Estudio de la Universidad de Avellaneda y la caída del mito de «se embarazan para cobrar un plan»

En 2009 el beneficio alcanzaba en promedio a 1,83 hijos por cada titular y en 2020 el promedio de cantidad de hijos se contrajo a 1,79, según un informe de la Universidad de Avellaneda.

A once años de la creación de la AUH, la cantidad de hijos por titular disminuyó, por lo que estuvo lejos de verificarse el difundido mito de “se embarazan para cobrar un plan”. Así se desprende de un informe realizado por la Universidad de Avellaneda (Undav).  Desde su creación, alcanzó a 3,3 millones de niños en 2009, con 1,8 millones de titulares que cobraban la asignación. En promedio, se registraba 1,83 hijos por cada titular. En 2020, existen 4,3 millones de niños alcanzados por el beneficio, y 2,4 millones de titulares. Por lo que, el promedio de cantidad de hijos se contrajo a 1,79.

“Estos datos se contraponen a quienes afirman que parte de la población que se encuentra en situación de vulnerabilidad recurrió a partir de esa política a tener más hijos para percibir mayor cantidad de dinero”, destaca el informe de la Undav, coordinado por el economista Santiago Franchina, quien en la actualidad se desempeña como secretario general de Anses.

El programa AUH fue creado a fines de octubre de 2009, destinado a niños y adolescentes que no tuvieran asignaciones familiares debido a que su familia se encontraba desocupada o informal, mientras que los trabajadores formales recibían una asignación familiar o podían deducir a sus hijos del impuesto a las ganancias.

La transferencia está condicionada a que se cumpla el requisito de asistencia escolar, del plan de vacunación y de controles sanitarios. Por este motivo es que se paga el 80 por ciento durante el año y luego el 20 por ciento restante cuando se corroboran los requisitos.

Cuando la AUH fue establecida era por un monto de 180 pesos. En diciembre de 2015, cuando finalizó el mandato presidencial de Cristina Kirchner, se había incrementado a 837 pesos, 4,4 por ciento por encima de la inflación del período, según la Undav. Desde julio de 2015 se determinó que el monto de la asignación estuviera atado a la ley de movilidad provisional. Así, con los cambios en las jubilaciones de diciembre de 2017, la AUH perdió 18 por ciento de poder adquisitivo en esos cuatro años, al igual que las jubilaciones.

Actualmente, la AUH es por un monto de 3.540 pesos. Suspendida la movilidad previsional con la asunción de Alberto Fernández, este año los aumentos se dieron por decreto (13 por ciento en marzo, 6,12 por ciento en junio y 7,5 por ciento en septiembre, igual al haber mínimo). Así, en lo que va del año “recuperaron un 5,5 por ciento de su poder adquisitivo”, destaca el informe. Si bien al igual que las jubilaciones no recuperaron aun los puntos perdidos, el documento destaca que las subas se dieron en un contexto crítico “signado por la pandemia”.

El Gobierno sumará a un millón de niños a la asignación universal por hijo (AUH). Al menos 15 mil estaban fuera del beneficio debido a la existencia de un tope de 5 hijos para percibir la asignación, por lo que el sexto hijo quedaba sin cobertura. La ampliación llega en un contexto donde la pobreza infantil alcanza casi al 60 por ciento de los menores de 17 años. Del millón de chicos que no estaban recibiendo su beneficio, 723 mil no lo hacían no sólo por la exclusión de ser sexto hijo, sino por falta de información, requisitos de residencia y falta de documentación de los titulares. También se eliminará el tope mínimo de ingresos familiares y se reincorporará a los niños que perdieron el beneficio porque su familia no presentó la libreta previo a 2017. La Anses ahora buscará incorporar a otros 300 mil niños.

De esta manera, habrá desde el año que viene 5,3 millones de chicos que reciben la AUH. Además, 4,4 millones reciben cobertura de la seguridad social por asignaciones familiares a hijos de trabajadores activos. Así, existe una cobertura de 9,7 millones de niños sobre un total de 13,4 millones que hay en el país, un 73 por ciento del rango etario. Sobre la población que no recibe asignaciones, se perciben planes provinciales o deducciones de ganancias, “alcandanzo un 99 por ciento de la población de niños y adolescentes”, concluye el informe.

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