Dio inicio el primer Juicio por Jurados en San Martín

SAN MARTÍN- Al respecto el  gobernador de la provincia de Buenos Aires aseguró que cree «en la madurez y responsabilidad de la gente» para participar de la modalidad de Juicio por Jurados, implementada esta mañana por primera vez en la historia bonaerense.

Scioli dialogó con la prensa frente a los Tribunales del Departamento Judicial San Martín, donde comenzó el primer juicio de estas características a un joven acusado de haber matado a su ex cuñado durante una discusión familiar.

«Si no confiamos en la gente estamos perdidos», manifestó el gobernador bonaerense respecto a la conformación del Jurado, que estará integrado por 12 ciudadanos comunes, y destacó la «contundencia» y la «transparencia» del dictamen al que éstos arriben.

Scioli manifestó además que cree que la sociedad muestra hoy en día «una clara indignación cuando la Justicia no llega o tarda» y que por ello es «muy importante la participación social para poder con gran objetividad llegar a la sentencia».

Por su parte, el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, dijo que «lo que resuelva el jurado será soberano» y consideró la tarea de los jurados «una carga cívica de excelencia de poder representar a los vecinos en la administración de Justicia».

En el recinto una maestra de una escuela de San Martín, un operario, una profesora de arte, una docente universitaria, comerciantes, una ama de casa y un ex vigilador privado fueron algunos de las 40 personas preseleccionadas para intervenir en el primer juicio por jurados en la provincia de Buenos Aires, que comenzó en los Tribunales de San Martín.

Sólo identificados por números, los preseleccionados fueron interrogados durante casi media hora por la fiscal de juicio Ana Armetta, y por la defensora oficial del imputado, Verónica Jollice, antes de pasar a efectivizarse la nómina de 12 personas que integrarán el jurado.

«Quiero agradecer a ustedes, los candidatos, su presencia y pedirles disculpas por la demora. Valoro doblemente el compromiso asumido», fueron las palabras que utilizó el juez Francisco Pont Vergés para recibir a los jurados populares, casi dos horas después del horario estipulado.

Tras calificar el juicio como «histórico», y con tono didáctico, el magistrado contó al jurado que el propósito de la primera parte del juicio era saber «si cumplen los requisitos» para asumir su rol. «Tengo que ver si son imparciales para adoptar una decisión justa y equilibrada», les dijo.

Luego, tomó la palabra la fiscal Armetta, quien interrogó a algunos candidatos sobre la información del caso que se iba a debatir o si sabían de armas.

«Candidato 17, ¿se puede poner de pie?. ¿Tiene información sobre el caso?», dijo la fiscal, a lo que el candidato le respondió que sí, «solo lo que salió en Clarín el domingo».

Al siguiente, el candidato 35 (un comerciante), le preguntó sobre su trabajo; a otro candidato (un operario de San Miguel) si había tenido contacto con armas alguna vez; y a otro si tenía problemas físicos.

Luego, la defensora Jollice también interrogó a varios de los candidatos por sus conocimientos sobre el caso a ser juzgado, entre ellos al dueño de un bar, a una profesora de historia y a otra de arte, entre otros.

También interrogó a la candidata 5, una ama de casa, si sabía lo que era «hacer justicia por mano propia».

«Yo entiendo que el juicio es necesario, debemos estar acá para ver lo que cada uno dice sobre el caso, no estoy de acuerdo con la justicia con mano propia», le respondió.

A la candidata 2, una técnica en cardiología que trabaja en el Hospital de Trauma de Pablo Nogués, la defensora le preguntó si en su lugar de trabajo tiene contacto con personas que sufre de violencia familiar. «Sí, veo víctimas, pero las veo pasar. Padres que les pegan a sus hijos y esposos que le pegan a sus esposas», dijo.

El último de los interrogados fue el candidato 26, quien dijo que había sido personal de seguridad privada hasta hace un año y medio, pero que actualmente tiene dada de baja la autorización para portar armas, por lo que no puede seguir trabajando en ese lugar.

Para finalizar el primer tramo de la audiencia, el juez les preguntó a todos si pensaban que alguno no debería ser jurado, pero nadie le respondió.