Se conocieron en diálisis, se casaron y hoy promocionan la donación de órganos

LA PLATA-  En la Provincia hay 2.300 pacientes en lista de espera para recibir un trasplante renal, el más común de todos. Roberto y Lucía se conocieron en tratamiento, se enamoraron y hoy, ya trasplantados por el Cucaiba, ayudan a otros enfermos a no perder la esperanza.

Hoy, como todos los 12 de marzo, se celebra el Día Mundial del Riñón. El trasplante renal es el más requerido en todo el país por la alta prevalencia de la insuficiencia renal crónica. En la Provincia , más de 11.000 pacientes se encuentran en diálisis y, de ese total, 2.300 se encuentran en lista de espera para recibir un trasplante renal. Durante el año pasado el Cucaiba, el Centro de Ablación e Implante del ministerio de Salud de la Provincia , realizó 414 trasplantes de riñón.

Roberto Isa (59) y Lucía Gómez (49) se conocieron en 2004, ambos a la espera de un trasplante, en un centro de diálisis de Burzaco. Fue un flechazo: se enamoraron y, en menos de un año, estaban casados.

“¿Lo invitamos al nuevo?”, le preguntó ella a Vivi Díaz, su confidente en el centro de diálisis. El nuevo era Roberto. Vivi, que andaba en silla de ruedas, se acercó al sillón en el que Roberto miraba la hora conectado a la máquina que le limpiaba la sangre. Sin tiempo de pensar, dijo que sí, que cuenten con él para el festejo de fin de año.

“Ese día, en la pizzería, no pasó nada porque él fue con la hermana y yo pensé que era su hermano”, cuenta ahora Lucía. Pero unos días más tarde los sentaron cerca en la sala de diálisis y ella, ni lerda ni perezosa, se ofreció a acompañarlo a hacer el certificado de discapacidad. El sintió amor al instante. Hicieron juntos varios trámites y entonces él tomó la delantera y la invitó a comer. “Estaba tan nervioso que cuando me trajeron la napo con fritas hice un mal movimiento y se me cayó encima, un papelón”, dice mientras Lucía asiente con una mezcla ternura y resignación en la mirada.

El 17 de septiembre de 2005 se casaron con una gran fiesta en el Centro de Fomento de Rafael Calzada. De los 100 invitados, 80 eran amigos y conocidos de diálisis. Es que ambos, como la mayoría de los pacientes con insuficiencia renal, pasan 4 horas diarias tres veces por semana conectados a una máquina. “Son muchas horas, terminás formando una especie de familia”, aseguran. En este momento, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires cubre el costo del tratamiento de diálisis de 3.000 personas que no tienen obra social, en diferentes centros.

LLEGÓ EL DÍA

Pensó que era un chiste. Él médico le dijo: “Lucía, te hablo en serio, tenemos un riñón para vos”. Tras diez años de diálisis había aparecido y era perfecto para ella. Fue una mezcla de sentimientos: “Estaba feliz pero yo quería que él se trasplantara primero, porque era el que peor toleraba la diálisis”. Roberto la acompañó hasta la puerta del quirófano en el hospital provincial San Martín de La Plata. Tuvo miedo pero no se lo dijo, la besó y se fue con su angustia hecha un nudo en el estómago. Tenía que seguir su tratamiento.

“Cuando me desperté de la anestesia le pregunté la hora a la enfermera. Eran las siete. Lo primero que pensé fue que Roberto ya estaría en diálisis”. Seis meses más tarde llegó el riñón para él y atrás quedaron las largas jornadas conectados a la máquina.

PURA GRATITUD

Roberto y Lucía no faltan a ninguna reunión de la asociación de amigos del hogar de tránsito del Cucaiba, tal es el compromiso que asumieron después de curarse. Allí cuentan su historia y participan de charlas con especialistas para que los nuevos pacientes se sientan contenidos y sigan adelante.

Con motivo del día del Riñón, hoy recibieron el agradecimiento del gobernador Daniel Scioli y de su ministro de Salud, Alejandro Collia, con quien se reunieron hoy en el ministerio de Salud.  “Nuestro mayor objetivo es que cada vez más pacientes en diálisis formen parte de la lista de espera para ser trasplantados y que el tiempo de espera vaya reduciéndose paulatinamente“, destacó el ministro durante el encuentro.

A su vez, el gobernador Scioli felicitó al equipo de salud “por haber trabajado para crear conciencia y por haber logrado avances que mejoraron y salvaron tantas vidas”. Agregó que la disposición para donar órganos y tejidos “se fomenta también desde las aulas de la provincia, a las que concurren más de 4 millones de chicos que replican el mensaje de compromiso social y solidaridad entre sus familiares”.

Para la pareja, ir a cuanto evento se los convoca para ayudar a quienes esperan un trasplante es natural. Roberto dice que en sus vidas, hay un antes y un después del trasplante: “Alguien que no conocimos nos dio la oportunidad de seguir viviendo y nosotros no podemos dejar de agradecérselo ¿Cómo? Ayudando a otros, dándoles consejos y estimulándolos para que sigan adelante, porque hay vida de la buena después de un trasplante”.