Un día como hoy nació Graciela Dufau

 

11 de febrero de 1942

 

Por su gran habilidad para caracterizar papeles dramáticos, Graciela Dufau cuenta con una trayectoria dorada en el teatro, el cine y la radio. Con una calidad indiscutible, ha encarnado roles que quedaron grabados en la memoria de los espectadores.

Graciela Dufau nació en Avellaneda, en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Se crió en un hogar de bajos recursos, con su madre, quien era ama de casa, y su padre, que era un periodista del diario La Nación. Debido al amor por las artes que compartía con sus padres, Graciela estudió danza y música durante su infancia.

La madre de Graciela fue internada en un sanatorio neuropsiquiátrico debido a problemas de esquizofrenia y su padre murió cuando ella tenía 16 años. A causa de estas situaciones adversas, se vio obligada a buscar trabajo como actriz. Eligió esta profesión debido a que su padre había dejado amigos en el medio, lo cual le abrió algunas puertas.

Graciela Dufau hizo su debut teatral en una obra llamada Alma negra, en 1960, para dos años más tarde conseguir un papel secundario en la película Los jóvenes viejos, del reconocido director Rodolfo Kuhn. Continuaría con papeles de reparto en dos películas del aclamado René Mugica: El demonio en la sangre y El octavo infierno.

Mientras incursionaba en los terrenos del cine, continuó formando parte activa del teatro, donde perteneció al elenco de aclamadas obras de los años 60 como Ciudad nuestra y una adaptación local de Un tranvía llamado deseo.

Con el nacimiento de su primer hijo, Graciela Dufau se vio obligada a alejarse del escenario. Es en este receso donde descubrió que actuar era su pasión, y decidió por primera vez tomar clases de actuación. Como maestra encontró a Lydia Lamaison, reconocida actriz Argentina, que le enseñó cómo mejorar su postura, canalizar emociones y perfeccionar su dicción.

Pasaría gran parte de los años 70 alejada de las cámaras, hasta que en 1979 volvió con papeles principales en dos películas que se convirtieron en clásicos del cine argentino: La isla y Momentos. La actuación de Graciela Dufau en estas cintas fue reconocida internacionalmente y la colocó en los niveles más altos de popularidad entre los espectadores.

En 1980 protagonizaría Querida amiga, una nueva producción del cine argentino, la cual juntaba a una enorme cantidad de actores de primer nivel. El largometraje fue muy bien recibido entre los espectadores, lo que comenzó a marcar el talento que Graciela Dufau tenía para encarnar papeles dramáticos. No habrá más penas ni olvido y Gracias por el fuego son dos de sus películas más recordadas de los años 80.

En 1986 viaja a Cuba para interpretar La maga, un monólogo teatral enfocado a la poesía. Tras presentarse en el Hotel Nacional de Cuba, Gabriel García Márquez se acercó para felicitarla por su trabajo, señalando que era justamente la actriz que estaba buscando para su nueva obra de teatro, la cual aún no estaba terminada. Dos años más tarde, el escritor colombiano finalmente puso en escena Diatriba de amor contra un hombre sentado, protagonizada por Graciela Dufau.

Al ver a Graciela me di cuenta de que una actriz, en tan sólo una hora y media, puede ser una y mil personas. Eso era justo lo que yo necesitaba para mi personaje.

Durante los años 90, Graciela Dufau se enfocó en el teatro para protagonizar lo que muchos consideran el mayor éxito teatral de la década: Brujas. La obra, que consistía básicamente en cuatro amigas contándose sus vicisitudes, fue recibida con aplausos en todos los escenarios y se mantuvo en cartelera durante 7 años. Al terminar, la actriz participó en la película Veredicto final, junto a otros grandes actores.

Graciela Dufau se casó con el director Hugo Urquijo en 1985. Trabajaron juntos en incontables ocasiones, pero no sería sino hasta el año 2007 cuando Graciela tendría la oportunidad de dirigir a su esposo, en la obra Ver y no ver.

Protagonizaría la conocida obra Como blanca diosa en el 2002, para cinco años más tarde ser estelar en Una máscara de amor, dirigida por su esposo, Hugo Urquijo. Volvería a trabajar junto a Hugo en el 2012, cuando juntos realizaron la adaptación de la obra La mujer justa, protagonizada por Dufau, la cual continuó hasta 2016. Simultáneamente, tuvo un papel secundario en la serie de televisión La dueña.

Con gran dolor despidió hace solo unos días a su compañero de toda la vida.

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