Massa sin huevo

Por RODY RODRIGUEZ.

No es ningún secreto, pero siempre está quien se olvida de aplicar la receta, entonces todo el esfuerzo es en vano.

Si querés que la masa quede unida, esté compacta, consistente y con un poco de color, hay que poner huevos.

Eso parece estar ocurriendo con lo que está cocinando Sergio Massa. En ese amasado, que hasta ahora es un menjunje, están faltando los huevos, que traducido de la cocina a la política, es tomar la decisión de presentarse a la sociedad con definiciones concretas que vayan más allá del deseo del triunfo por el triunfo mismo.

El Frente Renovador llega a la escena electoral con un listado de candidatos muy diferentes entre sí. Y no es como, se quiere presentar, «un conjunto de compañeros con matices», por que los matices se dan alrededor de ideas fuerza a las que todos adhieren y eso en el llamado massismo no de da. Acaso ¿qué tienen en común las ideas de Giustozzi con las de Mirta Tundis?, ¿las de De Mendiguren con las de Sandro Guzmán?, ¿o lo que piensa la esposa de Acuña con lo que dice Adrián Pérez?, ¿o lo que piensan los macristas con las ideas de los sindicalistas que hoy están en el massismo? y así podríamos plantar interrogantes a lo largo de toda la lista. Todos piensan diferente, pero todos tienen un común denominador, que es el deseo de ganarle al oficialismo, incluso es el deseo de muchos que ahora son massistas y que hasta ayer eran parte de ese kirchnerismo que los mantuvo vigente en la escena política hasta hoy.

¿Alcanza eso? Para ganar tal vez si. Para perdurar seguro que no. Ya lo demostró Francisco De Narváez.

El armado del Frente Renovador es el típico rejunte de voluntades (y recursos) para enfrentar al poder de turno. Y dentro de ese mismo armado están los que califican al gobierno de dictadura (como hizo Fabián Gianola) o dicen estar cerca de De Narváez, pese a reconocerse socialista (como Mirta Tundis) o dicen lo que haga falta con tal de asegurarse otra vez su lugar en el Congreso (como Solá).

En Hurlingham también se escucharon declaraciones confusas. Por ejemplo, el actual presidente del Concejo Deliberante, Juan Carlos Braciaventi, señaló que el Frente Renovador «no es crítico al gobierno nacional y que tratará de afianzar un poco más los proyectos que todavía no se han realizado».

Braciaventi, que secunda al hijo de Acuña en la lista de Concejales, opinó que no le gustaron los candidatos del Frente para la Victoria, por que  «no son candidatos que sientan el Frente para la Victoria, yo ya no estaba conforme con algunos compañeros, que algunos, sí, defendieron el kirchnerismo desde el principio, el resto me parece que es una especie de oportunismo».

En esa inesperada defensa del modelo nacional, decidió valorar la lista de diputados del Frente para la Victoria, en lugar de elogiar la lista de diputados del massismo, que integra entre otros, la esposa de su jefe. «Son compañeros referentes del proyecto nacional, con Juliana Di Tullio militamos mucho tiempo juntos en la Casa de Santa Cruz, con Carlos Kunkel también, son compañeros. Me gusta el armado, porque son compañeros que defienden al Gobierno Nacional, defienden su ideología» dijo.

Braciaventi asume que él, es el que mejor defiende al kirchnerismo. Lo afirma, desde la lista que encabeza Sergio Massa, que fue quien calificó a Néstor Kirchner de «psicópata, cobarde, torpe y perverso».

También es cierto que para muchos sectores de la sociedad, la construcción de una imagen a través de los medios, pudo más que la construcción de una idea. Nada de lo que hoy vemos en el intendente de Tigre puede ser considerado una sorpresa.

Cuando Massa fue designado Jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, en reemplazo de Alberto Fernández, en julio de 2008, luego del conflicto por las retenciones al campo, publicamos en El Ciudadano, un artículo titulado «Cría Cobos y te darán Massa». Allí destacábamos «el alto perfil mediático de este joven trabajador -como a él mismo le gusta definirse-, y su condición de pragmático».

Decíamos que «Massa tiene una irrefrenable ambición de poder y una inocultable indiferencia por las cuestiones ideológicas». También especulábamos hace justo un lustro, que «si él pudiera elegir su futuro, sería presidente de los Estados Unidos», y todavía no habían salido a la luz sus insultos a Néstor Kirchner ante las autoridades de la embajada americana.

Todavía muchas cosas pueden cambiar. Pueden aparecer los huevos para que esa masa sea consistente y con color, y que el Frente Renovador se anime a admitir que es todo lo contrario al gobierno nacional, que está en contra de la ampliación de derechos y defensa de soberanía que llevó adelante este gobierno y que no piensa librar batalla contra las corporaciones.

Mientras tanto, este Frente Renovador será un colorido decorado que oculta con mantos modernos lo más clásico, tradicional y conservador de la política del último medio siglo y en ese sentido, Sergio Tomás Massa, será como recita Silvio Rodríguez, un «servidor de pasado en copa nueva».