“El deber de todos es defender el modelo de industrialización”, afirmó la Presidenta

 

BUENOS AIRES-La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, encabezó esta noche el acto en conmemoración del 73° Aniversario del Día de la industria Argentina. Afirmó que, de no ser por la caída del sector automotriz, la industria en general crecería entre 1,2 y 1,5% este año. Al respecto, sostuvo que “si no se boicotea el plan Procreauto, vamos a vender la misma cantidad que el año pasado”. Comentó que la inversión es del 20% del PBI y resaltó la importancia de la recuperación YPF para lograr en el futuro cercano el autoabastecimiento energético.

La presidenta Cristina Fernández destacó que es su séptima presencia en la cena por el Día de la Industria, al encabezar un acto en el predio de Tecnópolis, en Villa Martelli. Al respecto,  sostuvo que “apostar a la industrialización no es una decisión económica; apostar y construir la industrialización de un país es una decisión de carácter político”.

“Yo aspiro a una sociedad donde haya trabajo digno, con salario registrado. Aspiro a una sociedad que tenga en cada uno de los que la habitan, la decisión de progresar. Unir a eso lograr trabajar cada vez mas y mejor, para tener mejores ingresos”, expresó la Jefa de Estado, al tiempo que resaltó que para ello se necesita “empresarios con vocación nacional”. Afirmó que ello implica no solamente “desarrollar industria nacional”, sino también invertir en ciencia, en tecnología, en investigación.

Afirmó que se apostó por el mayor valor agregado y por los recursos humanos “cuando decidimos que el 6% del PBI vaya a la educación, que el Conicet sea para repatriar científicos y darles mejores sueldos y más becas”. Asimismo, resaltó la construcción de “más de 120 mil metros cuadrados, de espacios dedicados a la ciencia y tecnología”, la creación de nueve nuevas universidades públicas, “que ha permitido que jóvenes puedan estudiar cerca de su casa”.

La Primera Mandataria recordó que Henry Ford “decía que tenía que aumentarle el salario a sus trabajadores, porque si no, quien iba a comprarle sus autos”. Por ello, resaltó que “necesitamos mantener el nivel adquisitivo de los trabajadores, porque son ellos quienes sostienen uno de los componentes de este modelo de país”.

Sostuvo que “cada vez que logramos mayor incorporación de tecnología nacional, de maquinaria nacional, estamos logrando soberanía”. Y remarcó que la demanda interna “va a cubrir la demanda externa, que hoy viene en picada”.

Complicaciones en el sector automotriz

La Presidenta afirmó que “el sector automotriz depende para su exportación en 86% de la demanda del Brasil”. Remarcó que ello depende “de una decisión de las casas matrices”, y estimó que “hubiera sido más conveniente diversificar los destinos de exportación a distintios países de Latinoamérica, africa o asia, para no depender de un solo mercado”.

Aseguró que “si sacamos al sector automotriz, la industria hoy estaría creciendo entre el 1,2 o el 1,5%”. Sostuvo que “el plan Procreauto fue el instrumento que utilizamos para dinamizar el mercado interno, la demanda”.

La Jefa de Estado puntualizó que “a fines de agosto se habían vendido mas de medio millón de autos”, por lo que remarcó que “si no se boicotea el plan Procreauto, vamos a vender la misma cantidad que el año pasado”. Asimismo, opinó que “parece mentira que en una sociedad capitalista, la gente quiera comprar y los empresarios no les quieran vender. Así se los planteé con la honestidad y la crudeza que suelo tener”.

Por otra parte, comentó que desde las empresas decían que “necesitábamos que regularizáramos la situación con el Club de París, porque así iban a tener crédito: pues bien, por primera vez un gobierno nacional regulariza la situación con el club de parís, y paga más de 640 millones de dólares, para que puedan pedir financiación a sus casas matrices, aunque sea para el capital de trabajo”.

La Mandataria remarcó la necesidad de rever los cupos de integración local de los automóviles: “No puede ser que sigamos importando todas las piezas y no permitamos desarrollar el sector autopartista, que son pequeñas y medianas empresas, que dan mucho trabajo”, afirmó. Indicó que dicho sector “tiene el apoyo del Estado, necesitaría también el apoyo de las terminales, con contratos de más larga duración”. Y señaló que se necesita tener “por lo menos un 40 o un 50% de cada uno de esos autos con autopartes locales integradas a su producción”.

Cristina Fernández sostuvo que “llegamos a vender un millón de autos en la República Argentina, esto fue en 2013. Sin embargo, mayor venta de autos, dio menor rentabilidad, por un mundo que está a la baja”. Indicó que las casas centrales “quieren colocar en otros mercados lo que no pueden en sus países de origen”. “Por eso también creamos el impuesto a los autos de alta gama”, ejemplificó.

 

La inversión y el rol de YPF

La Presidenta sostuvo que existe “una suerte de lógica de que el Estado interviene y desalienta la inversión”. Pero resaltó que “YPF es 51% estatal; sin embargo, es la empresa que mayor nivel de inversión externa directa tiene. Y a Galuccio no lo puso el espíritu santo, ni el FMI: lo puso la Presidenta”.

Puntualizó que “desde que recuperamos YPF las inversiones en upstream crecieron 165%; equipos de perforación, pasamos de 25 a 74, un 196% más”. Afirmó que “es trabajo genuino y muy bien remunerado”.

La Jefa de Estado resaltó que se revirtió la declinación de la producción energética a partir de la recuperación de YPF. Sostuvo que “si no tuviéramos déficit energético y tuviéramos que importar energía subsidiada para las empresas y para el consumo, tendríamos superávit fiscal y comercial”. Pero sostuvo que “seguimos apostando al modelo industrial”, ya que consideró que “si quisiera terminar con el déficit, digo no hay subsidios para nadie y listo”. “Pero adónde iría a parar la Argentina así?”, se preguntó.

