Hurlingham, de la “A” a la “Z”

 

Por Rody Rodriguez.

HURLINGHAM.Acuña y Zabaleta protagonizan la pelea electoral en el distrito. El hijo de Luis Acuña estará al frente de la lista del massismo que se presenta como Frente Renovador. Zabaleta, encabeza una lista donde habitan todos los referentes del kirchnerismo.

Nuevas elecciones en el año en el que la Democracia cumple su 30° aniversario. Y en Hurlingham algunas cosas cambiaron.

Luis Acuña no será candidato por el Partido Justicialista, pese a mostrar el escudo del PJ en los actos. Abandonó una vez más el gobierno del que fue parte, como lo hizo en 1995, cuando perdió las elecciones. Será parte del esquema de Sergio Massa, en el Frente Renovador.

Enfrente aparece en Hurlingham un dirigente nuevo, pero muy conocido por la política nacional y por el peronismo bonaerense. Juan Horacio Zabaleta. «Juanchi», como se lo conoce, decidió desembarcar en la política local y en menos de un año, se constituyó en la figura que aglutinó al kirchnerismo y se plantó en la vereda de en frente del intendente,  captando más adhesiones de las que tanto Juanchi como Acuña hubieran imaginado. Vale como ejemplo que cinco concejales, (incluida la presidenta del Concejo) pasaron a formar parte de las filas de Zabaleta, en una nueva agrupación denominada Hurlingham con Cristina.

Ante eso, Luis Acuña, que mantiene y maneja con mano férrea desde hace una década el poder local, previendo los tiempos que se avecinaban, sembró semillas en todas las quintas opositoras que se armaron en los últimos meses: en la Juan Domingo, con Juan Manuel de la Sota, con de Francisco de Narváez, y por suerte para él, también sembró en la quinta de Massa, que es la que brotó con más fuerza y es la que ahora, se encarga de regar rigurosamente.

Con el intendente de Tigre, Acuña selló un acuerdo más que satisfactorio. Monopolizó el armado de la lista distrital, desechando la participación del sector que lidera María Esther Barrionuevo, y Gabriel Villegas, cuya condición de fundador del massismo no le sirvió de nada, y ninguneó a Rodrigo Álvarez. Puso en el primer lugar de la lista a otro de sus hijos, (Fabrizio ya es concejal), y como frutilla del postre, hizo que Azucena Ehcosor, su esposa, ocupe el noveno lugar en la lista de diputados nacionales del Frente Renovador.

«Más acuñas para el acuñismo», como se publicó en El Ciudadano a principios de mayo, anticipando la estrategia de Acuña.

Con las cartas en la mesa y las candidaturas oficia-lizadas, ahora Luis Acuña está obligado a enfrentar en estas elecciones cuestiones ideológicas y biológicas.

En lo ideológico, Acuña está obligado a desdecirse de muchas de las cosas que manifestó en defensa del kirchnerismo. Debe explicar que es el massimo y a donde va y para qué.

El desafío en lo biológico, está vinculado a un tema natural, del que la política no puede estar exenta. Siempre, como en casi todos los órdenes de la vida, lo nuevo supera a lo viejo, y esa lucha se verá en esta y en las próximas elecciones. Por el contrario, es posible que Acuña sienta, con sólidos argumentos a su favor, que su nombre representa mucho en el conurbano, y que es un referente territorial de peso, pero tal vez no es conciente que los vaivenes de su pertenencia política, que no pasa solamente por reconocerse peronista, más  la suma de adversarios y el desgaste natural de una gestión prolongada, añejan su imagen y la desdibuja.

Frente a esos desafíos, Luis E. Acuña confía en el peso de su nombre, por eso, estará en lo más alto de la lista de concejales del Frente Renovador, aprovechando que su hijo se llama igual. Es una suerte de candidatura testimonial, pero en la que además puede sumar una banca para la familia.

Detrás de él, están los concejales fieles que buscan renovar su banca, entre ellos, Nito Bertinat, que es su jefe de bloque, su ariete territorial, quien maneja el sindicato, aunque el 4° lugar en la lista no parece demostrar tanta importancia.

Con todo eso, el acuñismo sale a enfrentar a Juanchi Zabaleta, que con paciencia y el respaldo de la cúpula del kirchnerismo, pudo amalgamar individua-lidades difíciles de convivir, a los que se sumaron sectores del peronismo tradicional y del ex juanjismo.

De este modo y así dadas las cosas, las elecciones en Hurlingham vuelven a tener final abierto, una elección con todas las letras, desde la «A» hasta la «Z».

 

Hurlingham, Rody Rodriguez, Juanchi Zabaleta, Luis Acuña, Juanjo Alvarez,