Condenaron a una pareja de apropiadores a 8 y 6 años y medio de prisión

Télam, Buenos Aires, 08 Junio 2015 - Los apropiadores Juan Carlos Lavia (der) y Serafina Marchese(izq), junto al médico Francisco De Luca (ctro), durante el Juicio oral por la apropiación de la nieta recuperada Florencia Reinhold Silver, en los tribunales federales de Retiro. El Tribunal Oral Federal 5 declaró a los hechos como crímenes de lesa humanidad e imprescriptibles. Foto Paula Ribas/ Télam/ rec

BUENOS AIRES- (INfojus Noticias) Es el matrimonio conformado por Juan Carlos Lavia y Susana Marchese, que se apropiaron de Florencia Laura Reinhold Siver. El tribunal también condenó a seis años al médico Francisco Vicente De Luca, que firmó el acta de nacimiento falsa. “Estamos muy satisfechos con el veredicto, mi familia y yo”, dijo a Infojus Noticias Adriana Reinhold, tía de la joven.

En un fallo unánime, la Justicia determinó que el cirujano Juan Carlos Lavia, su esposa Susana Marchese, los apropiadores de Florencia Laura Reinhold Siver, y el médico Francisco Vicente De Luca, que firmó el acta de nacimiento falsa, fueron autores de crímenes de lesa humanidad. Las penas fueron ocho años para Lavia, seis y medio para Marchese, y seis para De Luca, a quien le sumaron la inhabilitación especial por el tiempo que se extienda la condena: aunque resultaron menores a las que pidieron la fiscalía y la querella, los familiares quedaron conformes. “La primera sensación fue de un alivio impresionante, porque es muy tensionante la espera. Estamos muy satisfechos con el veredicto, mi familia y yo”, dijo a Infojus Noticias Adriana Reinhold, tía de Florencia, un rato después de escuchar la sentencia. La joven no escuchó la sentencia contra sus apropiadores: fue la gran ausente en la sala.

Alan Iud, el abogado de la querella de Abuelas de Plaza de Mayo, también valoró el fallo. “El hecho de que se los haya calificado como delitos de lesa humanidad, que puede parecer trillada para los juicios a esta altura, en este no era menor. Porque los tres imputados eran civiles cuya relación con el Terrorismo de Estado es menor a otros imputados en casos similares, y de todas maneras se determinó la responsabilidad que tuvieron”, dijo el letrado. Los delitos por los cuales se los condenó fueron la retención y ocultamiento de un menor de diez años, alteración de estado civil y falsedad ideológica de documento público.

El propio Lavia fue quien reconoció que partir del año ‘82 barajaron la posibilidad de que la beba que les había entregado De Luca fuera hija de personas que estaban desaparecidas. “El tribunal concluyó que son autores de delitos de lesa humanidad, aunque fueran civiles y, hasta donde se pudo comprobar, no hayan pisado un centro clandestino”, agregó Iud.

Por la mañana, los tres imputados eligieron el silencio, al igual que en las cuatro audiencias anteriores del juicio. Después de un cuarto intermedio de dos horas, los jueces del Tribunal Oral Federal N° 5 volvieron a sus asientos. Había un silencio teatral antes de que su presidente, Oscar Alberto Hergott (lo completan Adriana Palliotti y Daniel Horacio Obligado), comenzara la lectura del veredicto. Los familiares de Florencia, integrantes de organismos humanitarios y público en general, ocuparon las butacas de la planta baja del auditorio de Comodoro Py. En el primer piso estaban los familiares de los imputados.

El juez comenzó declarando imprescriptibles los delitos que se juzgaron. E hizo lugar al pedido de falso testimonio para Juan Carlos Gesualdo, compañero de guardia de Lavia, el único testigo presentado por la defensa, que cayó en evidentes contradicciones. Después de la lectura de las penas (El Ministerio Público Fiscal y Abuelas de Plaza de Mayo habían pedido 10 años para Lavia, 8 para Marchese y seis y medio y siete para De Luca), hubo un aplauso más solemne que eufórico, sin gritos, que se sostuvo en la sala durante varios segundos.

Cuatro jornadas

El debate se desarrolló en cuatro jornadas y entre los testimonios se escucharon el de Adriana, el de Florencia Laura, que fue el primer día de debate, el de Augusto Reinhold, hermano de Marcelo y Adriana, unos primos de ellos y el de Alicia Margulies de Siver. La mujer es tía materna de Florencia y declaró en video conferencia desde Israel, donde vive desde hace varios años. Desde allí relató la vida que llevó su suegra, la mamá de Susana, desde que ella la pudo llamar un día de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y cómo desde entonces fue casi imposible que saliera de la sala en la que estaba el teléfono.

Susana y Marcelo tenían 21 y 22 años cuando fueron secuestrados el 14 de agosto de 1977. Se habían casado a comienzos de ese año en General Madariaga. Se conocieron mientras estudiaban derecho en la UBA y militaban en la JUP/Montoneros. Tras ser secuestrados fueron llevados a la ESMA.

En el debate también se reprodujeron testimonios claves que sobrevivientes de ese centro de detención aportaron durante el juicio por Plan Sistemático y que dieron cuenta del embarazo que Susana cursó en ese lugar y el parto para el que la trasladaron al Hospital Naval. Cuando fue secuestrada, Susana estaba embarazada de cuatro meses. Tenía fecha de parto para enero de 1978. En ese momento el médico represor Jorge Magnaco, que hacía los partos en la ESMA, estaba de vacaciones, por eso cuando se complicó el parto de Susana la trasladaron al hospital. Ahí nació la beba, a la que ella llamó Laura. En la segunda audiencia del debate se pasaron cinco testimonios de mujeres detenidas que vivieron aquellos días con Susana. Entre ellos estuvieron el de Sara Solarz de Osatinsky y Lila Pastoriza.

“Yo le dije a su marido que había un alejamiento por parte de ella y que eso me preocupaba. Él me contestó que ella no está ni de un lado ni del otro, y que es un momento nada más”, contó Adriana a Infojus Noticias. Cuando empezó el juicio oral, Florencia dejó de responder los llamados y mensajes de texto que le envió Adriana, la hermana de su padre.

Cuando se sentó a declarar ante los jueces y tuvo a sus espaldas a sus apropiadores, con quienes mantiene un buen vínculo, Florencia aseguró: “Yo decidí que sea la justicia la que decida la participación que tuvieron ellos”. La Justicia ya decidió. Ahora Florencia deberá decidir qué es lo que puede hacer con eso. “Yo no sé qué puede pasar con ella. Fueron muchos años en los que mantuvo un eje de identificaciones muy fuerte”, vacila Adriana Reinhold ante la consulta de esta agencia. Aunque sí tiene una certeza: “La verdad en algún momento te libera”.

 

(Foto) Susana Marchese, el médico Francisco Vicente De Luca y Juan Carlos Lavia.