Recordó que en otra época se exportaba energía, por lo que afirmó que “si hay excedente luego de que el país se desarrolló y que todos los argentinos tienen trabajo, salud, educación y vivienda, bienvenida la exportación. Pero mientras tanto, la energía tiene que estar al servicio del desarrollo nacional”.

Por ello, destacó la inversión de distintas empresas internacionales en el país. Aseguró que “cuando una empresa está bien administrada, no importa si es estatal, privada o mixta: lo importante es que de ganancia. Por eso la acción de YPF es de las más valoradas del mercado”.

Asimismo, la Primera Mandataria destacó la importancia de “una ley de hidrocarburos nueva: para fijar reglas de juego previsibles y transparentes”. Y aseguró que la norma “va a ser consensuada con los gobernadores de las provincias petroleras, que integran la OFEPHI”. “Cuando estaba Repsol, cobraban regalías y nada más, ahora van a cobrar dividendos”, agregó.

“Necesitamos volver a tener esta YPF fuerte, con posición e todas las provincias. Y sobre todo ahora que estamos al mediano plazo con la inmensa oportunidad de llegar al autoabastecimiento energético”, expresó Cristina Fernández.

Administración del comercio

La Presidenta sostuvo que “parte de este desarrollo industrial”, se debió a “un modelo de administración de comercio internacional que debe seguir”. Afirmó que “sumando importaciones y exportaciones, la apertura del mercado es mayor que en la década del 90”. Señaló que si ingresan mercaderías más baratas importadas “mucha gente se pondría contenta, como se puso contenta en los 90. Pero después se quedaría sin trabajo y entonces no podés comprar lo caro ni lo barato”.

Aseguró que “todos critican la protección del otro, pero las mías mantenémelas, porque si no sabés que me fundo”. “Tenemos que guiarnos por cómo nos está yendo a cada uno de nosotros”, enfatizó.

Ataque de los fondos buitres

La Jefa de Estado afirmó que el fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa, está relacionado con que desde algunos poderes “quieren tirar abajo la reestructuración de deuda que hicimos en 2005 y 2010 para que el país se bvuelva a endeudar, como fue durante tantos años la bicicleta de endeudamiento que impedía desarrollar al país”. Destacó que “hoy Argentina está endeudada en un 8% de su PBI en moneda extranjera”, lo cual “nos permite programar el futuro”.

Aseguró que “una vez más vienen por esta Argentina que se ha caracterizado por ser absolutamente distintiva en la región”. Resaltó que es “distintiva porque tenemos recursos humanos calificados, producto de la educación pública gratuita; porque además tenemos el octavo país en extensión con solo 40 millones de habitantes; porque tenemos uno de los principales yacimientos de petróleo y gas no convencional”. “Este potencial no es para dentro de 20 años, es para ya, es lo que no le gusta a algunas potencias del mundo y es lo que ha pasado periódicamente en la Argentina”, enfatizó.

Mundo en conflicto y apoyo internacional

La Mandataria expresó: “A mí me falta un año y monedas para dejar de ser Presidenta de la argentina, pero a ustedes para seguir siendo empresarios, les queda toda una vida”. “Les pido que no se distraigan, que vean las cosas que se están discutiendo en el mundo”, aseguró.

Señaló que “el mundo que se viene es un mundo conflictivo, donde van a querer venir a buscar los recursos, y donde esos recursos en otros lugares cuestan guerras”. Enfatizó la importancia de “lo que hemos logrado los argentinos ayer, en esa resolución de Naciones Unidas, donde por primera vez el mundo nos dio 124 votos para decir que había que reglamentar las reestructuraciones de deuda soberanas, para poner límites a los fondos buitres”. “Ayer fue un gran día para la humanidad, no solamente para la Argentina”, subrayó.

La Presidenta consideró que “las decisiones políticas siempre se toman en base a decisiones estratégicas económicas”. “Si uno no entiende como viene la política, puede tomar decisiones muy equivocadas a nivel económico”, aseveró, pero indicó que “en cambio si ve como viene el mundo, como viene la región, tiene muchas menos posibilidades de equivocarse”.

“El deber que tenemos todos es el de defender este modelo de industrialización y las cifras son elocuentes”, resaltó. Al respecto señaló que el país tiene “un nivel de inversión de más de 20 puntos sobre el producto bruto interno, pese a lo que se diga o se escriba”. Afirmó que algunos “quieren generar expectativas de que las cosas van a ir mal, para crear la cadena del desánimo”. “Yo les pido que esto que hemos logrado, no se derrumbe, que se siga con este proceso de industrialización, de valor agregado permanente”, remarcó.

Avance en la lucha contra la pobreza

La Primera Mandataria comentó que “uno lee noticias que hablaban de no sé qué porcentaje de chicos que no comen o que tenían miseria absoluta”. Al respecto, sostuvo que según “el último informe de consumo de carne, de proteínas, en Argentina: en 2013, Argentina consumió 113 kilos de carne por habitante”, y agregó que según los datos de junio “llegamos al record histórico de 117 kg. por persona de carne en Argentina”.

Estimó que “puede haber situaciones puntuales, pero hemos dado un salto cualitativo. Ojalá que por mucho tiempo muchos presidentes puedan seguir anunciando records en consumo de proteínas”. “Si nosotros logramos que no sean once o doce años, sino que sean 20 o 30 años de industrialización, de demanda interna, de trabajo asalariado, de energía”, consideró que “va a ser un país muy diferente, y le vamos a dejar a nuestros hijos y nietos una nación muy diferente a la que nos tocó recibir”.