley que establecía fondos para estas asociaciones civiles, y se consagró el 23 de septiembre como el Día de las Bibliotecas Populares.

Tras la crisis del 2001, las bibliotecas populares respondieron a la misma con la creación de redes nacionales y locales, talleres de oficios y comedores.

En la actualidad hay más de 2.000 bibliotecas populares que cuentan con más de 30.000 trabajadores voluntarios. Y más de 15.000.000 son los lectores y usuarios que concurren a estas asociaciones, en busca de los más de 25.000.000 libros disponibles.