Jorge Auat: “Hay una necesidad urgente de saneamiento ambiental hacia el interior sistema judicial”

La Justicia y su crisis de credibilidad, las causas por presiones del poder político sobre el Poder Judicial en tiempos del gobierno de Mauricio Macri, los escandalosos casos de espionaje ilegal que también involucra al gobierno anterior y los anti cuarentena son algunos de los temas tratados por Jorge Auat en la entrevista realizada por Rody Rodríguez en el programa Moros en la Costa por la FM 96,7 de La Plata. Auat fue titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad y es integrante de Justicia Legítima, entidad de la que fue presidente hasta el año pasado.

-En las últimas semanas tomo relevancia el tema de las presiones que el Poder Ejecutivo durante la presidencia de Mauricio Macri habría ejercido sobre el Poder Judicial. La denuncia realizada por la jueza de Casación,  Ana María Figueroa actualizó el tema, y para muchos estos intentos de “disciplinar” a algunos jueces es una novedad, pero ¿es tan así?

-SI, es cierto, pareciera como que se está descubriendo todo ahora. Nosotros desde Justicia Legitima ya lo habíamos denunciado en su momento y también hay datos concretos,  jueces que fueron presionados desde el Consejo de la Magistratura con denuncias que estaban ahí operando en posición rampante. Todo eso formó parte de un escenario que nosotros planteamos hace tiempo.  Lo hicimos ante la Comisión Interamericana, incluso el caso de Milagros Sala también lo fuimos a denunciar ante la OEA.

También es cierto que este clima enrarecido -desde el punto de vista institucional- no es nuevo en la historia argentina, ya pasó también en la dictadura, por ejemplo.

-La novedad en todo caso es que ahora no solo se dice que miembros del Poder Judicial habrían presionado a “la justicia”, ahora hay nombres propios, hay causas judiciales en marcha…

-Sin duda, bueno también ese nombre propio se convierte en víctima y ya tiene un interés concreto que lo lleva a pedir, a interpelar al propio sistema, es decir del sistema judicial del que forma parte y que de algún modo también fue instrumento de presión, porque no nos olvidemos que el Consejo de la Magistratura es un órgano del propio Poder Judicial que también es cómplice de las circunstancias dramáticas que atravesó el sistema judicial los últimos años.

Ahora esto ya tiene otra dimensión, ya hay causas penales que seguramente se están investigando, por lo cual, yo calculo que esta situación que hoy se está conociendo, va a tener valoración, la sociedad toda va a tener un conocimiento más cabal de lo que realmente estaba ocurriendo, intramuros incluso en el poder judicial.

Pero hay un tema también que hay que analizar. Una cosa es quién presiona y otra cosa es a quién presiona. Yo veo que hay jueces a los que ni siquiera los llamaban por teléfono porque sabían que no los iban a atender, una posición realmente digna y estoica del juez que resulta invulnerable frente a las presiones; y están los otros jueces a los cuales se los llaman porque presumen que los van atender o por lo menos que la presión va a ser a surgir efecto.

-Con estos episodios queda en claro la debilidad de la siempre mentada división de poderes.

-Es que esta situación pone al descubierto la urgente revisión de todo el sistema judicial en Argentina. Hay un artículo sobre los derechos de los ciudadanos donde hablo de la división de poderes y digo que una sociedad que no tiene garantizado los derechos y no tiene asegurada la separación de poderes evidentemente no tiene constitución. Cuando hago esta alusión, me refiero a la cuestión desde el punto de vista moral, es decir: un juez es independiente pero también la garantía de esa independencia no la tiene que dar solamente el juez. La carga moral que tenemos nosotros de respetar la división de poderes nos comprende a todos, cada uno de los poderes tiene también la carga moral de respetar y asegurar la independencia del juez.

Esa independencia tiene también un sentido, un objetivo, es para la imparcialidad del juez, de eso se trata.

Yo no digo que hay que despolitizar la justicia por que sería como devaluar la política, no creo que de esto se trate, se trata de no pagar costos morales en la propia administración, en la propia estructura institucional.

-Despojarla de las conductas inmorales de la política, en todo caso…

-Desde luego. Cuando ese ocurre sacrificamos la Ley, le cambiamos la lógica del funcionamiento, el juez en vez de estar sujeto a la ley va a estar sujeto al poder político. Esa otra lógica. Tenemos que evitar que la lógica del poder político, esa lógica de poder, se instale a nivel de la propia administración de justicia, porque el juez tiene que estar sujeto solamente a la ley  y es la propia estructura judicial la que podría generar los anticuerpos.

-¿Esos anticuerpos podrían surgir de una futura reforma judicial? Y si es así ¿cuáles cree que deberían ser los puntos sobresalientes de esa reforma?

-Pienso que la ampliación de la Corte Suprema es un tema central. Lo hemos dicho en algunos foros de Justicia Legitima… lo ha dicho el propio Raúl Zaffaroni, sobre la necesidad de una Corte con la cantidad de miembros suficientes para que haya salas especializadas. Él mismo creo que lo dijo, “yo hay temas que no conozco”, por supuesto deberá verse también la cuestión de la competencia de los juzgados, pero fundamentalmente hay una necesidad de saneamiento ambiental hacia el interior del propio sistema judicial, esto es lo urgente. Después se verá la forma de las reformas, pero tiene que haber una voluntad política de hacerlo, este Poder Judicial tiene un desprestigio tan grande, que creo que… no sé qué lugar ocupa en la valoración de la sociedad…

-Está en zona de descenso.

-Claro, y no se puede pasar página frente a este dato de la realidad. La corporación se defiende a sí misma, y mira para otro lado, pero en ese caso se entiende que miren para otro lado, la que no puede hacerlo es la sociedad.

El problema en justicia no es un problema de los abogados y de los jueces, es un problema de toda la sociedad, esto es fundamental entenderlo.

-Hay quienes piensan que expresiones desde lo más alto del Poder Judicial sumándose a las voces anticuarentena no ayudan mucho al prestigio de la justicia, digo en referencia a declaraciones del Juez de la Corte, Ricardo Lorenzetti.

-No, claro, pero además el problema central, es la ligereza con la que se habla… yo entiendo que la cuarentena es una decisión incómoda para el propio gobierno pero que la realidad lo obligó a hacerlo, informado por gente especializada. Yo creo que es fundamental escuchar a los que saben; ahora, la cuarentena no es cómoda para nadie, yo también estoy en cuarentena y estoy incomodo, yo también quiero salir. Pero distinto es desde una estructura de poder, desde un gobierno qué decisión tomar en beneficio de la salud pública, es un grado enorme de responsabilidad tomar ese tipo de decisiones. Lorenzetti dijo que hay que poner un tiempo en la cuarentena… ¿cuál es el tiempo que hay que poner? El tiempo que dura la pandemia, los tiempos no son vacíos, los tiempos, en sí mismo, siempre reflejan algo que está ocurriendo, y se también que hay circunstancias difíciles, que mucha gente tiene razones, y que no tengo ninguna duda que quien observa eso lo entiende y no tengo dudas que los recoge como desafío.

Hay que buscar las mejores respuestas con el menor daño posible. Ahora están los otros, los que piensan la cuarentena en perspectivas solamente materiales y económicas que en rigor de verdad tienen la coherencia que les da su propio esquema de funcionamiento, su propia ideología e instalan la antinomia economía versus salud. ¿Cómo puede haber una antinomia semejante? Porque miran a la economía como una especie de altar pagano al que hay que tributarle sacrificios, y en esos esquemas, la vida es lo que menos vale, peor aún, la economía necesita tributo y ese tributo son las vidas.

-Y en el medio de esta situación surge el escándalo del espionaje ilegal que habría realizado el propio Estado durante el gobierno anterior.

-No hay nada más reñido con lo que uno entiende como Republica que esto que estamos viendo hoy. Es decir, una especie de Gran Hermano. No podemos pensar una República con las garantías, con los derechos fundamentales vulnerados de ese modo. Tener detrás tuyo cámaras que te filman, teléfonos y correos violados… la intromisión en tu propia vida privada me parece oprobioso.

Tenemos la obligación moral de revisar esas conductas, no solamente mirando hacia atrás, en el sentido de reproche, sino también mirando para adelante para que podamos decir nunca mas.

La palabra nunca exige inevitablemente una mirada hacia atrás, para que no se repita, porque es un adverbio de tiempo. Qué paso ayer para que no pase mañana. Esto es fundamental y de eso se trata.

1 COMENTARIO

  1. Creo que, como dijo nuestro presidente, «Justicia Legítima» ha sido y hoy es un especio pleno de jueces dignos y a ti Jorge te tocó presidir ese espacio, lo que ya es mucho decir. Abrazo. Julio

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